La Nación
La ciudad y el río Magdalena 1 23 julio, 2024
COLUMNISTAS

La ciudad y el río Magdalena

Es una maravilla y una ventaja competitiva poder tener el paso del río más importante de Colombia por nuestra ciudad capital del Huila. Sin embargo, pese a que nuestra historia y desarrollo siempre estuvo ligada al río Magdalena, hoy desafortunadamente en Neiva seguimos dándole la espalda.

El grado de desapego por el río es cada día más evidente. El desorden, la proliferación de basuras e indigencia, la inseguridad a pesar de contar con un CAI en el malecón y los malos olores que se perciben en sus alrededores, hacen poco atractiva su visita, a pesar de que su exuberante riqueza natural representa el sitio más bonito de Neiva. De su paso por la capital podemos decir que el río solo recibe miles de litros de aguas servidas sin tratar y la indiferencia de la mayoría de nuestros habitantes.

Por estas épocas de fiestas, vuelve nuevamente a salir a flote la importancia de mejorar este espacio público, y no es que no se hayan hecho inversiones, pues durante algunas administraciones se han mejorado diferentes espacios, construido ciclorrutas, plazoletas, espacios deportivos, senderos e incluso un muelle de acceso; la falta de inversión no ha sido el problema. La problemática principal es que nos ha faltado en el largo plazo una visión colectiva, una verdadera apuesta de ciudad para el continuo mejoramiento y apropiación por parte de todos sus habitantes de esta riqueza natural.

Dentro del estudio de Neiva sostenible 2040 que adelantó FINDETER en el año 2016-18 con el apoyo del BID, se dejaron planteadas las acciones necesarias para desarrollar un proyecto de mejoramiento sobre la margen derecha del río. Ellas incluían un plan de renovación urbana, la necesidad de desarrollar proyectos de vivienda, actividades productivas y comerciales en un polígono que iniciaba desde la plaza cívica hacia la rivera del rio. No hay nada más valioso urbanísticamente en el mundo que un espejo de agua, y nosotros tenemos uno majestuoso con el gran río Magdalena.

Es claro que se trata de un proceso que tardaría muchos años y que requiere el apoyo del Gobierno Nacional, pues las escasas finanzas de Neiva impiden que con recursos propios se puedan desarrollar proyectos necesarios como la construcción de la PTAR de Neiva y la necesaria descontaminación del río del Oro, o el aprovechar y conectar con la ciudad el Parque Isla.

Hoy por fortuna, se desarrollan proyectos importantes en esta margen el río, como el del empresario Felipe Olave, quien cree en su potencial y construye un importante complejo urbanístico de oficinas, hotel y viviendas, quizás el más importante desarrollado hasta la fecha en la ciudad, que sin lugar a dudas le darán un impulso a la economía y al embellecimiento del lugar.

Este debe ser un sitio de partida para continuar con el programa de aprovechamiento de la margen derecha del río Magdalena, nuestra única atracción turística potencial en Neiva. Hay que seguir avanzando, trabajando en objetivos claros alrededor del río que permitan su mejoramiento. No perdamos la visión y abandonemos lo mejor que nos ha dejado la naturaleza.