La Nación
“Necesitamos financiar el gasto social” 1 27 septiembre, 2022
Entrevista

“Necesitamos financiar el gasto social”

El viceministro Técnico de Hacienda, Gonzalo Hernández, habla con LA NACIÓN y explica, uno a uno, los puntos más polémicos de la reforma tributaria de Gustavo Petro. Deja claro que la canasta familiar no se tocará y que los impuestos saludables buscan desincentivar la comida chatarra. Confirma que las empresas extractivas van a pagar más.

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

La noticia de la semana ha girado alrededor de la reforma tributaria, radicada menos de 24 horas después de haber llegado Gustavo Petro a la Casa de Nariño. La iniciativa contempla limitar los beneficios tributarios a las personas que tengan ingresos superiores a $10 millones mensuales, un impuesto del 0,5% a los patrimonios de más de $3.000 millones y del 1% para los patrimonios de más de $5 mil millones, un impuesto a las bebidas azucaradas y a los alimentos ultraprocesados, entre otras medidas.

“Necesitamos tener una estructura tributaria en la que aquellas personas que tienen más ingresos y riqueza contribuyan proporcionalmente más para financiar el gasto social, que es una prioridad de este gobierno”, le dice a LA NACIÓN el viceministro Técnico de Hacienda, Gonzalo Hernández Jiménez.

¿Qué es lo más importante que trae esta reforma tributaria?

Lo más importante es recordar que esta reforma está diseñada para avanzar en temas de igualdad y justicia social. Necesitamos tener una estructura tributaria en la que aquellas personas que tienen más ingresos y riqueza contribuyan proporcionalmente más para financiar el gasto social, que es una prioridad de este gobierno. En temas específicos, hay que mencionar que la renta de personas naturales va a incrementarse solo para personas que tengan ingresos mensuales superiores a los $10 millones. Este es un porcentaje muy pequeño de la población. Luego de cruzar bases de datos de la gran encuesta integrada de hogares y de la Dian, se determinó que ese porcentaje es cercano al 2%, y de ese grupo de personas solo aquellas que tienen ingresos superiores a los $25 millones contribuirán en casi 40% el total del recaudo. Un segundo aspecto en materia de personas jurídicas, es decir, de las empresas, es que se simplifica bastante el Estatuto Tributario para eliminar asimetrías que existen a nivel sectorial y regional con el propósito de ganar en eficiencia. Y muchas de esas asimetrías están representadas en exenciones, varias de ellas que no están justificadas en el sentido de poder atender objetivos socialmente deseables. Un tercer bloque de impuestos tiene que ver con los impuestos saludables y medioambientales, que tienen como propósito principal desincentivar prácticas que son dañinas para las personas y el medioambiente. El objetivo de este grupo de impuestos no es el de generar más recaudo, lo que queremos en el mediano plazo es que ese recaudo por esos impuestos sea, ojalá, cero, porque pensamos que la gente puede cambiar sus hábitos y las empresas pueden cambiar sus formas de producir bienes y servicios. De lejos, esta es la reforma tributaria que, históricamente, más le está aportando en mejoras de la igualdad en el ingreso.

Señor viceministro, uno de los aspectos más polémicos de esta tributaria tiene que ver con la idea de gravar productos muy consumidos en las clases populares como el salchichón y la mortadela, ¿Van a insistir en eso?

Jesús Antonio, en estos momentos el articulado incluye algunos de esos productos, pero como usted sabe en el trámite que se va a desarrollar en el Congreso de la República, que es un trámite democrático, se podrá revisar ese tipo de productos.

Para dejarlo claro, ¿el Gobierno Nacional está dispuesto a evaluar la conveniencia o no de la aplicación de los impuestos saludables?

Así es.

Muchos están diciendo que estos impuestos saludables no van a terminar desincentivando el consumo de bebidas azucaradas y comida chatarra, y que más bien, van a llevar a que los pobres terminen pagando más por ellos, ¿cómo lo ve el Ministerio de Hacienda?

El propósito es desincentivarlo y hay estándares internacionales que van en esa dirección. Es importante recordar que el diseño del articulado sobre bebidas azucaradas es bastante moderno en el sentido de que incluye una especificación dependiendo de los gramos de azúcar que contienen esas bebidas azucaradas. Haciéndolo de esta manera, también queremos darles incentivos a las empresas para que cambien sus productos, es decir, que ofrezcan bebidas más saludables y reducir esa carga de azúcar. Queremos desincentivar la comida chatarra.

Señor viceministro, ¿esta reforma tributaria, realmente, toca o no toca la canasta familiar?

No toca la canasta familiar. Jesús Antonio, esta es una diferencia sustancial frente a reformas que en el pasado generaron muchas inquietudes en la ciudadanía. En esta reforma no se toca el IVA ni de frente, ni por la puerta de atrás. Por ejemplo, no hay ninguna modificación de productos que se encuentran exentos y que pasan a excluidos, pero que en la práctica puede terminar modificando la tarifa de IVA que se paga. Nada de eso. En términos de IVA, lo único que está presente en la reforma es que se acaban los días sin IVA; hemos considerado que su impacto social no es el deseado y que se termina promocionado muchos bienes que son importados, no fomentándose la producción nacional. Es importante también resaltar que no se incrementa el IVA de la canasta familiar; esta es una línea roja que trazamos desde el principio cuando estábamos diseñando la reforma.

