La Nación
“La paz no se alcanza premiando a los delincuentes” 1 20 febrero, 2024

“La paz no se alcanza premiando a los delincuentes”

El expresidente Iván Duque habla con LA NACIÓN. Cuestiona el deterioro de la seguridad en regiones como el Huila y advierte que la ‘Paz total’ de Gustavo Petro “prioriza las oscuras pretensiones de los grupos criminales”. Alerta además que “la economía va mal” y que “el sector público quiere acabar con el sector privado”. Lanza una voz de respaldo al gerente de la Federación de Cafeteros, Germán Bahamón.

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

El expresidente de la República, Iván Duque, habla con LA NACIÓN y se refiere a temas como el deterioro de la seguridad, la ‘Paz total’, el rumbo de la economía y las reformas sociales en tránsito en el Congreso de la República. También habla sobre el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros y el papel que jugará en las elecciones de 2026.

17 meses después de haber dejado la Casa de Nariño, ¿cómo ve hoy al país?

Es preocupante ver el deterioro, en todas sus áreas. Cuando se pierde la confianza en las autoridades y estas entran en una confrontación permanente, se afectan los indicadores y eso es lo que viene ocurriendo en Colombia. Duele muchísimo ver que la seguridad se perdió, en especial, porque se ha debilitado a la Fuerza Pública y empoderado a los grupos criminales. Y si la seguridad se pierde, también se pierde la confianza, se afecta la economía y, por supuesto, se debilita el país.

¿Por qué cree que en regiones como el Huila se disparó la inseguridad urbana y rural?

Tristemente, la inseguridad está disparada en todo el país. Me duele mucho que en regiones tan prósperas y con gente trabajadora y emprendedora como el Huila, se haya perdido la seguridad. Lamento que ese departamento que se destaca por muchas cosas buenas, como la de ser el primer productor cafetero y el primero en producción y exportación de tilapia, haya regresado al pasado y esté sufriendo los azotes de los grupos criminales, como le ocurría en épocas que creíamos superadas.

¿Le ve futuro a la ‘Paz total’ del presidente Gustavo Petro?

Jesús Antonio, una política de paz que prioriza las oscuras pretensiones de los grupos criminales, que los empodera y que se burla de la justicia y de la legalidad, está condenada al fracaso. La paz no se logra sin legalidad ni se alcanza maniatando a la Fuerza Pública ni premiando a los delincuentes. Es indispensable en cualquier propósito de paz que vaya de la mano con la legalidad, de lo contrario, es un fracaso.

Cada vez que puede Petro aprovecha para criticar su gobierno en materia de implementación del acuerdo de paz, ¿qué tanto hizo usted realmente por el acuerdo firmado con las Farc?

En materia de implementación de los acuerdos con las Farc, nuestro gobierno, de lejos, hizo más que el gobierno que los firmó. Desde el primer día de gobierno iniciamos una tarea basada en cumplir lo fundamental y de acuerdo con la disponibilidad presupuestal. La lista de los resultados es bien larga; le doy unos ejemplos. En lo político, pusimos en marcha el Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política, implementamos las garantías para el Estatuto de la Oposición, fortalecimos las instancias de representación y participación de las víctimas. Por otro lado, garantizamos la independencia de las instituciones, bajo el principio de colaboración armónica de poderes con las instancias de justicia tradicional, apoyamos financieramente el sistema de verdad, justicia, representación y no repetición; en el Plan Nacional de Desarrollo se reglamentó el uso de los bienes y recursos de las Farc, y se dieron plenas garantías y plazos para su entrega, esto significó la reparación colectiva de varias comunidades. Logramos en el Congreso el trámite de la prórroga de la ley de víctimas y restitución de tierras hasta 2031.

¿Qué más hizo?

