La Nación
INVESTIGACIÓN

Los estragos del invierno siguen intactos

Los estragos del invierno siguen intactos 1 10 agosto, 2020

Comunidades campesinas aisladas por derrumbes gigantescos, carreteras destruidas, cultivos arrasados y casas destechadas por fuertes vendavales oscurecen la tragedia en medio de la pandemia. En solo dos meses, hay 813 damnificados en 24 municipios del Huila que siguen esperando por lo menos una respuesta.

 

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanación.com.co

Aunque usted no lo crea, dos meses después de las primeras afectaciones por el invierno, los estragos provocados, especialmente en las zonas campesinas, siguen intactos. Desde los primeros vendavales que destecharon humildes casas campesinas hasta la destrucción de puentes, acueductos y pequeñas obras de infraestructura, no han tenido ninguna solución.

Desde el mes de marzo cuando comenzó la primera temporada de lluvias hasta la fecha se han presentado 19 eventos de deslizamientos de tierra significativos, 10 crecientes torrenciales que dejan 813 damnificados.

Aun así, los efectos siguen agravándose, sin una adecuada intervención social de la emergencia.

Las crecientes torrenciales del río Guachicos y la quebrada El Cerro registrados en Pitalito generaron graves afectaciones que dejaron por lo menos, 3.563 familias damnificadas y daños de consideración en las vías de la región.

Los fenómenos de remoción en masa, asociados a las fuertes precipitaciones destruyeron diez puentes, 13 acueductos rurales, impactó la banca de la vía principal Mocoa-Pitalito en varios tramos y arrasó con cultivos de café, centros de producción de trucha y varias viviendas campesinas. Hoy la situación es la misma.

El gobierno departamental y los alcaldes del centro y sur del Huila le exigieron al Gobierno Nacional urgentes medidas para intervenir la llamada Ruta 45, especialmente en la vía Pitalito-Mocoa, afectada hace 15 días por repetidas crecientes y remociones en masa.

 

Pura carreta

Aunque el Gobierno Nacional anunció la intervención para atender los puntos críticos, la vía sigue en avanzado deterioro y las obras nada que arrancan.

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) anunció hace dos semanas el inicio de la primera fase del Plan Remedial del proyecto Santana-Mocoa-Pitalito-Neiva. El objetivo era intervenir con urgencia los sitios críticos y el mejoramiento de la vía para garantizar transitabilidad y seguridad en este corredor. Carreta.

“Hasta la fecha no hay ninguna intervención para la remoción de derrumbes, el reparcheo en sitios prioritarios y el mantenimiento rutinario”, explicó el alcalde de Pitalito Edgar Muñoz.

La primera fase de las obras contempla la intervención en 44 puntos críticos, de los cuales se han ubicado 12 de manera prioritaria, ubicados principalmente en los municipios de Pitalito, San Juan de Villalobos, Mocoa y Santana.

No obstante, no hay ningún avance. Por el contrario, el crudo invierno, sigue generando un mayor deterioro y acrecienta los riesgos.

“Por esa razón, decidimos restringir la circulación de carrotanques que transportan crudo desde los campos de producción de Putumayo, para prevenir posible contaminación”, apuntó el mandatario laboyano.

La medida sin embargo, terminó golpeando la debilitada economía de Putumayo que hoy protesta por la decisión. (Ver recuadro).

“A esta situación se suma la problemática de Timaná cuya vía central fue cerrada ante el hundimiento de la calzada nacional y el pésimo estado de las vías al parque arqueológico de San Agustín y el deterioro de las vías en  Campoalegre, Garzón y Gigante.

 

Trochas intransitables

Las vías en Algeciras, una importante despensa agrícola, están acabadas por el duro invierno. Solamente en la vía Algeciras-Santana Ramos se registran diez grandes derrumbes que impiden el desplazamiento. También se han presentado derrumbes en las veredas La Arcadia, Quebradón Sur, San Pablo y La Ensillada.

En la vía principal Algeciras en el sector Vueltas de La Junta y en la vereda San Pablo se reportaron taponamientos por derrumbes.

Además, se presentaron deslizamiento de tierra en las veredas Líbano, El Toro, La Laguna, provocando obstrucción parcial de la vía.

