La Nación
“Operación verdad” 1 21 febrero, 2024

“Operación verdad”

Periodistas que trabajaron en Neiva durante el Frente Nacional aseguran que Augusto Williams Sanmartín transmitió, a través de la radio, la entrada triunfal de la revolución en La Habana. No obstante, no hay memoria sonora ni fotográfica sobre la hazaña periodística de Williams.

Olmedo Polanco

El reloj de la catedral indicaba más de las cinco de la tarde. Los niños iban y venían a brincos buscando en contravía la brisa originada en la fuente del Parque Santander. Los loritos estaban alborotados entre el follaje de los samanes. Desde una silla de ruedas, un lotero con sobrepeso promovía el gordo de la lotería.

Con Augusto Williams Sanmartín nos cruzamos justo en la esquina. Él caminaba cansino, sin fatiga y silencioso en dirección al parque central. Menudito él y de espalda arqueada. No se le notaba vigor en el andar, casi arrastraba los pies al cruzar la calle Séptima. Me pareció que el vigor se le había afincado en sus pensamientos. Ni siquiera bamboleaba el maletín en cuero vinotinto que le había regalado su colega Delimiro Moreno Calderón. No levantó la mirada. Atravesó la calle de memoria.

“Operación verdad” 7 21 febrero, 2024
Augusto Williams Sanmartín, en el centro de la imagen, en sus ‘años mozos’ haciendo radio en Armonías del Sur. Crédito al autor y archivo familiar.

El jueves pasado, conversamos en Neiva con el periodista Jorge Parga Vanegas en torno a la figura de Williams Sanmartín. Me ha referido que en el portafolios transportaba largas cuartillas de notas periodísticas que dejaba en los noticieros de la radio y en el periódico local. En 1985, Parga dirigía el Noticiero Colosal que leía el palermuno Gerardo Cortes Polanía. En el programa “Pase la tarde con Caracol”, Toti Conde y Leo Cabrera me permitían ‘palomitas’ para leer notas culturales. Guillermo De Castro vivía de afán para poder responder por el noticiero ‘Alerta Neiva’, que se divulgaba a través de la Voz del Huila.

En una cafetería en Neiva, compartimos refresco con el periodista César David Ramírez Vásquez. Me ha contado que en 1981 llegó desde Pitalito a producir los contenidos periodísticos del programa ‘Arte y cultura’ en Radio Surcolombiana. “Williams me ayudaba a leer. Tenía una voz viva, pausada y clara; muy bien entonada”. En los programas de sábados y domingos, entre las 8 y 10 de la mañana, premiaban la participación de las audiencias con libros que donaban la Papelería Roma, de Pedro Iriarte, y El Cambalache, un lugar que vendía impresos de segunda mano. Williams ganaba para medio comer y pagar las cuentas de tinto en el Café Real. Vivía enamorado de Damaris, la mesera. Ella jamás le correspondió. “Williams tenía una bonita letra. Hablaba de Shakespeare y de teatro. Escuchaba músicas clásicas, tangos y son cubano”, recordó César David.

El periodista Álvaro Trilleras Roa ha dicho que también conoció a “La Momia” Sanmartín. “Lo vi por primera vez en Baraya, en el año 1969. Yo tenía apenas 17 años y me nombraron presidente del directorio municipal de la Alianza Nacional Popular -ANAPO. Wiliams llegó haciendo campaña para Gustavo Rojas Pinilla”. Trilleras lo recuerda calladito, introvertido, culto y bien hablado.

Jorge Parga, César Ramírez y Álvaro Trilleras, coinciden en que el mayor orgullo de Augusto Williams Sanmartín era haber estado en Cuba, en 1959, cuando triunfó la Revolución. “No se sacaba a Fidel de la boca”. Por semejante atrevimiento, algunos periodistas en Neiva ‘lo masticaban pero no lo pasaban’.

“Operación verdad” 8 21 febrero, 2024
Un paseo familiar entre la arquitectura urbana de influencia neorepublicana. Fotografía: Archivo familiar.

Propaganda contra la revolución en la isla

Radio Habana Cuba afirma que durante los juicios de la revolución contra los que llama verdugos y criminales de guerra de la “derrocada tiranía” de Fulgencio Batista, “…las trasnacionales noticiosas desvirtuaban la realidad de los hechos y, con descripciones aparentemente objetivas, informaban de las ejecuciones de adversarios políticos y de partidarios de Batista “. Culpaba de la propaganda contra la revolución a las agencias “imperialistas” Associated Press y United Press International.

En consecuencia, y para contrarrestar lo que el modelo de gobierno comunista llamaba  “oleada de mentiras”, el nuevo gobierno convocó la ‘Operación Verdad’. “Casi 400 periodistas de todo el mundo viajaron a La Habana y, los que quisieron y pudieron, reflejaron verazmente lo que vieron en la isla, realidad que no se correspondía con lo que difundía la prensa escrita, la radio y la televisión del continente”, indica Radio Habana en su página de internet.