En 2020 y 2021 se ejecutó el mayor presupuesto de la historia para la atención de las víctimas: $1 billón de pesos. Otorgamos más de 404 mil indemnizaciones individuales, con una inversión superior a $3.5 billones de pesos, 505 mil víctimas accedieron a medidas de satisfacción. Logramos la compensación o restitución de más de 225 mil hectáreas de tierra para 35 mil víctimas. Algo muy importante fue la incorporación en el Plan de Desarrollo del apoyo a los municipios Pdet, a través de los Ocad paz y del programa ‘obras por impuestos’; y pudimos incluir más de 12 mil proyectos de 168 municipios, con una inversión de 13,6 billones. Jesús Antonio, me haría interminable y desconsiderado con los lectores de LA NACIÓN, si hago toda la relación de logros en la implementación de los acuerdos.

Usted que lideró la reactivación económica de Colombia tras la crisis del coronavirus y consiguió que fuera el cuarto país de la OCDE con mejor crecimiento, ¿qué rumbo está tomando la economía nacional?

Jesús Antonio, infortunadamente, la economía va mal. Nosotros dejamos un país saneado y con buenas tendencias en su economía. Pero, los mensajes oficiales que crean desconfianza e incertidumbre desestabilizan. Cuando se pierde la confianza y la estabilidad económica, se desestimula la inversión y el desarrollo empresarial y por ende se baja el empleo y el poder adquisitivo de los colombianos. Cuando se dice que van a eliminar la regla fiscal esa se traduce en que van a destruir el valor de la moneda, que van a afectar el valor de los activos, que van a encarecer la deuda; es un detonador de pobreza. Asimismo, preocupan los efectos de la última reforma tributaria que sentirán las empresas y la clase media en este año que comenzó. También se afecta la economía del país, cuando se presiona o se intimida a los empresarios para que avalen ‘acuerdos nacionales’ de papel.

¿Qué tanto los huilenses y los colombianos se deben preocupar por las cifras negativas que presentan hoy sectores como la construcción y la vivienda?

El problema es la destrucción del país. No me gusta enviar mensajes pesimistas, pero por más esfuerzos que hagamos no podemos decirles, por ejemplo a los huilenses, que las cosas van a mejorar cuando los mensajes oficiales dicen lo contrario. Además de la construcción y la vivienda, son todos los sectores generadores de desarrollo que se han debilitado. Sin embargo, soy un convencido de la fortaleza empresarial y de la resiliencia de nuestros empresarios, luego los males que estamos padeciendo los podemos enfrentar y superar en el futuro próximo.

¿Le está haciendo daño al país el distanciamiento entre el sector público y privado?

El problema es que el sector público, llámese poder ejecutivo, quiere acabar con el sector privado. La pérdida de la seguridad, el incremento desmesurado de impuestos, la incertidumbre en las políticas económicas, el anuncio de una nueva reforma tributaria, la persecución a las EPS de salud, los proyectos de reforma a la salud, laboral y pensional, no solo son ataques a la clase media sino al sector privado.

¿Tiene alguna opinión sobre la guerra que el presidente Petro desató contra el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, el huilense Germán Bahamón?

Jesús Antonio, la independencia de los gremios debe ser respetada. Cuando asumí la Presidencia de la República, en la gerencia de la Federación de Cafeteros venía el doctor Roberto Vélez y no solo respetamos su permanencia en el cargo sino que trabajamos durante todo nuestro periodo de gobierno con él, porque entendíamos que estábamos trabajando con los productores cafeteros. Ahora, en este caso, tengo el mejor concepto del doctor Germán Alberto Bahamón, como un joven ejecutivo con las más altas calidades profesionales. Consideré un acierto su elección por parte del Congreso Cafetero y los comités departamentales.

¿Qué piensa hoy de las proyectadas reformas a la salud, laboral y pensional?

Destruir un sistema de salud fuerte y efectivo, que venimos construyendo entre todos durante más de 30 años es lo peor que le puede pasar a los colombianos, esa reforma a la salud es regresiva y atenta contra la salud y la vida de millones de colombianos. La reforma laboral está diseñada para destruir el empleo y afectar a la clase media. Y la pensional tiene la obsesión por expropiarle los ahorros a millones de colombianos y sepultar la ilusión de otros millones de acceder a una pensión.

