La Nación
Más peligrosos que un corrupto 1 21 junio, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

Más peligrosos que un corrupto

En los años noventa nombraron presidente del instituto de seguros sociales (ISS) a un fulano que había ocupado altos cargos públicos y privados. Lo presentaron como el salvador del instituto.

Fue quien decidió utilizar las reservas de pensiones para comprar un banco que se quebró porque prestaba dinero sin verdaderas garantías. Así mismo, quien implementó la prestación de servicios de salud por adscripción llenando una planilla, conllevando a un gasto que desbordó el dinero asignado para atender a los afilados.

Dicho iluminado era un completo inexperto en el tema de la seguridad social y como consecuencia de su gestión comenzó la quiebra del ISS.

En un momento crítico de la entidad afirmó ante los medios de comunicación que era tal la corrupción que le estaban cobrando el traslado de un paciente en ambulancia de un piso al otro y el parto de un hombre. Los medios se distrajeron en dichas aseveraciones y poca atención prestaron al inminente colapso financiero, la opinión pública se escandalizó, nada se hizo para solucionar el problema de fondo y el ISS terminó liquidado.

Hoy tenemos a un inexperto como superintendente de salud, que ha designado a otros inexpertos como interventores de unas EPS, que según sus palabras, no cumplían con las condiciones financieras y técnicas para funcionar adecuadamente. Como consecuencia de esas intervenciones, el mencionado funcionario ha afirmado ante los medios, igual que lo hizo en su momento el inefable expresidente del ISS, que el dinero se estaba desviando porque, entre otras cosas, había una gran cantidad de facturas en trámite de auditoria y sin registrar en la contabilidad, desconociendo de plano que la causación de las EPS se hace cuando la factura ha sido auditada y aprobada.

Tampoco consideró que esas facturas no auditadas van al pasivo como reservas técnicas, es decir que de todos modos quedan registradas como una deuda e impactan en los resultados financieros de las EPS.

El problema de fondo, como lo han demostrado los que de verdad conocen el tema, es que el dinero de la unidad de pago por capitación no alcanza, por consiguiente, hay un déficit financiero estructural que no se resuelve interviniendo las EPS o asegurando que la plata se está utilizando inadecuadamente.

El deterioro de la atención en salud es evidente y los inexpertos funcionarios del gobierno siguen insistiendo que la causa es que la plata se pierde, demostrando por enésima vez que, sin que se entienda que la corrupción es justificable, es más costoso un inexperto que cree que sabe que un bandido que se roba la plata.