La Nación
Se desborda la informalidad en Neiva 1 5 marzo, 2021
ECONOMÍA

Se desborda la informalidad en Neiva

La tasa de informalidad laboral para la capital del Huila avanza a pasos agigantados y está ad portas de alcanzar la misma proporción de antes de la pandemia; analistas advierten que este mal crónico empeorará y que los anuncios recientemente realizados desde la Vicepresidencia de la República pueden quedar solo en “expectativas”.

huila@lanacion.com.co

La informalidad que ha reinado en Neiva desde hace años se desborda durante la crisis económica por la que atraviesa el país con motivo de la COVID-19, así lo concuerdan analistas, empresarios, los propios vendedores informales, y lo corrobora el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

El más reciente reporte sobre el mercado laboral reveló que para el trimestre septiembre – noviembre del 2020 del total de población ocupada en la capital del Huila, el 53,5% estaba en la informalidad. Para la misma fecha del año 2019 esta se situó en 54,8%. La ciudad está solo 1,3 puntos porcentuales (p.p.) de  registrar las mismas cifras de cuando no había pandemia.

Por el contrario, la tasa de desempleo aunque ha mejorado, continúa situándose lejos del histórico, está en 19%, 6,3 p.p. más frente a la misma fecha del 2019 (12,7%).

“Lo grave de esto es que primero, aún no se conocen los datos de diciembre, y segundo, que con este nuevo ciclo de medidas frente a la pandemia se puede generar un crecimiento de la informalidad y del desempleo. La gente pierde su empleo y ¿Para dónde coge?”, advirtió Oscar Rujana Quintero, presidente de la Sociedad Huilense de Economistas.

Crudo panorama

Las voces en el microcentro de la ciudad exponen el crudo panorama que enfrentan quienes, no teniendo de otra, han elegido la calle como medio de sustento para sus familias.

El local no es propio, es madre cabeza de hogar y tampoco cotiza pensión ni salud, así resume su vida laboral Zoraida Serrano. En medio de su jornada, la adulta comentó que ha presenciado mayor competencia por parte de personas sin local que deambulan no solo en el microcentro sino también en barrios vendiendo frutas, jugos, tapabocas, entre otros productos.

“Es que la gente no se va dejar morir de hambre, si yo tengo mis hijos y necesitan sus cosas, las personas se tiran a la calle a trabajar porque qué más hacen. Se sobreentiende que esta pandemia nos perjudicó a todos, tenemos que tener paciencia y ser conformistas con lo que el Señor nos da”, dijo.

Para Zoraida esa es la razón por la cual más gente como ella está optando por el sector informal. También otras trabajadoras han notado que las ventas han caído, pero que eso se debe a varios factores, además de la competencia.

Contó Lucila Sánchez de Girón, una comerciante de frutas, que en medio de la crisis,  el temor al contagio, los toques de queda y el pico y cédula, no todos los días se reciben bonanzas, en ocasiones incluso los productos se pierden.

“A la gente le da miedo comprar, hay días en que uno vende y días en que no. Cuando son anones se comercializa más, pero cuando son cosas destapadas no tanto. Hay días en que me gano $30.000 y $40.000, otras $10.000”, detalló.

Se desborda la informalidad en Neiva 7 5 marzo, 2021
A pesar del alto riesgo al contagio de COVID-19 muchos ciudadanos adquieren sus productos.

Como profesión estable

No todos los informales en Neiva están cansados de esta profesión,  hay muchos casos como el de Manuel Víctorino García, de 75 años de edad y nacido en Gigante, que ha estado en el “60% de todas las ciudades del país”: durante toda su vida se ha dedicado al dibujo artístico, canto, entre otros pues se considera a sí mismo como “polifacético. Hace tres años estoy en este sitio”, dijo señalando a su silla ubicada casi al frente de la Alcaldía.

El cuidado ante la enfermedad tampoco aplica para todos. A pesar de su edad, Víctorino aseguró, mientras tenía el tapabocas abajo, que no teme al virus y que diariamente puede recibir hasta cinco personas, que “se sientan a dos metros de distancia, yo los dibujo y listo”.

Y es que buena parte de los vendedores aprecian  esta profesión como algo viable. De acuerdo con Fedesarrollo, “el 72% de los trabajadores de este grupo considera que su trabajo es estable”.

Según el centro de estudios, a pesar de que ganan poco, no tienen cobertura social, tienen problemas ambientales y no trabajan menos horas que los dependientes, los trabajadores independientes del sector informal, en su mayoría cuentapropistas, constituyen el segundo grupo en términos de satisfacción laboral.

“Probablemente, la razón de esta satisfacción se encuentra en que estos trabajos explotan mejor sus capacidades físicas y mentales”, señala.

