La Nación
“Sentires, cuando la poesía cuenta los secretos que guarda el alma” 2 21 febrero, 2024

“Sentires, cuando la poesía cuenta los secretos que guarda el alma”

Hoy se celebra el Día del Maestro, aquellos que con su ejemplo enseñan a ser buenos profesionales, pero también a ser buenas personas. Sandra Milena López Almanza es una de ellas, quien, además, expresa su sentir a través de los libros.

 

Descríbanos un poco su libro, ¿cómo surge sentires?

Sentires, cuando la poesía cuenta los secretos que guarda el alma”, es un recorrido de emociones, sentimientos y reflexiones donde el protagonista principal es el ser humano en su absoluta vulnerabilidad.

La palabra, las letras, la misma poesía es liberadora y cada verso de este poemario nace de una vivencia, de nuestra realidad cotidiana como seres humanos que a diario enfrentamos muchas situaciones; amor, desamor, triunfos, fracasos, violencia, muerte, olvido… algunas de ellas fantásticas, otras dolorosas, que nos colman de satisfacción, pena o desilusión.

De ahí que “Sentires” es un gran mapa de emociones, que termina convirtiéndose en los secretos del alma.

Háblenos de Sandra Milena, quién es y qué hace.

Soy maestra de aula, defensora incansable de la educación pública al considerar que es a través de la educación, la familia, la escuela y los libros, que podemos construir un país más equitativo, justo, con más racionalidad y con mayores posibilidades de desarrollo, es a través de este engranaje que podemos forjar una sociedad más solidaria, tolerante y respetuosa de las diferencias, porque donde exista un libro, una escuela y un maestro, hay esperanza.

¿Qué mensaje desea transmitir a través de esta nueva obra?:

Quiere referirme especialmente al primer capítulo de este poemario “Los Horrores de la Opresión”  el cual deja al descubierto la cruda realidad de la violencia que ha enfrentado nuestro país, donde la peor parte la ha llevado precisamente la población más vulnerable, los menos favorecidos, quienes a diario quedan en medio del conflicto armado, sufriendo con mayor rigor sus consecuencias: reclutamiento forzado, desplazamiento, analfabetismo, maltrato, violaciones, muerte, feminicidios y orfandad entre otras situaciones, a las que también se ha visto enfrentada la niñez de nuestro país y que hacen de Colombia “Un país de huérfanos”, y son precisamente ellos, nuestros niños y jóvenes, los que con sus lágrimas riegan a diario los campos áridos con la esperanza de volver a cultivar la semilla de la paz.

A diario me pregunto: ¿Es acaso la guerra y la violencia un pretexto para no amar? Entonces, si estas son un pretexto para no amar, en ellas mismas, en lo más recóndito de sus memorias debemos buscar esa esperanza perdida, para que no haya repetición de estos hechos y para que nadie nos vuelva a robar el derecho de poder vivir en paz. Colombia y todos los territorios del mundo que se abandonan a diario, deben ser la luz de un nuevo amanecer.

Es hora de llevar de nuevo a nuestros niños y jóvenes a jugar, a soñar, verlos sonreír y correr por los pasillos de las escuelas y colegios, verlos transitar libres por los caminos veredales, presenciando la hora del sol de los venados al calor de una buena taza de café, es hora de verlos nuevamente en sus territorios atravesando los ríos, las selvas, cruzando los mares, volando por la inmensidad del espacio, para cambiarles las armas y los fusiles por crayolas y lápices, donde el conflicto armado solo sea un recuerdo lejano que poco a poco se pierde en los rincones de las memorias de los hombres nuevos.

En “SENTIRES” hay una evocación a la inocencia, la generosidad y la paz que en algún momento anduvo entre nosotros y que hoy necesitamos acariciar de nuevo.

Porque siempre será mejor al hombre, sujetar un lápiz que empuñar un arma.

¿Hace cuánto escribe y a qué público escribe?

Escribo aproximadamente desde los 12 años de edad, fui una niña bastante inquieta y soñadora. De los recuerdos más hermosos que tengo de mi pueblo natal es la pequeña biblioteca que me albergaba todas las tardes, la que me permitía soñar, imaginar y recrear un mundo mejor. Considero que los libros fueron mi mayor motivación para ser quién soy, de ahí que en la actualidad escriba poesía para niños con la intención de también poder contribuir con un granito de arena, para encender esa chispa que un día ardió en mi interior gracias a un libro.

