La Nación
¿Y el centro? 1 23 junio, 2024
COLUMNISTAS

¿Y el centro?

En la actual situación del país se espera que el centro se constituya en una verdadera alternativa, teniendo en cuenta que los extremos de la izquierda y la derecha del país que nos han gobernado recientemente han sido incapaces de mostrar los resultados que el país esperaba.

 

Esos extremos, expertos en discursos y propuestas, pero incompetentes para resolver los principales problemas que nos agobian, están mostrándose como los salvadores, generando polémicas con argumentos insustanciales y atacando a sus contradictores por cualquier opinión diferente a lo que ellos piensan, logrando mantenerse vigentes y desviar la atención para que no les recuerden el lamentable estado en que nos han dejado sus gobiernos.

 

Esa crisis debería ser la oportunidad para el denominado centro que incluye a todos aquellos que no están en los extremos; moderados los llaman frecuentemente, incluso tibios porque no se la pasan promoviendo conflictos innecesarios. El centro se caracteriza por defender la institucionalidad y la separación de poderes, así como la protección de las libertades y derechos, en resumidas cuentas, entiende que la democracia es fundamental y va mucho más allá de permitir unas elecciones periódicas para que los ciudadanos elijan a sus gobernantes.

 

Pareciera existir una crisis de liderazgo en el centro, los eventuales candidatos no entusiasman, tal vez agotados por haber sido aspirantes a la presidencia de manera reiterada o quizás afectados por el paso del tiempo que deja evidentes secuelas.

 

También podría darse algún tipo de temor o pena a manifestar opiniones diferentes a las de los extremos, lo cual sería lamentable, paradójico e inaudito, porque en este momento lo que se requiere es fijar posiciones firmes que permitan que el centro sea una verdadera alternativa a los extremos. La reciente historia de las elecciones presidenciales de 2022, donde los candidatos en segunda vuelta representaban sectores alternativos a los que regularmente se disputan la presidencia, y el rotundo fracaso de quien resultó elegido, es el espacio para una alternativa del centro, sin embargo, no se vislumbra en el horizonte una posibilidad verdadera en ese sentido.

 

Ya veremos qué pasa en el 2026, probablemente el péndulo se mueva al otro extremo del actual y luego se devuelva de manera sucesiva por varios periodos, consiguiendo una alternancia entre los extremos, que aunque quieran pasar por diferentes son prácticamente iguales.

 

Es el momento del centro, esperamos que asuma una posición histórica, y por el bien de Colombia, logre el favor ciudadano para la otra forma de concebir el Estado, y sin necesidad de vulnerar a nadie, acabe con el sometimiento al que nos tienen sometidos los extremos.