La Nación
Elites del poder en Colombia 1 21 junio, 2024
COLUMNISTAS

Elites del poder en Colombia

Quedé gratamente sorprendido con la entrevista hecha por María Ximena Dussán a dos investigadores de la realidad nacional: Jenny Pierce de la Universidad London School de Inglaterra y Juan David Velasco de la Universidad Javeriana de Bogotá, quienes han publicado un primer texto sobre las élites del poder en Colombia y están próximos a lanzar un segundo libro sobre el mismo tema.

La seriedad y profesionalismo de la periodista entrevistadora, así como la profundidad y objetividad de los dos profesores investigadores, hacen obligatoria la revisión de este documento podcast, que se encuentra en Facebook, así como la lectura de los dos textos mencionados. El tema de las élites dominantes en nuestro país ha sido bastante investigado. Uno de los primeros estudios sobre la materia lo hizo el economista Julio Silva Colmenares quien en el año 1977 publicó su texto “Los verdaderos dueños del país”, que rápidamente se convirtió en best Seller. Después otros investigadores se han ocupado del tema y hoy ya tenemos una extensa bibliografía sobre la materia.

Pierce y Velasco se refieren a cuatro tipos de élites: la que maneja el poder económico, a la que siguen llamando “oligarquía”, las élites políticas que dominan el poder del Estado, las élites judiciales (una clase media de las regiones) que dirigen las altas cortes, y la élite tecnocrática en la que concentra el mayor esfuerzo investigativo a la que también definen como una élite del conocimiento. Su estudio se centró en 61 personas quienes han dirigido la economía colombiana (el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Planeación Nacional, el Banco de la República) desde 1932 hasta 2022.

Todos ellos son hombres blancos de Bogotá o Antioquia. El 86% se graduó en la Universidad de Los Andes. El 93% de ellos hizo estudios de posgrado (la inmensa mayoría doctorados) en el extranjero, fundamentalmente en Estados Unidos e Inglaterra. Todos tienen varios libros publicados. El 54% de ellos han sido funcionarios de organizaciones financiera internacionales y de Fedesarrollo en Colombia. Para todos ellos la estabilidad macroeconómica es lo más importante. En eso se les reconoce un cierto éxito. Tienen obsesión por la ortodoxia neoliberal y su conocimiento de las experiencias mundiales en políticas económicas es notoria, pero adolecen de un gran desconocimiento de la Colombia profunda. Para ellos regiones como la Amazonía, la Orinoquía, el Chocó y la Guajira, son un enigma.

Su inclinación política está con el centro derecha y la derecha. Aunque dicen despreciar el populismo, estimulan el clientelismo, pues lo ven como una forma de reducción y control de la pobreza extrema. Esta tecnocracia tiene una alta responsabilidad en la violencia política del país y en las grandes limitaciones para su desarrollo humano, pues en su credo neoliberal afectar el gran capital es frenar el desarrollo.