¿Por qué decidió publicar en el Huila?

Debemos apoyar y promover a los pequeños empresarios de nuestra región, a nuestros artistas, escritores, a nuestras editoriales, en procura del logro de un mayor reconocimiento a nivel local, nacional e internacional.

Recomendaciones para promover la lectura…

Todo inicia en casa desde la temprana edad, siendo los adultos son un modelo a seguir. La invitación es a leer en familia, a regalar un libro, un poema, a exteriorizar el placer que en muchos de nosotros produce la lectura. Los libros no solo fomentan competencias académicas, estos a su vez, crean conductas de afecto y valores.

La lectura nos permite el desarrollo de un pensamiento crítico, crea conciencia frente a las realidades ambientales y sociales que hoy enfrenta nuestro país. El desconocer la historia, el no estar informados nos obliga a repetirla, por tanto, entre más hábitos lectores generemos, mayores herramientas tendremos para construir una mejor sociedad y un mejor país.

POEMAS

Mujer en duelo

 Soy la de siempre,

la de ayer, la de ahora.

No me avergüenzo de ser negra,

blanca, indígena, mestiza, mulata.

Yo soy la que camina recobrando el tiempo,

soy la brisa que acaricia los campos.

Mujer en duelo.

Por aquellas que partieron sin despedida,

sin dios para sus ruegos.

Reivindico sus luchas,

sus voces amordazadas,

sus espíritus acorralados por los violentos.

Es su sangre linaje de esperanza.

En memoria de ellas,

de todas ellas, nunca más callaremos.

 

Mujer

Fuiste y serás:

Heroína indígena,

Símbolo de lucha y resistencia.

Chispa viva, anhelo de libertad,

desafiaste edictos,

contradictora de la opresión.

Grito de rebeldía,

en el patíbulo te inmortalizaron.

 Hija del pueblo negro y raizal,

resistencia, justicia y dignidad.

 Cacica Gaitana, Policarpa Salavarrieta, Manuela  Beltrán,

María Cano,  Soledad Acosta, Margarita Villaquirá,

Esmeralda Arboleda, Ángela Restrepo

 Todas como ellas, con sus luchas, igual que ellas;

Campesina, indígena, afrodescendiente, lideresa social,

trabajadora doméstica, ambulante, maestra,

madre cabeza de hogar.

A las esforzadas que no han pensado declinar,

las persistentes que no se dejaron derrotar,

las incansables, valerosas, soñadoras,

las imposibles de olvidar.

Mujeres que también, gestan caminos al andar.

 

La escuela aún me espera

Escondo en la lluvia

las lágrimas con que lavo la ilusión.

Lejos están las luces de mi pueblo,

pequeñas lucernas que acompañaron mi vida

y a los sueños que apenas tomaban forma.

Cierro los ojos

y de nuevo corro por los pasillos del Liceo.

Por un instante vuelvo a ser feliz.

Mis compañeros de colegio

marcharon a la gran ciudad.

Se fueron llevando por equipaje

racimos de esperanzas.

Marcharon persiguiendo sus sueños.

Sé, que la escuela aún me espera,

que la maestra Estelita pregunta por mí,

-por aquel chiquillo inquieto

que soñó con ser el mejor médico del pueblo-

La escuela aún espera por este niño

que en lugar de un lápiz, hoy empuña un arma.

 

 Evocación de libertad

 El albor de las balas desgarró la calmada noche,

mutiló los sueños.

Con cada disparo avanzó el silencio.

La barbarie corrió como animal hambriento.

La casa de Mama Guma se desplomó bajo el peso

que dejan las ausencias.

Con el miedo por mordaza huimos bosque adentro.

En medio de la sinfonía silvestre perdimos todo lo que fue la vida.

Nada volverá:

Adiós al dulce canto de las aves, adiós viento de la montaña.

Los cedros y nogales fueron remplazados por prisiones de concreto.

En las noches aún sueño que alimento las gallinas.

“Sentires, cuando la poesía cuenta los secretos que guarda el alma” 8 21 febrero, 2024