La Nación
Crisis en el INPEC 1 23 junio, 2024
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Crisis en el INPEC

El asesinato ocurrido esta semana del director de la cárcel La Modelo de Bogotá, coronel retirado Elmer Fernández, en un acto sicarial, se convierte en un suceso más que demuestra la profunda crisis que vive el actual sistema penitenciario en Colombia, deteriorado durante muchos años y manoseado por distintos gobiernos bajo una política carcelaria que parece ser una frustración más sin resolver y que día a día perjudica la ya golpeada justicia en Colombia.

 

La incapacidad de ejercer un verdadero control al interior de los penales permite que estructuras criminales continúen delinquiendo. Desde las cárceles se dirigen acciones de extorsión, asesinatos y secuestros, entre otros, delitos que para nadie son una verdad oculta, tal como sucede con el famoso Tren de Aragua.

 

El control al interior parece una burla, pues se consiguen celulares, licores, drogas, en fin, lo que se requiera, solamente se necesita tener el poder o el dinero. Las medidas que se toman no son suficientes, y el silencio parece reinar en ellas, pues cualquiera que se atreva a enfrentar dichas estructuras del delito expone su vida como le sucedió al coronel Fernández.

 

Lo anterior constituye desafortunadamente una burla a la justicia, aunado al hecho de que no existe una política clara de resocialización, pues las cárceles terminan siendo más bien una escuela del delito en donde se aprenden capacidades criminales y muy poco ofrecen estrategias de resocialización que permitan al recluso, una vez termine de pagar su condena, el reintegro a la vida extramuros de una manera honesta y productiva.

 

Las causas son múltiples, desde la ingobernabilidad, el hacinamiento que supera a veces el 100% de la capacidad hasta la falta de presupuesto que permita tener suficiente personal y adelantar programas que lleven a convertirse en centros de resocialización. Por otra parte, las pobres condiciones de hacinamiento y sobrecupo que se ofrecen a los reclusos y al personal que labora al interior, llevan a que prosperen enfermedades infectocontagiosas como la tuberculosis, en donde, como en el caso del penal de Rivera (Huila) muestra cifras alarmantes.

 

La corrupción ha sido otro protagonista en el tema carcelario. La ejecución de contratos como el de alimentación o el de compras de dotaciones, por dar un ejemplo, son constante fuente de noticias de desfalco y malos manejos, observando muy poco control en el tema.

 

La solución parte de una verdadera reforma, que se inicia con la aplazada reforma a la justicia a la que nadie le pone atención, pues observamos que pasan gobiernos y simplemente doblan la página del tema carcelario. Esta debe ser de fondo, permitiendo a todos los involucrados encontrar salidas a la crisis que se vive, ofreciendo al recluso un sitio digno donde pagar sus penas, con oportunidades laborales al interior que aseguren una rehabilitación y ocupación durante su estadía.

 

Por el momento seguiremos viendo noticias desafortunadas alrededor del tema carcelario, pues es poco lo que se hace por ellas, el presupuesto no alcanza ni para garantizar las mínimas condiciones y evitar el sobrecupo, el pobre recurso y la incapacidad de manejar el problema permite que se perpetue esta historia.