La Nación
El último día 1 18 agosto, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

El último día

Trato de recrear al lector de manera coloquial con este poema histórico-político, dentro de la objetiva y por tanto realidad.

Espero que al leerlo completo sea de su agrado. Usted verá si lo desea compartir. Desde luego con el crédito del autor.

Dice así:

 

Es apenas un día u horas

las que quedan después

de décadas de gobiernos

por lo regular bipartidistas.

Que hemos vivido la generación

de la mitad del siglo pasado

con las imperfecciones

que tienen las democracias.

Sus inevitables sobresaltos,

y a la par con la relativa gracia.

De Administraciones mediocres

algunas con resultados mejores.

 

La del liberal Alberto Lleras Camargo,

primer presidente del Frente Nacional

prácticamente fue una seguidilla

de gobiernos después de la dictadura

del general Gustavo Rojas Pinilla.

 

Siguió el conservador

Guillermo León Valencia,

llamado el “Presidente de la paz”

porque mandó a bombardear Marquetalia,

guarida de la guerrilla.

 

Luego fue el liberal Carlos Lleras Restrepo

el del lema de la “Transformación nacional”.

La Reforma Agraria con la creación

del desaparecido INCORA.

El escándalo del negociado

de Fadul y Peñaloza, siendo éstos

con el mandatario la misma cosa.

Y que por doña Bertha Hernández

la esposa del ex presidente Ospina Pérez

lo hizo desistir de lo que sería

un caos institucional.

 

Misael Pastrana Borrero disputó

con Rojas, Belisario Betancur

y Evaristo Sourdis la jefatura del Estado

el 19 de abril de 1970.

Rojas Pinilla les salió general

y por el ministro de Gobierno

Carlos Augusto “el Tigrillo” Noriega,

quién apareció súbitamente

asustado por televisión,

donde daban los datos electorales

Arturo Abella y Jaime Soto,

conservador el primero y liberal el otro,

al día siguiente Pastrana salió elegido.

Su campaña fue “La juventud al poder”.

Motivo por el cual como protesta

del presunto fraude una guerrilla

formó el M-19 de Abril.

Y de inmediato empezó a joder.

Misael Pastrana desde cuando

fue ministro de Gobierno

de Carlos Lleras Restrepo

le dio impulso a diferentes

organizaciones sociales.

Por él se construyó con éxito

el canal de La Toma en Neiva.

Además de haber recibido

las juntas de acción comunal,

especial numerosa organización,

a través del ente oficial.

Todos los municipios contaron

con sedes de la Caja Agraria

y en la capital del departamento

se edificó la más alta de la entidad.

Con haber nombrado

a Héctor Polanía Sánchez

como gobernador del Huila.

esta sección del país prosperó

con rectitud y austeridad.

 

Siguió Alfonso López Michelsen,

el fundador del M.R.L.

Movimiento Revolucionario Liberal.

El que pidió un “mandato claro”

y dijo que en su gobierno

“no habría delitos de opinión”.

Un 14 de septiembre.

Otro “Septiembre negro”,

casi lo tumba un sindical paro

promovido por la extinguida UTC,

presidida por Tulio Cuevas.

El mismo que cogió las…

barbas al “compañero jefe”.

Al que le tocó el terrible sacudón

con la avalancha de la vía al llano.

Para que no se volviera

a presentar tragedia similar

se construyó el primer túnel

que Pastrana Borrero llamó

“el túnel de los sustos”

por la cuantiosa inversión.

 

Vino entonces, el turco Turbay Ayala

¡Ave, Julio César!

El de la colección de corbatines,

que ebrio en un cóctel en Cúcuta le mandó

la mano al trasero del Obispo,

creyendo que era una fufurufa.

Que cuando en Hamburgo

le ofrecieron una hamburguesa

dijo que le gustaban

más las hormigas culonas.

Ahí fue cuando doña Nidia

pensó formar nido

con Gustavo Balcázar Monzón,

el designado presidencial

del mandatario Turbay.

El del fracasado Estatuto de Seguridad.

para darle a la nación tranquilidad,

cascándole duro al terrorismo.

Pero no se lo dejaron aprobar.

 

Terminados la cuatrienios

del Frente Nacional

Belisario Betancur asumió el mando.

Pretendió realizar la paz con el M-19

a costa de someter nuestras FF AA,

con la más inédita humillación.

Le dio tanto poder a la insurgencia

que abusó de semejante laxitud.

