La Nación
Patios de tránsito: caso insólito producto de nuestra mediocridad 1 21 junio, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

Patios de tránsito: caso insólito producto de nuestra mediocridad

Son muchos los eventos absurdos que se presentan en nuestro país, en algunos somos exclusivos o nos afectan con mayor intensidad  comparativamente con otros países; entre ellos tenemos los ataques de ciertos canes que en varias ocasiones han dado muerte a personas o las han desfigurado en especial niños y adultos mayores, aunque disponemos de una legislación permisiva con castigos tenues, no se cumple; tenemos un sistema carcelario con hacinamiento y tendencia creciente, costoso, con presos totalmente ociosos y sin posibilidad de resocialización; el desempleo profesional general es del orden del  20% pero para las mayorías (estratos bajos) es superior al 50%, pues no ejercen funciones para lo que estudiaron, pero estamos pensando en duplicar la matrícula en la educación superior, muy noble el propósito, ¿y la ocupación para esas nuevas promociones?, no será que tendremos mayor frustración?  El caso de los llamados patios merece especial análisis; es inconcebible que el problema no haya tenido solución pese a que se evidenció hace más de 50 años, al contrario cada vez se observan más vehículos de todo tipo, motos, autos, buses, etc., “apilados” y desvalijados en grandes lotes de las zonas urbanas deteriorándose hasta la pérdida total, además debemos sumarle el costo de la administración (vigilancia, ocupación en extensos lotes, movilización para chatarrización, etc.)

La estadística sobre el número de vehículos de todo tipo son abrumadoras; considerando información de las secretarías de movilidad en los últimos tres años,   el área metropolitana de Medellín tenía 50 mil, Bogotá 40 mil, Cali y Barranquilla 20 mil, Bucaramanga 12 mil, en Neiva, Cúcuta, Valledupar y Montería entre 7 mil y 9 mil cada una, en Ibagué se perdió la cuenta pero se dice que entre motos, autos, buses se tendrían no menos de 8 mil en los 4 patios.  Lo anterior es una muestra, pero guardando proporciones a nivel nacional, el número de vehículos podría aproximarse a 500 mil y buena parte no serán recuperados, esto representan una gran pérdida muy sensible frente a nuestro ingreso nacional.

Es algo insólito la irresponsabilidad, ineptitud, mediocridad e indolencia de nuestros gobernantes es especial el legislativo y ejecutivo para  que después de tantas décadas no tengamos normas  ágiles y efectivas para que se soluciones un problema que se conoce muy bien, dada la rápida desvalorización de los vehículos incautados por el desvalijamiento y el deterioro; lo ideal sería disponer de normas que permitan resolver problemas de tránsito en un corto periodo (uno o dos meses) y se pudiera aprovechar el producto del parque automotor, pues el valor de los remates permitiría un ingreso para los municipios y para los involucrados en los conflictos y no dejar avanzar el problema por años, pues además de perderse un significativo valor  nos ahorraría los costos derivados de administrar toneladas de chatarra.