“Los campesinos no han podido sacar sus productos al mercado de Algeciras. Tampoco pueden abastecerse de otros alimentos porque la carretera está interrumpida en diez tramos”, explicó el ex concejal Ignacio Moreno.

“Ni siquiera los enfermos han podido ser evacuados por las enormes dificultades que se registran. Algunos logran pasar en caballo. En moto se avanza hasta determinados sitios por los enormes desprendimientos de árboles, lodos y piedras que taponan las carreteras”, explicó.

“Es muy triste, pero seguimos en el olvido, en un municipio escogido para implementar los planes de desarrollo con enfoque territorial, contemplados en los acuerdos de paz”.

 

Crecientes torrenciales

Pero no han sido los únicos olvidados. La temporada invernal dejó los primeros efectos el 16 de marzo en Timaná. Las fuertes lluvias colapsaron el sistema de alcantarillado, provocando inundaciones urbanas y los primeros daños en la vereda Sicandé, zona de alto riesgo por los grandes deslizamientos de tierra y el desmoronamiento de los terrenos especialmente en El Tobo, ocasionados por la reactivación de una falla geológica.

Además, una creciente súbita socavó la estructura del puente vehicular en la vereda San Marcos (Timaná) afectando los estribos del viaducto y ocasionando inundaciones.

Luego se reportó en marzo pasado comenzando la pandemia una creciente torrencial del río Frío,

En Garzón se presentaron intensas precipitaciones con tormentas eléctricas, caída de árboles y daños en las redes de energía, afectando  90 viviendas, entre ellas 64 casas campesinas, destechadas en las veredas Paraíso, Villa Hermosa y El Mesón.

 

Fuertes vendavales

Un vendaval en la vereda Versalles de Criollo en Pitalito fue el anticipo de la llegada de la temporada invernal dejando una vivienda con pérdida parcial de techo pero no víctimas. Otros ventarrones se presentaron en Criollo y en Ingalí, dejando cinco viviendas sin techo.

Otros ciclones similares  levantaron las cubiertas de varias viviendas campesinas sin dejar víctimas en las veredas La Cumbre (Paicol),  La Cabaña y La Primavera en Santa María.

La corregidora de Guacacallo, Martha Sotelo,  reportó adicionalmente deslizamientos en una vía secundaria de la vereda Las Colinas y en la carretera que conduce a la zona alta de la vereda Buenos Aires.

La directora de Gestión del Riesgo, Isabel Hernández, identificó 25 puntos críticos, asociados con graves problemas de deterioro ambiental.

 

Últimas avalanchas

Creciente imprevista del río Negro (Baraya) afectó la estructura del puente en el sector de la vereda La Libertad hacia Colombia. La estructura de  35 metros incluida la luz debe ser intervenida.

Una avalancha del río Páez afectó los distritos de riego Santa Bárbara y El Triángulo (en Tesalia) y afectó el sistema acueducto alterno.

Lo mismo ocurrió con otra creciente de la quebrada conocida como El Zanjón en Pitalito. El afluente vierte sus aguas a la quebrada Aguacatala en vereda Laureles del corregimiento de Charguayaco, taponada por un deslizamiento.

La avalancha ocasionó la destrucción de tres tanques de un sistema de beneficio de café y la pérdida de mangueras para el suministro de agua potable en varias viviendas, la colmatación del alcantarillado y taponamiento de la carretera rural.

Para completar, otro derrumbe taponó las carreteras de acceso a las veredas Las Colinas y Buenos Aires en el corregimiento Guacacallo (Pitalito). Las zonas según el reporte del Comité de Emergencias están incomunicadas por vía terrestre.

El inesperado aumento de los caudales del río Pedernal afectó lagos piscícolas y la pequeña infraestructura avícola. También afectó la estructura de un puente vehicular, ubicado en la vereda La Floresta en la vía Teruel-Iquira.

 

En alerta

Las incesantes precipitaciones y la fragilidad de los suelos crean las condiciones para posibles avalanchas. En alerta roja permanecen los ríos Yaguará e Íquira y sus aportantes entre ellos el río Pedernal.

La Cuenca del río Páez con probabilidad de crecientes súbitas permanece en alerta naranja por posibles avenidas torrenciales en La Plata, Nátaga, Paicol y Tesalia.