El impuesto al carbono y a las exportaciones extraordinarias de petróleo, carbón y oro es otro tema que ha causado una gran preocupación, ¿qué responde frente a eso el Gobierno?

Lo primero que hay que aclarar es que son dos temas diferentes. El impuesto al carbono existe desde el año 2016. Lo único que hace esta reforma tributaria es incluir la huella de carbono, que está relacionada con la producción de carbono. Esto es lo único que estamos agregando en el articulado. Y lo segundo tiene que ver con unos impuestos a las exportaciones de recursos que son extraídos del subsuelo del Estado y en donde vemos la posibilidad de obtener unas fuentes de recaudo que serían redireccionadas para más gasto social y mejor focalización en la lucha contra la pobreza, la desigualdad y el hambre.

Algunos gremios como Fenalcarbón ya salieron a decir que estas cargas se van a ver reflejadas en el incremento de los costos de producción de la pequeña minería, ¿el gobierno ya se detuvo a analizar ese impacto?

Los productores de estos bienes entienden que con este tipo de propuestas la carga impositiva para ellos es más alta, pero visto en conjunto esa mayor carga impositiva será utilizada para mayor gasto social, es decir, lo que estamos buscando aquí no es atender los objetivos de las empresas que extraen recursos del subsuelo del Estado, sino reorientar recursos para corregir las desigualdades del país.

Señor viceministro, en materia de lucha contra la evasión, ¿qué trae esta reforma tributaria?

Hay dos elementos al respecto, Jesús Antonio: primero, la Dian está trabajando en una serie de artículos que podrían incluir elementos de castigo para aquellos que evaden y hacen elusión. Estamos a la espera de unos conceptos del Consejo de Política Criminal, que es un requisito para poder ser discutido en términos de proposiciones en el Congreso. Lo que ya está en el articulado, en términos de simplificación y de eliminación de muchas exenciones injustificadas, le va a permitir a la Dian tener unos procesos de auditoría más expeditos y más claros.

¿Veremos a una Dian con mayores herramientas para combatir la evasión?

Sí. Y cuando hablamos de herramientas, es importante anotar que algunas de esas herramientas quedarán especificadas en el articulado, pero otras tienen que ver con el desarrollo y la implementación de medidas ejecutivas de la Dian. Por ejemplo, la Dian hará uso de mejores tecnologías para fiscalizar a las personas naturales y sociedades que evaden impuestos. También se fortalecerá el personal administrativo para poder hacer seguimiento a esos recursos.

 En redes sociales, hay muchas voces de empresarios preocupados frente a esta reforma tributaria, ¿qué le dice a ellos?

El mensaje más importante para todos los empresarios es que para generar más ganancias, necesitamos un entorno económico saludable. Y cuando habla de un entorno económico saludable, me refiero a tener unos buenos indicadores macroeconómicos, pero también a tener una sociedad mucho menos desigual y con menos pobreza, en la que haya espacio para que todos participemos en las actividades productivas. A los empresarios no les conviene que tengamos una situación social trágica en la que el hambre se ha convertido en el elemento más visible y emblemático. La empresa puede tener muchas más ganancias, muchas más utilidades, con una economía menos desigual. Este círculo virtuoso también les permitirá contribuir más para tener más justicia social en el país.

El impuesto de renta para las empresas, ¿sube o no sube con esta reforma tributaria?

La tasa tributaria no sube. Se mantienen en 35%, con excepción de la tasa tributaria del sistema financiero, que ya en reformas pasadas se había llevado al 38%, pero solo de manera transitoria. En el articulado que incluimos en esta reforma tributaria, hacemos que esa sobretasa  de 3% sea permanente.

¿Qué va a pasar con el régimen simple en esta tributaria?

El articulado incluye unas propuestas para hacer más efectivo el régimen simple en el sentido de unificar tasas a nivel sectorial y de esta manera promover que algunas sociedades pequeñas que no han participado aún de la información tributaria, a través del régimen simple, se acojan al régimen simple y nos permita tener una mejor cultura tributaria en el país.

Insisto en algo señor viceministro: ¿está dispuesto el Gobierno de Gustavo Petro a recibir propuestas y a hacerle los ajustes que sean necesarios a esta reforma tributaria para que no vaya a terminar clavando a sectores menos favorecidos?

Por supuesto, Jesús Antonio. Ya las estamos recibiendo, ya las estamos estudiando, ya se están tramitando. Estamos abiertos a escuchar propuestas que pueden ser, incluso, mejores a las que tenemos en el articulado. La idea es poder entregarle al país una reforma tributaria que aporte muchísimo a la igualdad y a la justicia social que tantos colombianos han demandado por varias décadas.

¿Qué cuentas hace el Gobierno Nacional sobre el tiempo en que deberá estar aprobada la reforma tributaria?

Por ahora, le puedo decir que tiene que ser aprobada este semestre. Y recordar que en la agenda económica del Gobierno y del legislativo, tenemos varios proyectos a la vez: tenemos el presupuesto general de la Nación, por ejemplo. Todo eso tiene que sintonizarse porque tanto presupuesto general de la Nación como recaudo tributario son dos caras de una misma moneda.

Desde el Ministerio de Hacienda, ¿qué mensaje les envía a los huilenses?

Estamos frente a una reforma tributaria para la igualdad y la justicia social, apoyémosla.