La guerrilla en general estaba

acorralada, harapienta,

con chopos viejos y escopetas hechizas.

Fue cuando se invirtieron los valores,

entre el institucional batallón

de soldados de la patria

y la criminal rebeldía.

De ahí que de BB se decía

había sufrido el “Síndrome de Estocolmo”,

al pasar de azul rey, a politicastro rosadón.

 

Con sectarismo hirsuto

el liberalismo desechó

la inclusión del tradicional

socio partidista, el conservatismo.

Eligió a Virgilio Barco Vargas,

el del “rojo, dale rojo.”

Gobernó mal casi dos años

al haberlo visitado el doctor

Alzheimer, el científico alemán.

Los otros fueron administrados

por el Secretario General de Palacio,

don Germán Montoya,

el dueño de la empresa

automovilística Chrysler.

 

El mandato de César Gaviria Trujillo,

el de “Bienvenidos al futuro”,

como todo un muchachón

igual al Kínder que formó

y que creó la Apertura Económica,

la “hora Gaviria” y el apagón.

Le destinó al capo Pablo Escobar

como cárcel, una Catedral de 5 estrellas

de ingrata recordación.

Claro que también propuso

eliminar el Parlamento Nacional,

dejar uno reducido llamado “Congresito,”

mientras se elegía la convocada

Asamblea Nacional Constituyente.

Que fue la que creo

la Constitución del 91

 

Para rematar, vino la era

del narco elegido Ernesto Samper

¡Hay juela coca!

Al que se le entró el elefante

a la tesorería de su campaña

con plata sucia del Cartel

del norte del Valle.

El de los Rodríguez Orejuela

Y que entró toda a su espalda.

 

Y qué vaina con Andrés Pastrana,

quién también por hacer la paz

esa vez con las FARC

se le puso de blanco a “Tirofijo”,

el que le dejó la silla vacía

en San Vicente del Caguán.

Si al M-19 le fue bien con Belisario,

ni qué decir los farianos con Andrés.

No sólo les dio la inmensa

Zona de distensión, o de despeje,

donde se fortalecieron,

y ¡de qué manera!

que continuaron a sus anchas

secuestrando, boleteando,

vacunando, deshuesado,

robando carros, equipos de todo tipo,

y lo peor de todo, asesinando.

 

Violencia que combatió Álvaro Uribe Vélez

con su política de Seguridad Democrática,

de inversión social nacional y extranjera.

Su primer periodo presidencial

fue ciertamente genuino.

Más no el segundo.

Que al presionar al Ejército

para que le presentaran resultados

con bajas de subversivos,

sucedió lo de los “falsos positivos”,

estando de ministro de la Defensa

el mimetizado comunista a “demócrata”

Juan Manuel Santos Calderón.

 

Sin duda con el de Samper,

el peor de los regímenes

ha sido el de éste santurrón.

Quien con su tal Acuerdo de paz

entregó el país a las FARC.

Además de regalarle curules

en el Congreso de la República

y sin pagar un segundo de cárcel

con la complicidad de la fariana

¡huepa JEP!

Asimismo cambió los Partidos

Liberal y Conservador,

por izquierda y derechista.

Fue así como politizó las Cortes

con inclinación “mamerta”

para desprestigio de la mal

llamada justicia.

 

Nos queda el último día,

ya pocas horas, minutos,

ante la incertidumbre

del súbito cambio de estilo de gobierno,

entre los que nos ha prodigado

aceptable tranquila convivencia.

Frente a los anuncios inquietantes

del entrante no elegido mandatario,

que sin haberse posesionado,

y los integrantes de su escogido

parcial gabinete ministerial,

dan muestras de que Colombia

está ad portas de sumarse

a Cuba, Venezuela, Nicaragua,

Argentina, Bolivia.  Ahora Perú y Chile,

a ésta horda de gobiernos anarquistas.

 

Hasta mañana domingo 7

escribiré tranquilo, libre.

Sin mordaza ni atadura.

Dios ampare a los medios

de comunicación social,

a sus periodistas y opinadores

que cuestionen las actitudes

del tirano en franca potencia.

De ser clausurados, acallados,

perseguidos, censurados

y lo peor: La auto censura para evitar

la judicialización, con testigos falsos

y la segura prisión.

Que es el consabido método

de todas las ominosas dictaduras.

 

Que Dios nos ilumine y conduzca de su mano. AMÉN