La Nación
El plástico nos inunda 1 3 diciembre, 2020
COLUMNISTAS OPINIÓN

El plástico nos inunda

 

Piero Emmanuel Silva Arce

La pandemia Covid-19 ha traído consigo cambios que pueden seguir afectando los ecosistemas y con ello la vida en el planeta. El consumo de plástico, que ya era considerable antes del virus, se ha intensificado. De acuerdo con un informe de 2018 realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) los desechos derivados del plástico causan la muerte de un millón de pájaros y de cien mil mamíferos al año; además, de seguir con este ritmo de consumo de plástico, en el 2050 habrá más de este material que peces en los océanos. El plástico es un material de difícil degradación, de los organismos de los océanos vuelve en cantidades importantes a las mesas de las personas; según un estudio de 2016 por la Universidad de Gante, Bélgica, un consumidor medio europeo de comida de mar, puede ingerir hasta 6.400 microplásticos al año, afectando su salud.

Greenpeace advierte que, en lo que va del año 2020, el desperdicio de plástico debido a la proliferación de su uso por la utilización de desechables, tapabocas, guantes, entre otros, ha afectado de manera grave a los mares, profundizando problemas de seguridad alimentaria de 3.100 millones de personas. La FAO estimaba en el 2018 que el 67% de la contaminación plástica proviene de veinte ríos, ubicados la mayoría en Asía, foco inicial de la pandemia.

Si bien la extinción de las especies ha sido una constante desde el comienzo de la vida en el planeta, los contextos contemporáneos enmarcados en lógicas de consumo y de depredación de la naturaleza han acelerado los ritmos de extinción de la vida. La Organización de Naciones Unidas (ONU) advirtió en mayo de este año que la contaminación del agua y el aire y la tala de bosques, tienen en peligro de extinción a un millón de especies animales y vegetales. La biodiversidad se encuentra amenazada por lo que los científicos han denominado un evento de extinción masiva, solo comparable a lo ocurrido hace 66 millones de años por causa del asteroide que golpeó el planeta.

La sobreexplotación de los recursos naturales y la invasión de ecosistemas estratégicos por las actividades humanas, ha acelerado la crisis climática, aumentando la posibilidad de aparición de enfermedades. La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) estima que solo una cuarta parte del suelo de la tierra está libre de impacto de la actividad humana y la tendencia es a que disminuya a una décima parte en 2050. De continuar por esta senda, la casa común se agotará más rápido y la agonía en medio de pandemias será la realidad del futuro próximo.

Investigador del grupo Estudios Políticos.

 

 

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