La Nación
¿Qué piensan hacer? 1 20 abril, 2024
EDITORIAL

¿Qué piensan hacer?

De una enorme gravedad para la seguridad de los huilenses es la alerta emitida esta semana por la Defensoría del Pueblo relacionada con la confirmación de la presencia de hombres armados de la guerrilla del Eln y de las disidencias de la ‘Segunda Marquetalia’ de las Farc en una amplia zona rural de Neiva limítrofe con los municipios de Tello y Baraya.

Según la Defensoría, facciones de estos dos grupos ilegalmente armados tienen sitiada a la población campesina con amenazas, desplazamientos y cobros de extorsiones.

La Defensoría del Pueblo estima que entre el Eln y las disidencias lideradas por ‘Iván Márquez’ hay una alianza y distribución funcional para ejercer el control del territorio y los réditos de sus actividades ilegales.

Lo que va a pasar, dice la Defensoría, es que pueda haber en el futuro confrontaciones a sangre y fuego entre estos dos grupos o enfrentamientos con el Ejército.

Pero, hay que ir más allá. Si las autoridades permiten que estos dos grupos se fortalezcan en el área rural de Neiva, la guerra se va a trasladar a la zona urbana de la ciudad. Tanto la ‘Segunda Marquetalia’ como la guerrilla del Eln están acostumbradas a atacar con explosivos y el tenebroso ‘plan pistola’ a la Policía, el Ejército y la Fiscalía.

Si las autoridades permiten que el Eln y la ‘Segunda Marquetalia’ se fortalezcan, muy pronto todos los neivanos estarán siendo afectados por las intimidaciones y el cobro de extorsiones a comerciantes y empresarios.

Por eso, es urgente que independientemente de la política de ‘paz total’ implementada por el gobierno de Gustavo Petro, las autoridades huilenses dispongan de toda su capacidad de inteligencia y operativa para evitar el fortalecimiento y expansión de la guerrilla del Eln y la ‘Segunda Marquetalia’ en el Huila.

A 9 meses de terminar sus mandatos, el alcalde de Neiva, Gorky Muñoz, y el gobernador del Huila Luis Enrique Dussán no pueden dejar la ciudad y el departamento bajo el imperio de grupos criminales.