La Nación
No es un gasto, es una inversión 1 23 junio, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

No es un gasto, es una inversión

Hablando de prácticas de austeridad, hoy más que nunca cobra vital importancia la necesidad de tener hábitos financieros saludables, mediante estrategias que conduzcan a gestionar apropiadamente los recursos y de ese modo mantener el bienestar económico que satisfaga nuestras necesidades fundamentales.

Bajo esa premisa resulta conveniente hacer alusión a la tendencia de adquirir productos más allá de nuestras propias posibilidades y que valga recordar, es uno de los grandes hechizos de la sociedad contemporánea, influenciada en gran parte por estrategias de marketing y publicidad. Sin embargo, dentro de ese plan de austeridad no podemos caer en el error de prescindir de aquellas inversiones relacionadas con la promoción de experiencias generadoras de bien-estar que contribuyen a mejorar la calidad de vida.

Así lo pone en evidencia un estudio científico sobre comportamientos de compra dirigido por un equipo de investigadores de la Universidad de Texas. En tal sentido revela que las personas suscitan mayores niveles de felicidad cuando invierten dinero en compras basadas en experiencias que en artículos materiales, en la medida en que «la gente obtiene más felicidad de sus experiencias que de sus posesiones».

Una probable explicación podría estar motivada en la «permanencia de las experiencias en la memoria de las personas, mientras que el valor percibido de los bienes materiales se debilita con el tiempo». Por ende, «si quieres ser más feliz, sería prudente desviar parte de tu consumo de bienes materiales y un poco más hacia experiencias. Eso probablemente conduciría a un mayor bienestar».

Me refiero específicamente a aquellas vivencias personales y conocimientos enriquecedores que permanecerán por siempre en nuestras mentes y en nuestros corazones y que valga aclarar no deberían ser vistas como un lujo, sino más bien como una inversión en sí mismas, las cuales resultan determinantes en términos de bienestar general, salud física, mental y emocional.

En un mundo donde todo resulta relevante, debemos ser consecuentes con nuestras prioridades. Las alternativas son diversas. Lugares por descubrir. Ampliar el espectro de conocimiento. Deleitarse con nuevas experiencias gastronómicas, a manera de ejemplo. Por lo pronto sugiero que la salud, pilar fundamental a la hora de asegurar nuestro bienestar integral, ocupe los primeros lugares en inversión.