La Nación
Los menores no son esposos 1 19 abril, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

Los menores no son esposos

El matrimonio es uno de los contratos más antiguos, extendidos e interesantes dentro de la historia jurídica de la humanidad. Esto se puede ver reflejado en la presencia que tiene el matrimonio a lo largo y ancho del planeta, con independencia de la cultura, la religión o la época. Ahora bien, a pesar de haber permanecido invariable a lo largo de la historia, el matrimonio se encuentra atravesando un proceso de profunda transformación, desde hace aproximadamente medio siglo. Una de estas transformaciones tiene que ver con la posibilidad de que las personas del mismo sexo puedan casarse (matrimonio igualitario). Otra de las transformaciones tiene que ver con el proceso que han emprendido muchos países para elevar la edad mínima para poder casarse. En el caso colombiano, solo hace falta tener 14 años para poder contraer matrimonio, lo cual resulta bastante contradictorio y problemático, por las razones que procedo a exponer.

Con ocasión de las jornadas de vacunación contra el virus del papiloma humano que hemos emprendido desde la Fundación Salbo, he tenido la posibilidad de reflexionar sobre el siguiente absurdo: Las personas de 14 años tienen la autonomía y la capacidad jurídica suficientes para casarse (con todas las implicaciones físicas, emocionales y económicas que esto implica), pero no para decidir si se quieren vacunar o no. En otras palabras, los consideramos “adultos” para algunas cosas y “niños” para otras. Sumado a lo anterior, Colombia presenta cifras alarmantes de feminicidios, violencia contra la mujer y de violencia intrafamiliar. Considero que se debe tener la madurez suficiente no solo para entender todos los efectos e implicaciones que trae consigo el matrimonio, sino además, para conocer y escoger pareja. Es en este sentido, que apoyo el Proyecto de Ley No. 155 de 2023 de la Cámara de Representantes, con el cual se busca prohibir el matrimonio infantil y las Uniones Tempranas y con el que se busca crear el Programa Nacional de Atención Integral a Proyectos de Vida para niños, niñas y adolescentes.

Esta sería la décima vez que un proyecto de esta naturaleza inicia trámite legislativo, debido a que todos los anteriores se han hundido, lo cual debe llevarnos a preguntarnos ¿qué es lo que está pasando? ¿nos sentimos cómodos socialmente con los matrimonios y uniones que involucran niños, niñas y adolescentes? No podemos seguir permitiendo que esta práctica siga teniendo lugar en el país, debemos garantizar que los menores gocen efectivamente sus infancias y adolescencias.