La Nación
Reforma laboral: ni mucho que queme al santo… 1 23 mayo, 2024
COLUMNISTAS OPINIÓN

Reforma laboral: ni mucho que queme al santo…

Después de los candentes debates y críticas por la reforma a la salud, esta semana se conoció el proyecto de reforma laboral presentado por el Gobierno nacional al Congreso de la República, mediante el cual se pretende garantizar y mejorar los derechos de los trabajadores colombianos.

Con esta propuesta, el Presidente busca cumplir con la orden Constitucional contenida en el artículo 53 de la Carta de 1991 y que hasta hoy ningún Gobierno ha cumplido. Dicha norma ordena expedir un nuevo estatuto del trabajo teniendo en cuenta varios principios fundamentales, como la igualdad de oportunidades, la estabilidad en el empleo y la irrenunciabilidad a los derechos laborales, entre otros.

El Código actualmente vigente tiene más de 70 años (data de 1951) y ha venido siendo “actualizado” con una serie de normas -como la Ley 50 de 1990- y docenas de sentencias de la Corte Constitucional, que lo han convertido en una “colcha de retazos” que no responde a las nuevas necesidades sociales y a los avances tecnológicos impuestos por las plataformas digitales.

La propuesta gubernamental incluye importantes aspectos que vendrían a fortalecer y dignificar la actual precarización laboral, cometidas principalmente con figuras como los contratos de prestación de servicios, las cooperativas de trabajo asociado o los contratos sindicales que buscan evadir la contratación laboral.

Sin embargo, también consagra varias normas que podrían generar un efecto nocivo en la creación de nuevos empleos. El proyecto endurece la flexibilidad para despedir con indemnización, encarece las horas extras, aumenta la licencia de paternidad, crea una licencia en caso de aborto, obliga a que quienes trabajan con plataformas digitales a tener contrato laboral y afiliación a la seguridad social y ratifica la jornada en 42 horas semanales.

Ojalá que el nuevo código proteja el lado más débil de la relación laboral -el trabajador-, pero no pierda de vista la coyuntura especial que hoy tenemos con una desaceleración económica mundial, un desempleo en más del 13% y el aumento de la deslaboralización con el uso de las nuevas tecnologías.