La Nación
Asumir responsabilidades 1 28 mayo, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

Asumir responsabilidades

Es común decir que la culpa de la situación que está viviendo nuestra ciudad y departamento es de los políticos y de nuestros dirigentes. Es evidente que ellos tienen un gran porcentaje de responsabilidad, no en vano son los líderes que elegimos. Pero inicialmente debo decir que tal apreciación no es justa del todo, al final de cuentas ¿quién los elige, y les da poder para hacer lo que se les da la gana? es más, ¿quién, debiendo castigarlos con el voto, en lugar de hacerlo los reelige? Y qué decir de los que no votan y dejan que otros elijan a cualquier corrupto. Evidentemente, la culpa también es nuestra.

Pero al margen de lo dicho, he querido ir un poco más allá al momento de adjudicar responsabilidades, pues somos más culpables de lo que creemos, ya que poco hacemos por nuestra región, le dejamos la responsabilidad a los políticos y nos lavamos las manos al ver los resultados, simplemente nos acomodamos, sin buscar o generar los cambios necesarios desde nuestro hogar, barrio o empresa. Olvidamos algo cierto y es que ‘Si yo cambio, todo cambia’. Pero nada o poco hacemos para cambiar. Y en eso la responsabilidad es propia, de cada uno.

¿Cuántos de los que están leyendo se dedican a criticar, la envidia y el chisme como causa central de nuestro letargo social?, ¿quiénes recalcan en sus hijos la importancia de no ser chismosos o envidiosos? Es más, la gran mayoría termina siendo igualmente chismosos y envidiosos, generando un círculo vicioso que no permite ningún cambio.

Pero, además, nos preocupa más la formación que la educación. Priorizamos lo primero y dejamos de lado lo segundo, y es necesario unir esos dos universos. Alex Rovira escritor español asegura con sobrada razón, que “Algunas personas han tenido una excelente formación, pero que son mal educadas. Y otras no tuvieron acceso a una buena formación, pero son extraordinariamente bien educadas”.  “En la escuela nos deben formar y complementar la educación que se da en los hogares y en los hogares debemos complementar el ambiente para que la formación florezca”

En este sentido es que tenemos la mayor responsabilidad, dejamos de lado la educación desde lo que nos representa, desde nuestros valores, principios, y tradiciones. Lo grave es al igual que con el chisme y la envidia, seguimos esperando a que alguien haga, y nosotros, nada de nada.