La Nación
“La Circunvalar de Oriente no quedó en el Plan Nacional de Desarrollo” 1 29 febrero, 2024
ENTREVISTA

“La Circunvalar de Oriente no quedó en el Plan Nacional de Desarrollo”

El senador, Carlos Julio González Villa, confirma que la Circunvalar de Oriente no quedó incluida en el Plan Nacional de Desarrollo. “No logramos el aval del gobierno nacional para esa obra importante para la movilidad de Neiva”, dice. El dirigente político también presenta su visión sobre la cuestionada reforma a la salud.

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

En entrevista con LA NACIÓN, el senador, Carlos Julio González Villa, presenta un detallado balance sobre lo que quedó —y lo que no quedó—en el Plan Nacional de Desarrollo, la carta de navegación en materia de inversiones del gobierno de Gustavo Petro.

Advierte, sin embargo, algo importante: “No quiere decir que esas obras se van a ejecutar, quiere decir que están priorizadas. Ahora, la siguiente etapa es lograr jalonar los recursos, traerlos del presupuesto nacional”.

Sinceramente hablando, ¿qué tan bien le fue al Huila en el Plan de Desarrollo que el Congreso le aprobó al presidente Gustavo Petro?

Mejoramos notoriamente; mejoramos de manera significativa entre lo que se presentó inicialmente y lo que logramos que se aprobara. El Plan de Desarrollo es la carta de navegación de los cuatro años de un gobierno y tiene que ver con sus prioridades para la inversión y el desarrollo. No quiere decir que esas obras se van a ejecutar, quiere decir que están priorizadas, indicadas y que son objeto de financiación o co-financiación por parte del gobierno nacional. Quedó incluida, por ejemplo, la finalización y dotación de la Torre Materno Infantil del Hospital Universitario de Neiva; en mi gobierno logramos destrabar una obra que llevaba 10 años y dar los primeros servicios en funcionamiento, pero se necesita la dotación. También quedaron incluidas la finalización y dotación de la nueva Torre del Hospital San Vicente de Paúl en Garzón; la construcción de la Torre de Neuropsiquiatría en Neiva, de la que en mi gobierno dejamos estudios y diseños y que hoy requieren de actualización para que ese lugar se convierta en una respuesta a los graves problemas de salud mental en el Huila.

¿Qué se priorizó en materia vial?

Jesús Antonio, cuando tuve la oportunidad de ser senador en la época de Hernán Andrade y Aurelio Iragorri, se dejó en el Plan de Desarrollo la vía Colombia, Huila-La Uribe, Meta; a esa carretera le faltan kilómetros por terminar; han avanzado mucho en el departamento del Meta con recursos propios y nos falta la conexión Colombia-La Uribe. Quedó contemplada también con el mejoramiento de la vía Colombia-Baraya. También quedaron incluidas la reactivación de Isnos-Paletará-Popayán; La Plata-Belén-Puracé-Popayán y la rehabilitación de La Plata-Inzá-Totoró-Popayán; así como el Huila y su conexión con San Vicente del Caguán, una obra importante para la economía y la ganadería. Hay que decir que esto es un producto del trabajo de la bancada huilense, de los cuatro representantes a la Cámara y de quien les habla, quienes hemos estado dedicados a buscar la manera de que el Huila se sienta representado en la inversión. A propósito de vías, la gerencia de la concesión Ruta al Sur nos está dando un informe mes a mes sobre los avances de la Ruta 45; están terminando de solucionar la gestión predial para la doble calzada Neiva-Campoalegre y avanzan ya las variantes respectivas en los municipios de Campoalegre, Hobo y Gigante; hoy tenemos la ilusión de que se ejecute como nos lo han estado reportando.

Senador González Villa, ¿qué habrá en materia de desarrollo agropecuario?

Quedó incluida en el Plan de Desarrollo la finalización de ese tormento chino que ha sido el distrito de riego Tesalia-Paicol; es una obra que hay que terminarla; sería injusto que se convirtiera en un elefante blanco. También los estudios y diseños del gran proyecto del río grande de la Magdalena que involucraría municipios como Campoalegre, Rivera, Neiva y Aipe; así mismo Venado-Boquerón en el norte del Huila y Llano de la Virgen en el centro del departamento.

¿Qué otras obras quedaron priorizadas por el gobierno nacional?