Acudí a Radio Habana Cuba, para preguntar si entre sus archivos documentales o sonoros había memoria del periodista colombiano Augusto Williams Sanmartín. “Loable el deseo de emprender una investigación acerca del periodista Aristides Augusto Williams San Martín”, me respondió Irma Veitia Herrera, integrante del Grupo de Correspondencia y Análisis, en la estación de radio. Preguntó si tenía yo “…alguna referencia” de que Williams hubiera pertenecido al colectivo laboral fundado en mayo de 1961. (Correspondencia digital, miércoles 27 de noviembre de 2019).

Cristian Fabián Gutiérrez Williams está interesado en la historia de su abuelo. Me ha compartido algunos archivos familiares. Si confiamos en la tarjeta de turista No. 004538, sellada por Pan American Protective Service Inc., el 31 de diciembre de 1958, Agusto Williams estuvo en el aeropuerto internacional José Martí que sirve a La Habana. El primer apellido incompleto, sólo la letra inicial. El segundo apellido está escrito en afanes y con estilógrafo de punta fina y tinta negra en tono pálido. “Lapicero a punto de vararse”, decíamos en la escuela Alianza para el Progreso, en San Agustín (Huila).

“Quien viajaba a Cuba, por ejemplo, corría grandes riesgos a su regreso”, me ha alertado Pablo Emilio Escobar Polanía, historiador de la política regional. Advierte que en muchos pasaportes no se registraba la entrada a algún país socialista. “Por la misma razón, muchas personas hacían presencia en esos países con un carnet en el que no figuraba su nombre de pila, sino un seudónimo”, recalca.

Según la tarjeta de embarque, Williams Sanmartín tiene registro en La Habana el 13 de febrero de 1959 a través del vuelo 503 (es ilegible el nombre de la empresa de aviación). El pasaporte provisional No. 3825, expedido en la capital de la isla mayor, indica que el periodista colombiano tenía 35 años, estaba casado y había referido como dirección permanente la Calle 42 No. 46-60 en Barranquilla. ¿Por qué si la narrativa construida en Neiva refiere que en 1958, Williams trabajaba para RCN en Bogotá, indicó en 1959 como lugar de residencia la ciudad de Barranquilla?

El día en que, todo parece indicar, Williams estuvo en Cuba, el abogado Fidel Castro Ruz, asumió como Primer Ministro, por mandato a través del Decreto No. 563. Firmaba el presidente del Poder ejecutivo, Manuel Urrutia Lleó. (La Habana. Gaceta Oficial de la República de Cuba, edición extraordinaria, sábado 14 de febrero de 1959, p. 1.). El mismo día del llamado ‘Año de la liberación’, el Poder había aceptado, desde el Palacio de la Presidencia, la renuncia de José Miró Cardona, del cargo de Primer Ministro. El documento hace “… constar nuestro reconocimiento por su valioso concurso durante el desempeño del mismo, en el que acreditó cabalmente sus altas dotes de capacidad y patriotismo”.

“Operación verdad” 9 21 febrero, 2024
El documento que acreditaba a Williams Sanmartín como Periodista profesional. Tomado del Archivo familiar.

Desde Honda hasta Neiva

La familia asegura que Augusto Williams Sanmartín nació en el municipio de Honda el 4 de diciembre de 1922. Sin embargo, el registro de embarque fechado en 1959 en La Habana, refiere que tenía dos años menos. Debió nacer, entonces, en 1924. Tramitó su cédula de ciudadanía en Bogotá, con el número 2.874.011. Con el historiador Tiberio Murcia Godoy seguimos buscando huellas de Williams en Honda, la ‘Ciudad de los puentes’.

En tiempos de la Junta Militar, entre el 11 de mayo de 1957 y el 8 de mayo de 1958, Pedro A. Muñoz Palacino, actuaba como ministro de Comunicaciones en propiedad. Williams Sanmartín acreditaba la Licencia de locutor No. L 0610, clase C. mediante Resolución No. 1230 fechada el 5 de mayo de 1958, con validez hasta el 5 de mayo de 1960.

Al finalizar la década del 60, el periodista llanero Gustavo Hernández Riveros (Había nacido en Restrepo (Meta), el 2 de mayo de 1926 ), fue administrador de la emisora Radio Neiva y meses después director de los informativos ‘Neiva al día’, ‘Sucesos y comentarios’, y ‘Agrohuila’. Ocupó, además, el cargo de administrador de la emisora por ofrecimiento del médico y dirigente político regional Rafael Azuero Manchola, durante el gobierno seccional de Felio Andrade Manrique. Azuero Manchola había comprado la emisora en 1957.

En las apuestas periodísticas de Hernández Riveros en Radio Neiva, le acompañaron: Augusto Williams Sanmartín, Bertha Londoño de Estrada, Gustavo Arregocés Lineros, Julio Molina Vergara, Manolo Suárez de los Reyes, Honorato Vanegas, Pedro Antonio Rocha y Carlos Arturo Herrera. A Hernández Riveros lo reemplazaría en la dirección del Noticiero Novedades, Pedro Supelano.

Agusto Williams Sanmartín murió, no tan viejo, en Neiva el 5 de diciembre de 1995. Lo derrotó el olvido. Volveremos sobre sus huellas políticas en la ANAPO y entre los indicios que hay en Barrancabermeja, Barranquilla y Bogotá.