La Nación
Garrote y zanahoria en Neiva 1 24 febrero, 2024

Garrote y zanahoria en Neiva

Por estos días estuve pensando en la vieja regla del garrote y la zanahoria, implementada en Colombia por el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus hace casi 30 años, la cual se basaba en la motivación del palo y la zanahoria, con un enfoque motivacional que consistía en ofrecer una “zanahoria” como ejemplo de una recompensa por un buen comportamiento y un “palo”, ante una consecuencia negativa por un mal comportamiento, el cual sería interesante que pensáramos un poco en ello.

Recordemos que, en Neiva tenemos grandes fenómenos que agravan la criminalidad y la violencia. La percepción de la inseguridad en los ciudadanos es generalizada, ante delitos como el hurto, el microtráfico, la extorsión, los homicidios, las riñas callejeras y las lesiones personales, así el Comandante de la Policía Metropolitana de Neiva piense lo contrario y que vivimos en un paraíso terrenal. Ante ello, considero que es menester aplicar mano fuerte o mano de hierro. En pocas palabras, ejercer autoridad. De ahí, que coincido plenamente en las estrategias que se están desarrollando por el Alcalde, para recuperar la seguridad en nuestra capital del Huila, así como el de enfatizar en el respeto por las normas de tránsito y la cultura de legalidad vial, entre otros más.

En lo personal, no estoy de acuerdo en que se vaya a implementar la prohibición del parrillero hombre en Neiva, o literalmente, a que no se les dé garrote restrictivo a los motociclistas, porque:  Primero. No hay estadística y estudios que revelen que el incremento de los hurtos coexista directamente proporcional al desarrollo de crímenes como el robo a mano armada o el famoso raponazo, sean por motorizados con compañero masculino. Pensar en ello, es como presumir que todos los motociclistas que andan con parrilleros son delincuentes, aspecto que no lo considero viable. O ¿ustedes creen que los delincuentes motorizados respetan las normas de tránsito, semáforos, calles en contravía o transitar senderos peatonales? O ¿estos se abstendrían de robar porque no se pueden andar con parrillero? Segundo. Implementar esta medida, afectaría a gran parte de la población que moviliza en moto a su circulo familiar y sería una carga impositiva desproporcionada que desconocería a las personas con menor capacidad adquisitiva de dominio versus quienes andan en carro. Sin embargo, opino que es sano, que existan controles, para que los motorizados porten sus papeles al día e utilicen sus elementos de protección.

Debemos motivar a los habitantes de Neiva ante los otros fenómenos generadores de violencia, con más zanahoria social, para que se perfile, se segmente y se intervenga a nuestro territorio en aquellos sectores críticos, para que sea un propósito el de hacer un municipio más educado y culto. Avanzar con planes piloto, para identificar los factores generadores de violencia y delincuencia, acompañando a estas comunidades con programas sociales, deportivos y culturales, de la mano de un grupo de antropólogos, gestores culturales, sociólogos, politólogos, trabajadores sociales, e inclusive psicólogos. Mejor dicho, diseñando todo un programa de intervención social y de paz, atractivo para mostrar a los jóvenes una alternativa diferente a la delinquir, ser jíbaro, o prostituirse. Semilla que debe cultivarse desde los colegios, universidades, centros comerciales, vías públicas y sitios nocturnos.

Ahora bien y sin posar de ser mockusiano, porque no lo soy. Pienso, que es menester el garrote y ejercer autoridad contra el crimen, pero también y muy pertinente dar zanahoria e incentivos sociales, de la mano del fortalecimiento a clubes y ligas deportivas con polideportivos de paz, escuelas de liderazgo y emprendimiento, y sobre todo mucha culturalidad, arraigos culturales que nos sobran, pero que a su vez carecemos de cultura ciudadana.