Jesús Antonio, la PTAR de Neiva, que sin duda sigue siendo una de las más importantes necesidades, no solamente en materia de saneamiento básico sino en materia de equilibrio ambiental. También quedaron priorizados otros proyectos del sector cafetero, de incentivo y de organización agroindustrial, así como diversos proyectos que tienen que ver con el desarrollo educativo, asociativo y de la economía popular. Finalmente, logramos que quedara contemplada la conexión férrea Neiva-Santa Marta. Son 40 obras en el Plan Plurianual de Inversiones, adicional a todo lo que está en el capítulo general en donde transversalmente el Huila se puede conectar al Plan de Desarrollo.

La bancada parlamentaria alcanzó a alertar que la plata que iba a dejar Petro para el Huila era menor a lo que invirtió Duque, ¿qué pasó al fin?

Se compensó. Ahora, la siguiente etapa es lograr jalonar los recursos, traerlos del presupuesto nacional, buscar que la gestión regional siga unida y concretar la financiación y cofinanciación de las obras. Tenemos una oportunidad, ahora, hay que aprovecharla.

“La Circunvalar de Oriente no quedó en el Plan Nacional de Desarrollo” 7 29 febrero, 2024
El senador, Caros Julio González Villa, en la entrevista con el editor general de LA NACIÓN, Jesús Antonio Rojas Serrano.

¿Qué no quedó en el Plan Nacional de Desarrollo?

La Circunvalar de Oriente en Neiva. No pudimos. No logramos el aval del alto gobierno porque cada una de estas iniciativas tenía que llevar el visto bueno del gobierno para que fueran incluidas en el Plan Nacional de Desarrollo. Parte de lo que tiene el Plan de Desarrollo es del gobierno. Si las queríamos incluir como bancada parlamentaria, debían llevar el aval del gobierno. No logramos el aval para la Circunvalar de Oriente. Sin embargo, eso no quiere decir que no se deba ni se pueda hacer. Quiere decir que vamos a tener que buscar otros caminos y otras estrategias para poderlo lograr porque esta es una obra –en mi concepto—de la mayor importancia para la movilidad en Neiva. Es una obra que solucionaría los graves problemas de embotellamiento que tiene la capital del Huila, en donde en las horas pico se asimilan a Bogotá. Los neivanos se están gastando 45 minutos en desplazarse al oriente de la ciudad en horas pico y eso es increíble porque ya empezamos a gastar, en promedio, subiendo y bajando, casi tres horas de tiempo, el cual debería estar destinado a estudiar, a la familia o al esparcimiento. Esta no es una lógica propia de una ciudad intermedia como Neiva. Eso debemos solucionarlo.

Senador Carlos Julio, ¿Aclara usted que el hecho que las obras quedaran incluidas en el Plan de Desarrollo, no significa que todas vayan a ser realidad?

Hay que hablar con claridad porque es mejor ser muy serios a la hora de informar y de comunicar. Esto lo que garantiza es que esas obras pueden ser financiadas por el gobierno nacional y que tienen un paso adelante en la oportunidad de ser financiadas, contempladas y priorizadas. Ya dependerá de la gestión que se realice y de la voluntad del gobierno nacional de atender los reclamos y las necesidades de nuestro territorio.

Senador, dejemos ese tema ahí y hablemos ahora de la reforma a la salud planteada por el gobierno Petro, ¿qué sigue pensando de esta polémica iniciativa?

Yo comparto con el gobierno varios de los aspectos fundamentales relacionados con la reforma necesaria que hay que hacer a la salud. Por supuesto, se requiere mayor celeridad en el otorgamiento de citas con especialistas, se necesita humanizar las urgencias de los hospitales y clínicas del país, se requiere mayor prontitud en la respuesta de exámenes diagnósticos que implican alta tecnología, se requiere derrotar la corrupción existente en el sistema, se requiere mejorar la calidad de medicamentos. También se requiere una política adecuada de salud mental; cuatro y cinco de cada 10 colombianos están padeciendo, han padecido o padecerán algún tipo de trastorno mental; eso es la mitad de la población colombiana. Con el coronavirus se desnudó el rostro de la tragedia de la salud mental de los colombianos y lo que vemos es que ha habido un incremento del abuso de sustancias psicoactivas en niños y adolescentes, sin que haya una respuesta adecuada. Si un papá o una mamá necesitan que se le trate a un hijo porque entró en el terrible y complejo mundo de las drogas y que adicionalmente haya desarrollado problemas adicionales de agresividad y hostilidad, no sabe a dónde acudir, no sabe quién lo atiende, no sabe qué hacer; si lo lleva por Urgencias, no se lo van a recibir. Por eso, la reforma a la salud debe ponerle mano a uno de los grandes problemas que tiene Colombia y es la ausencia de una buena atención en materia de salud mental.

