La Nación
Desconectados 1 20 julio, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

Desconectados

Rara vez hago referencia o denuncio en este espacio, a empresas puntuales o a marcas específicas. Sin embargo, lo evidente y lo que raya con el abuso debe exponerse públicamente a la espera de mejoras o cambios. Algunos dirán que es una crítica constructiva y prefiero verlo de esa manera, pero es en realidad una dura y clara denuncia de lo que la gente en las calles grita, pero que nadie soluciona. Y es que estamos desconectados. Prefiero decir desconet-Claro, púes las fallas de Claro en su servicio son más evidentes que las de otras, como Movistar o Tigo, por dar solo dos ejemplos.

En pleno siglo XXI, nuestra región y muchas otras del país, las más pequeñas o apartadas, tienen una conectividad limitada, deficiente, por no decirlo mala y terrible.

Claro ofrece un servicio que no cumple. Es usual que la señal de telefonía celular se caiga, fallé o no funcione, es usual que una simple lluvia dañe el internet de los hogares o empresas. Es usual que el servicio se interrumpa cuando se recorren algunas zonas de nuestras ciudades o se deje de prestar durante medio día en algunos barrios, por fallas en el servicio y lo peor, es usual que todo esto pase a diario, sin que los señores de Claro de soluciones efectivas. Se llenan la boca con la implementación de nuevas tecnologías, mientras las que ofrecen actualmente son deficientes. Incluso en muchos municipios, el servicio se interrumpe por semanas dejando incomunicados a sus habitantes. Pero la factura de cobro si llega. Debieran cobrar solo por las horas reales de servicio. Si la señal se dañó un día, púes ese día no lo cobren y descuéntenlo de la factura del cliente. Pero no. Por el contrario, si el usuario se demora en el pago, le inundan de llamadas de cobro con amenaza a reportes en Centrales de Riesgo y de suspensión del servicio.

No entiendo quién controla a Claro, quien protege al ciudadano de lo que esta pasando. Nadie sale a la defensa del usuario. Los obligados a hacerlo guardan un silencio, que suena a complicidad. No exigen a empresas como está el cumplimiento cabal de lo contratado, mientras el usuario es quien sufre, por no decir la competitividad de algunas zonas de nuestra Colombia.

Esto no puede seguir así, cada día el servicio es peor y alguien debe hacer o decir algo. ¿Dónde están las Cámaras de Comercio del país, por dar un ejemplo, planteado o exigiendo soluciones a empresas como Claro? Pero lo peor, ¿Dónde está la Superintendencia de Servicios Públicos o el Ministerio de Comunicaciones en el gobierno de la gente?