La Nación
Quimpa, 20 años aportando al desarrollo de la región 2 23 junio, 2024
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Quimpa, 20 años aportando al desarrollo de la región

La empresa huilense Quimpa Ltda se ha destacado por su perseverancia durante dos décadas, y desea proyectarse como una gran planta de acidulación.

 

Quimpa inició como un reto, pues el proyecto había nacido en el municipio de Lérida, Tolima, después de la crisis de Armero, con magníficas condiciones concedidas por la municipalidad, pero fracasó.

“Creímos que el Tolima, sería un buen lugar para instalarnos, montamos una empresa en este lugar, para hacer beneficio del mineral de una mina de talco que, finalmente no funcionó”, mani­festó el gerente general Luis Enrique Poveda Perdomo. Así que, se disolvió la compañía y como el Huila goza de una gran riqueza mineral, se trasladó a Neiva y al cabo de un año, en marzo del 2003, ya se tenía constituida e instalada, la nueva empresa, Quimpa Ltda.

Poco a poco y de una manera muy limitada se construyó la empresa, tenía un galpón donde estaba instalado un molino, una habitación donde se atendía de todo, ventas, compras, mantenimiento y personal. Inicialmente se acordó invertir las utilidades en crecimiento de la empresa. Todo comienzo, como siempre, es con mucha dificultad.

Se dedicaron a trabajar y en el año 2007 aparecieron los venezo­lanos, casi un año les vendieron, colocando el material en La Guajira para exportarlo. Sin embargo, el gobierno venezolano inició control de la caja de divisas, y co­menzaron a notarse serias demoras en los pagos, así que se decidió suspender negociaciones con este cliente.

Con la utilidad que se logró obtener, por las altas ventas durante este tiempo, se compra un segundo moli­no, para así conquistar mercado nacional, ya que se habían dedicado al mercado de Venezuela.

El proceso que realiza la empresa es triturar piedra y molerla en diversas granulometrías, hasta nivel de impalpables. Y aunque en un momen­to no se visualizaba el progreso, según el señor Poveda, siempre apa­recen algunas casualidades, que vienen a favorecer, como por ejemplo la comunidad de los ‘Me­nonitas’, ya que compraron muchas tierras en el Llano, y para poder mejorarlas, necesitaban de calcio y de óxido de magnesio, que contribuye a la corrección de la acidez de los suelos y aportan un componente importante de la clorofila.

No obstante, sin perder la fe y con la proyección de seguir creciendo, que hasta en aquel momento seguía lento, ocurrió algo que, extrañamente los favorecería, la Guerra de Ucrania y Rusia, trajo consecuen­cias terribles para las personas que requerían abonos y productos agrícolas. Ucrania era una despensa muy grande para esos productos, en Colombia nos habíamos dedicado a ser petroleros y carboneros, descuidando la producción agrícola.

Quimpa comenzó con cinco trabajadores y hoy en día ya son varias las familias que obtienen de ella su sustento, gracias a esta empresa que labora las 24 horas del día, cuenta en la actualidad con 60 colaboradores directos y junto con el gremio de mineros, transportadores, vinculados de manera indirecta, beneficia alrededor de 150 familias.

“Hemos crecido al punto, que hoy en día significamos, ser la empresa moline­ra más grande del Huila”, se ha ido constru­yendo el prestigio que hoy la caracteriza y se ha hecho acreedora de Certificacio­nes de Icontec (calidad, seguridad y salud en el trabajo y ambiental), lo que es una gran carta de presentación ante las multinacionales.

Otro golpe que pudo superar fue la pandemia, pues uno de sus mayores clien­tes, el sector de la construcción, fue una de las actividades que se vio grandemente afectada en esta época. Sin embargo, la decisión  de darle un mayor desarrollo al proceso agrícola,  fue el gran apoyo para el resurgir de la compa­ñía y poder mantenerse en el mercado. Aunque se tuvo que separar a algunas personas de su cargo por las dificultades, sin embargo, en el lapso de 2 meses fueron reintegradas a sus labores.

Hoy, a sus 20 años de creación, tienen proyecciones y sueños, su meta es con­vertir la empresa en una planta que sea capaz de producir, productos acidulados que tengan los elementos necesarios para aplicar di­rectamente y de absorción inmediata. No obstante, no es una tarea fácil, por el gran costo que tiene, para ello anhelan conse­guir un socio estratégico.

“Una vez el Gobierno empiece a ofrecer condi­ciones favorables y préstamos bancarios, intentaremos hacer la compra de los equipos necesarios, para hacer la acidulación que hemos soñado. La ventaja que tenemos en el momento es ya contar toda la infraestructura, pozo profundo, acueducto; pero necesitamos no solamente una gran asesoría, sino tener la certeza de que no vamos a fracasar, porque sería arruinar un proceso de creci­miento de muchos años”, concluyó el señor Luis Enrique Poveda Perdomo.

Quimpa, 20 años aportando al desarrollo de la región 8 23 junio, 2024