¿Ve al Congreso de la República hundiéndolas?

Ojalá el Congreso actúe de conformidad con su función constitucional de poder público independiente y no permita un daño irreparable a la salud, al trabajo y a las ilusiones de los colombianos de vivir sus últimos años disfrutando del resultado del esfuerzo de todas sus vidas.

Hablando del Congreso, la bancada petrista está promoviendo un proyecto de ley para otorgar amnistía e indulto a los capturados durante las manifestaciones sociales de 2021, ¿qué opina?

Hay una obsesión por premiar a los delincuentes de todas las pelambres. Incendiaron el país, lo bloquearon y cometieron crímenes en medio del desorden; y ahora quieren conformar milicias con aquellos que delinquieron. Pagar por no matar y premiar al delincuente es un grave daño que le hacen a la democracia y al país.

Neiva fue una de las ciudades más afectadas por ese paro: saqueos, quema de unidades policiales y ataques a bienes públicos y privados, ¿qué fue lo que pasó en esos días difíciles que vivió el país?

Fue un terrible antecedente esa campaña violenta para buscar el poder. Esos episodios ratificaron que el terrorismo no es la vía, que la violencia es destrucción y muerte. De ahí nuestra lucha permanente para defender la democracia, las libertades y las instituciones.

Presidente Duque, algunas preguntas finales: ¿Qué papel jugará usted en las elecciones de 2026? ¿Lo verá el Huila y Colombia recorriendo el país ese año?

Mi papel frente al 2026 será el de contribuir a que podamos contar con una gran alianza de todas las tendencias políticas y sociales que busquen la defensa de la democracia. Hay que luchar por rescatar el país y eso solo se logra con la unidad de todos. Y, desde luego, en esa tarea democrática estaremos visitando el Huila y todas las regiones del país.

Recientemente, el expresidente Álvaro Uribe dijo que tenía “tigresas” para el 2026, ¿tiene usted candidato o candidata para el 26?

Más que tener candidaturas, para el 2026 tengo la convicción de la unidad entre todos los sectores de oposición. Primero, tenemos que articular y convocar a los que coincidimos en la defensa de la democracia, las libertades y las instituciones. Segundo, priorizar el debate con ideas democráticas. Y, tercero, buscar la persona que interprete y represente a todos aquellos sectores, opiniones y voluntades. Cada día trae su afán.

Usted dijo alguna vez que “el mundo no se divide entre izquierda y derecha. Yo siempre me he definido como una persona de extremo centro”, ¿sigue pensando igual?

He sido un convencido que las extremas en la democracia, de izquierda o de derecha, son nocivas. América latina hoy en día está dividida entre demagogos y pedagogos. Los demagogos se llaman progresistas pero son en realidad pobresistas porque empobrecen a los países con su torpeza e ideologismo. Los pedagogos gobiernan con gerencia sin perseguir la popularidad y toman las medidas gerenciales correctas.

Para cerrar esta entrevista, ¿cuál es su mensaje a los huilenses, a través del Diario LA NACIÓN?

Primero, permítame agradecer a LA NACIÓN, a don Jesús Oviedo, a Claudia Marcela Medina y a usted Jesús Antonio, la invitación a esta entrevista. A los huilenses les reitero mi cariño infinito. Cuando fui senador y después como presidente recorrí la geografía huilense y lo mejor que conocí y sentí fue el calor humano de los opitas. Nuestro gobierno invirtió en el Huila más de $12 billones, y nos quedó faltando. Espero que les devuelvan la seguridad, les terminen las vías que conectan al Pacífico, que apoyen a los caficultores para mantener el liderazgo nacional en la producción y calidad, que a los piscicultores les den todas las garantías para el desarrollo de esa bella actividad; y que San Agustín, La Tatacoa y tantos lugares hermosos del Huila, permanezcan llenos de turistas. Un fuerte abrazo para todos los huilenses.