Se desborda la informalidad en Neiva 8 5 marzo, 2021
En el microcentro también se disipan los cuidados frente a la pandemia.

Sin solución seria

Para Oscar Rujana Quintero, presidente de la Sociedad Huilense de Economistas, entre los factores que desencadenan este “flagelo”, figuran:

  • La falta de alternativas laborales.
  • Desplazamiento.
  • Barreras para el acceso a créditos
  • Y por la falta de infraestructura, inversión por parte del gobierno, empresas privadas u oficiales y empleos que cumplan con las obligaciones establecidas en la norma.

“Es un problema que ha afectado mucho en Colombia, más que todo en la ciudad de Neiva, a causa del mal manejo de los recursos por parte del Gobierno; impidiendo el desarrollo tecnológico, cultural, social y económico. Debido a que la ciudad no cuenta con grandes infraestructuras y empresas industriales que puedan emplear a las personas de bajos recursos”.

Precisó que también abarca la invasión del espacio público, contaminación y el contrabando de mercancías, que una vez llegada a la ciudad las venden a un menor costo ocasionando problemas a la economía.

Recordó el economista que los últimos acontecimientos en esta materia en Neiva fue la visita de la Vicepresidente de Colombia, “lo cual podríamos definir como planteamientos importantes, pero que solamente pueden ser posibles con presupuestos definidos en los Planes de Desarrollo tanto nacional como municipal”.

Advirtió que de lo contrario “solo quedarán en informes de la visita y expectativas para esta población: todas las políticas públicas de Neiva son documentos sin ningún respaldo presupuestal, igual pasará con la política pública de la informalidad”, concluyó.

También el sector empresarial

De acuerdo con Lina Marcela Carrera,  directora de Competitividad Innovación y Emprendimiento en la Cámara de Comercio del Huila, la pandemia de COVID-19 puso en contexto una de los mayores problemas socioeconómicos del país: la creciente informalidad como único instrumento de supervivencia para un importante grupo de la población, principalmente concentrada en las ciudades, que depende de los ingresos diarios generados por su actividad económica para garantizar la subsistencia de sus hogares, pero este fenómeno no es ajeno a algunas empresas legalmente constituidas.

Detalló que, midiendo este fenómeno desde la perspectiva de los aportes realizados a salud y pensión, esto se aprecia mayormente en el sector comercio, hoteles y restaurantes.

Adicionalmente, el 53,5% de informalidad “está explicado por el retorno de las personas a sus actividades económicas como: puerta en puerta o a domicilio, ambulante sitio al descubierto o vehículo con o sin motor, producto del levantamiento de las restricciones y la reactivación de los sectores económicos en la ciudad. Lo cual hará que la ciudad retorne a sus niveles previos a la pandemia”, indicó.

Trajo a colación que este comportamiento también se ve reflejado en el nivel nacional. Para el trimestre móvil septiembre – noviembre del año 2020 la informalidad se situó en el 48,7%, cifra superior a la registrada en el mismo periodo del año 2019 (47,2%), “lo cual denota un mayor deterioro de las condiciones laborales en el país”.

Menos recaudo de impuestos

La directora de Competitividad Innovación y Emprendimiento, también lanzó una serie de advertencias que involucran al sector empresarial, alcaldías y Gobernación.

Dijo que una de las principales repercusiones está dada en la menor productividad de las empresas informales, debido a factores como el bajo acceso al crédito.

“El año anterior tuvimos la oportunidad de apreciar un incremento en la creación de empresas, que podrían ser producto de la necesidad de formalizarse para acceder a recursos del crédito y subsidios del gobierno nacional”, anotó.

De igual manera, se evidencia menores tasas de inversión, capacitación para los empleados y condiciones laborales no favorables  que conllevan a una menor productividad del trabajador, lo cual se traduce en menor competitividad de la economía local.

Sumado a lo anterior, está la competencia desleal con empresas formales, ya que estas últimas asumen costos adicionales (por ejemplo, pago de seguridad social e impuestos).

“Dado que las empresas informales no cumplen con la regulación tributaria, se afecta la política fiscal de un territorio, lo cual puede llevar a los gobiernos a incrementar los impuestos”.

Así, finalmente, en términos generales “la informalidad puede desincentivar la formalidad”.

La salida

Para Carrera, es necesario impulsar una reforma desde el orden nacional dadas las condiciones del mercado laboral en las principales ciudades del país.

Esto con el objetivo de resolver las barreras regulatorias, en términos de las dimensiones de informalidad empresarial establecidas en la Política Nacional de Formalización Empresarial, estas son:

  • De entrada.
  • Insumos.
  • Producción e Impuestos.

“Todo lo anterior, con el objetivo de incentivar la formalización laboral y empresarial en el país”, puntualizó.