La Nación
¡Y se quejan! 1 28 febrero, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

¡Y se quejan!

Francisco Argüello

 

Se quejan por falta de dinero, de unas instalaciones idóneas para dictar sus clases, pero son pésimos ejecutores. Al menos, en sus cuentas del año pasado algunos rectores de instituciones públicas de Neiva dejaron de invertir cuantiosas sumas de dinero con las que pudieron suplir sus necesidades. Entiendo que estuvimos en pandemia, pero pudieron adecuar sus aulas. O ventilarlas esperando que algún día pasara el enclaustramiento y los chicos, con protocolos, pudieran volver a las aulas. Pero no, prefirieron guardar los dineros en los bancos. El colegio Inem Julián Mota Salas debe estar estupendo con unos salones y escenarios de cine porque el Rector se dio el lujo de no invertir 411 millones de pesos, según las cuentas de la institución educativa del Banco de Bogotá a 31 de diciembre de 2020. Por su parte, la Escuela Normal Superior guardó 260 millones de pesos en sus cuentas, como si no existieran necesidades. ¿No creen que durante el encierro o los últimos meses de 2020 donde casi nadie permaneció en casa debieron aprovechar para adecuar parcialmente la sede? Al menos, ¿gastarse el dinero en ampliar ventanas y señalización de distanciamiento social? El Promoción Social dejó de contratar 149 millones, mientras la institución educativa El Caguán, llena de requerimientos, amasa en sus cuentas 92 millones. Y el Ricardo Borrero Álvarez (la Escuela Central), otros 58 millones. La Contraloría de Neiva no los castigará porque no hay por dónde legalmente, pero si somos serios es tan mal administrador el que no ejecuta como el que se excede. Es decir, que esos rectores no se quejen porque la plata la hay. Y por tanto reciban a sus estudiantes cómo se debe.

 

Nota uno: ¿Qué pasó con la ejecución de la obra de la Alameda al ingreso a Rivera?, ¿Por qué la detuvo el contratista? ¿Qué responde el consorcio?, ¿Se desfinanció?, ¿Por qué los trabajos están parados si la vía, antes del proyecto, estaba en perfecto estado y hoy es un pozo de fango?, ¿Están quebrados?, ¿Dónde están los organismos de control?, ¿Será otra obra inconclusa en el respiradero del poder y nadie dirá nada?, ¿Otro elefante blanco?

 

Nota dos: Feo que los concejales de Neiva reciban tapabocas y un termómetro de los que regaló un gobierno extranjero a la ciudad. Se ganan entre 8 y 10 millones y les suministraron tapabocas para repartir a las comunidades. Ojo, que no se vea que se hace política con las donaciones.