La Nación
El nacimiento de una madre 1 1 marzo, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

El nacimiento de una madre

María Carmenza Cuenca A.

Cuando hablo con las mujeres embarazadas sobre el Nacimiento, hay algo que me llama la atención y es que la mayoría de las veces el primer sentimiento que me expresan es el miedo… miedo al dolor, miedo al trabajo de parto, miedo al “no poder” … talvez en nuestra cultura occidental nos alejamos de saberes tradicionales que terminan por desconectarnos de nuestro cuerpo y perdemos la confianza en lo que somos y en lo que hemos sido históricamente…ese templo capaz de guardar y proteger la vida, para después entregarla al mundo. Nos han hablado tantas veces del dolor y sufrimiento como sinónimos, nos han contado que el nacimiento es peligroso y complicado, nos han contado historias terribles de cómo han vivido el nacimiento mujeres cercanas, que el nacimiento es mejor pasarlo rápido y que no tiene importancia y yo quiero contarte hoy otra historia y te invito a buscar en tu interior herramientas para que vivas un nacimiento diferente, un nacimiento consciente.

Quiero contarte que el nacimiento no es miedo si te preparas física y emocionalmente, si asistes a tus controles prenatales, realizas los exámenes y ecografías indicadas y si te alimentas adecuadamente, si aprendes durante el embarazo a escuchar tu cuerpo y a respetar sus tiempos, si conoces que durante el trabajo de parto tú y tu bebé necesitan movimiento, es necesaria esa danza maravillosa en la que tus movimientos unidos a los de tu hijo facilitan su paso a través del canal del parto. Si conoces que la posición vertical debe acompañarte durante el trabajo de parto para que la gravedad sea una ayuda en el proceso. Conocer también que a pesar de que ahora la posición más frecuente para nacer es boca arriba con las piernas abiertas, esa posición solo es favorable para quien recibe tu bebé, nuevamente escuchar tu cuerpo y explorar posiciones verticales, sentada, de cuclillas, acostadas de medio lado o en 4 apoyos.  Conocer que no hay mejor lugar en el mundo para tu bebé recién nacido sano que tus brazos y tu pecho y tu rostro y tu cuerpo, que ese es el lugar que la naturaleza ha destinado para que él esté al llegar a este mundo y donde puede encontrar además del amor, su alimento para sobrevivir durante los primeros 6 meses de su vida. Saber que durante el nacimiento el que estés acompañada favorecerá el nacimiento porque te brinda tranquilidad y apoyo emocional. Finalmente, reconocer que la preparación para tu nacimiento debe ser integral…debe ser tan importante que tu cuerpo este sano como que te sientas bien emocionalmente con tu proceso.

Como parte de tu proceso de preparación construye tu plan de parto y llévalo contigo en el momento de nacimiento, se que ahora suena utópico pero llegará el día en que todas las mujeres lleguen con su plan de parto como estrategia de comunicación con el personal de salud que las acompaña durante el nacimiento. Tú y tu bebé tienen derechos conócelos y exígelos: consentimiento informado (el de verdad, no el papel), estar acompañada durante todo el proceso, movimiento durante el trabajo de parto y parto, contacto piel a piel inmediato e ininterrumpido con tu bebé, iniciar la lactancia materna la primera hora de vida sin interferencias (Revisa la Resolución 3280 de 2018 del Ministerio de Salud y Protección social). Decidir vivir el nacimiento de forma consciente es fuerza, poder, es amor, es hacer parte del linaje universal femenino, es sororidad.

Es tu nacimiento… y ¡vale la pena hacerlo memorable! El Nacimiento, les aseguro, es un ritual de paso, de trascendencia, de expansión, de sabiduría, cuando podemos vivirlo de forma consciente y sin miedo. Será el nacimiento de tu hijo y también será el nacimiento tuyo como madre.

Dra Maria Carmenza Cuenca A.

Pediatra-Neonatóloga y Doula

dramcuenca@gmail.com