¿Qué más comparte, pero también qué le preocupa?

Yo comparto la atención primaria que está en el proyecto del gobierno; es más barato prevenir que curar. Comparto la necesidad de mejorar la atención y la calidad, pero me preocupan varias cosas. La reforma devasta lo que el sistema de salud ha logrado aprender durante 30 años, pero no sólo los 30 años de la ley 100, sino los 50 años de un modelo de salud pública que viene manejando el país, con sus aprendizajes, con sus ventajas y con sus defectos. Jesús Antonio, me preocupa que no se aprendan de las fortalezas y de las debilidades. Por eso, derrotar completamente el sistema de aseguramiento o no permitir que haya un encargado de la gestión del riesgo y del control del gasto en salud, es muy peligroso porque podemos desbordar y colapsar el sistema. Es importante advertir que no es creando puestos de salud por todo el país como vamos atender la política de salud primaria, que quedan desarticulados de la mediana y la alta complejidad. No podemos desperdiciar toda la infraestructura clínica y hospitalaria privada que tiene hoy el país. Tenemos que observar con mucho cuidado cómo se va a financiar el sistema de salud, quién lo va a financiar y en cuánto tiempo va a quedar proyectada su financiación.

Senador Carlos Julio, ¿qué más le inquieta de la reforma a la salud?

Nos preocupa la eliminación completa de los co-pagos, que representan $16 billones; quién va asumir ese dinero. Me pregunto también si la Adres está en la capacidad de asumir 9 funciones, cuando ha sido ineficiente e incapaz de asumir las dos funciones que tiene hasta ahora. De otro lado, me parece muy importante que castiguemos a las EPS que lo han hecho mal y las que han sido canallas con los colombianos, deben ser definitivamente eliminadas, pero aquellas que lo están haciendo bien, debemos ayudarlas para que lo sigan haciendo mejor. La solución no es cerrando completamente la puerta y acabando con la experiencia de un sistema, ni meternos en un modelo cubano-venezolano, que no ha demostrado que sea el mejor sistema.

Aprovecho la oportunidad para preguntarle por un tema del que usted ha venido alertando: el desabastecimiento de medicamentos en el país, ¿hay o no escasez de medicamentos?

Es una tremenda dificultad que se está padeciendo en Colombia. Yo le estoy diciendo al nuevo Ministro de Salud qué está pasando. Por supuesto, el covid-19 tuvo consecuencias también en el suministro de medicamentos, así como la guerra en Ucrania porque muchas materias primas o principios activos vienen de esa zona del mundo. Desde el 2022 hemos venido advirtiendo esto, pero no ha habido una respuesta estructurada, seria y puntual. Hoy, tenemos 1.200 referencias de medicamentos desabastecidas o con escasez. Lo más grave es que dentro de esos, hay medicamentos para el tratamiento oncológico, VIH e hipertensión general. Por esta razón, muchos tratamientos se están interrumpiendo con consecuencias graves. Algunas de las soluciones a este problema de desabastecimiento de medicamentos atraviesan por eficiencia administrativa en el Invima; hay burócratas en Bogotá que no comprenden lo que está pasando.

¿Le está costando al Invima no tener una cabeza en propiedad?

Por supuesto, ese es un primer diagnóstico; no hay una cabeza con quien interlocutar de manera seria. Y en segundo lugar, la Ministra de Salud anterior descuidó este sector y no solamente el de los medicamentos y sus referencias; estoy próximo a denunciar lo que está pasando con las vacunas pediátricas y las que los colombianos en general necesitan. Solo le anticipo algo: una gran parte de las vacunas están ad portas de vencerse y el pueblo colombiano se encuentra sin saber que puede acceder a ellas porque no existe una política pública de comunicación acerca de los efectos positivos y la necesidad de usarlas.