La Nación
El virus se expande por la indisciplina ciudadana 1 1 diciembre, 2020
COLUMNISTAS OPINIÓN

El virus se expande por la indisciplina ciudadana

Alexander Molina Guzmán

 

La pandemia del Covid-19 no sólo puso a prueba la fortaleza de las instituciones para afrontar las consecuencias sociales y económicas que ha producido este virus, también puso a prueba la cultura ciudadana a la hora de poner en práctica todas las medidas de bioseguridad que debe usar cada ciudadano. Las instituciones siguen mejorado para gestionar mejor las consecuencias de esta pandemia, pero se rajan los ciudadanos con su desobediencia.

Si en la ciudad de Neiva el virus se ha expandido, es por la irresponsabilidad de los ciudadanos que han hecho del virus un chiste. Y un mal chiste, pues cuando el virus los ataca se dan cuenta que haber tomado en serio las medidas de bioseguridad…en serio los había protegido. Esos malos comportamientos ciudadanos no sólo ponen en riesgo a los demás, por supuesto que también ponen en riesgo al núcleo familiar de esos indisciplinados.

Un foco de contaminación, y una muestra de desobediencia, son las actividades de comercio. En muchos negocios se pasan por la faja las medidas de bioseguridad, quieren hacer lo que les da la gana. Y el comercio es el sector que más presionaba para que, precisamente, las actividades comerciales se abrieran, se dinamizara la economía y el empleo. Pero hay negocios que han sido castigados con cierres temporales por no cumplir con las medidas de bioseguridad y convertir el negocio en otra cosa distinta a la que está matriculada. El Secretario de Gobierno, la Directora de Seguridad y el Director de Justicia, en coordinación con la policía, están liderando operativos para verificar el cumplimento de las medidas de bioseguridad, pero también para verificar le legalidad de los negocios. Y están haciendo un buen trabajo ya que han cerrado temporalmente negocios que no están tomando en serio las medidas de bioseguridad, no están debidamente legalizados o tienen un negocio de fachada y se dedican es otra cosa, como las populares “tienda-bebederos”: hay gente que matricula su negocio como tienda o minimercado, pero en la práctica lo convierte es en cantina, generando desorden en el sector y afectando la tranquilidad del vecindario. Los cuadrantes de la policía son los que deben operar mejor, pues se hacen los de la vista gorda con negocios que son un problema para la comunidad.

Los controles sí se están haciendo, lo que hace falta es que el ciudadano, los comerciantes, se autorregulen y le aporten al tema: cumpliendo con las medidas de bioseguridad y la ley. Es evidente que el aumento de infectados se debe a la indisciplina ciudadana.

 

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