La Nación
Uniformado habría hostigado sexualmente a su compañera 1 19 abril, 2024
JUDICIAL

Uniformado habría hostigado sexualmente a su compañera

Un intendente en jefe de la Policía en Neiva, identificado como Ramón Augusto Garrido Vásquez, es investigado por presuntamente asediar de manera física y verbal a una subalterna con pretensiones sexuales. La víctima al parecer, estuvo a punto de acabar con su vida por la presión a la que estuvo expuesta cuando laboraba en el CAI Las Granjas de la ciudad.

Todo un escándalo se ha genera al interior de la Policía, por las investigaciones que anunció la Fiscalía General de la Nación en Neiva, en contra del intendente en jefe Ramón Augusto Garrido Vásquez, señalado de haber abusado de su cargo para buscar someter a una patrullera a sus deseos sexuales.

Polémica

Son precisamente las versiones contrarias, las que han generado mayor revuelo en la institución, ya que lo dicho por la víctima no fue aceptado por el policía en el estrado judicial. Por ahora, la Policía Metropolitana de Neiva, anunció que abrirá un proceso disciplinario para determinar con claridad las circunstancias que enmarcaron esta situación.

En la imputación de cargos, el fiscal adscrito al Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual -Caivas- de la Seccional Huila, precisó que los hechos tuvieron ocurrencia entre enero y noviembre del año 2023, contra una integrante de la misma institución en el CAI Las Granjas de la ciudad de Neiva.

Circunstancias

Según el expediente, la funcionaria pública estaba bajo el mando del aquí procesado, quien presuntamente habría aprovechado esa relación de desigualdad de poder para acosarla, hostigarla y asediarla de manera física y verbal con fines sexuales.

“Una vez conocido los hechos, se ordenó la activación del protocolo y ruta de atención a la funcionaria policial, presunta víctima de los hechos, con el propósito de brindar acompañamiento integral en el proceso que se adelanta”, agregó un vocero de la Policía.

No podía más

La mujer estuvo a punto de acabar con su vida al estar expuesta a tanta presión. Aparentemente el uniformado en forma de retaliación por no prestarle atención comenzó a cambiarle injustificadamente sus turnos, además le colocaba actividades que no estaban relacionadas con su perfil laboral

El fiscal que expuso el caso aseveró, “le hacía comentarios minimizándola como mujer tales como que ella “sobraba en la escuadra que integraba”, y que “debía buscar donde encajar”, entre otras manifestaciones denigrantes”.

Se enfermó

Por el alto nivel de estrés y humillación la patrullera de 32 años, comenzó a presentar trastornos de sueño y cambios de su estado de ánimo, dolores de cabeza, caída abundante de su cabello, entre otras consecuencias que afectaron notablemente su salud mental.

La mujer policía ahora goza de una medida de protección mientras continúa el proceso que buscar determinar si hubo responsabilidad alguna por parte de Ramón Augusto, en el delito de acoso sexual.

Foto Ilustración.