Además en Pitalito, se mantiene en alerta amarilla, por la probabilidad de ocurrencia de deslizamientos, especialmente en zonas de ladera o alta pendiente o áreas que ya han registrado esta situación.

 

Balance            

Durante el mes de mayo la temporada invernal provocó afectaciones en 24 municipios. La directora de Gestión del Riesgo, Isabel Hernández, confirmó 185 familias afectadas, dos viviendas rurales destruidas y 120 con averías y otras79 en riesgo por deslizamientos en masa.

“Hasta la fecha hay  25 vías terciarias impactadas por grandes taludes por las intensas precipitaciones y 11 puentes averiados. Además, 9 acueductos rurales y por lo menos 97 hectáreas de cultivos anegados”, explicó la funcionaria, quien atiende las emergencias.

“La temporada de lluvias se agrava por las medidas adoptadas para contener la pandemia y constituye otro riesgo potencial”, explicó.

Pero adicionalmente, se dificulta por la falta de una red de comunicaciones con los demás organismos de socorro y la inoperatividad de la red de alertas tempranas, que se instalaron hace varios años y que no han tenido ningún uso por las deficiencias en la instalación y fallas en la contratación.

Los estragos del invierno siguen intactos 2 10 agosto, 2020
Las vías tercerías las más impactadas en el sur del Huila.

 Sin comunicaciones

Un proyecto para modernizar la red de comunicaciones de emergencias, contratado en el 2013 terminó en un estruendoso fracaso. Los equipos suministrados nunca funcionaron  y aunque parezca un chiste,  los comités locales de emergencia dependen solo del wasap o de los minutos que tengan los voluntarios en los  celulares particulares.

El proyecto contemplaba la actualización y modernización de la red de emergencias, su conversión al formato digital, el suministro e instalación de equipos de repetición y transmisión con garantizada cobertura en todo el departamento. La red digital nunca operó.

La red de comunicaciones de emergencia, actualizada y digitalizada, costó 1.697,59 millones de pesos. Hoy está fuera de servicio.

Los estragos del invierno siguen intactos 3 10 agosto, 2020
Los campesinos, enterrados en lodo, luchan por sacar sus productos.

Protesta en Putumayo

Por su parte el Concejo de Puerto Asís (Putumayo) protestó por la restricción al tránsito de carrotanques con crudo.

“Esta decisión afecta de manera grave el desarrollo económico y social de Putumayo y Amazonas. Puerto Asís es la capital comercial de Putumayo, a ella como puerto fluvial y aéreo, confluye todo el combustible para la navegación por el río Putumayo que comunica a los municipios de Puerto Leguízamo y Leticia (Amazonas)”, expresó la corporación en comunicaciones enviadas al concejo de Pitalito, al alcalde laboyano, al gobernador y al Gobierno Nacional.

“Decisiones como ésta, tomadas en el pasado, nos llevaron a tomar decisiones tan extremas como la construcción de un oleoducto por debajo del río Putumayo para transportar el crudo por Ecuador, generando una de las peores determinaciones ambientales,” expresó el concejal Adolfo Rojas.

“El cierre de la vía nos obligó a traer el combustible desde la planta de Yumbo (Valle), pasando por los departamentos de Cauca y Nariño, para luego tomar la trocha más peligrosa de Colombia como es el conocido ‘Trampolín de la muerte’ que comunica al Alto Putumayo con Mocoa”, expresó.

“Esta restricción afecta gravemente la economía regional, al pequeño empresario por los incrementos que genera el combustible, generando mayores incrementos para el usuario final”, concluyó.

La corporación le solicitó la reversión de dicha medida que resulta lesiva para la comunidad de Putumayo.

“El combustible que transitan por esa vía Pitalito y Mocoa no es sólo para vehículos automotores, también para las embarcaciones que cubren la ruta Puerto Asís- Leticia y para las rutas aéreas que en estos momentos de pandemia son las que nos están sacando de nuestras dificultades hospitalarias”, expresa otra comisión dirigida al mandatario seccional.

“La decisión del Alcalde de Pitalito incrementa de manera desproporcionada el costo del combustible que finalmente termina pagando el usuario o consumidor en momentos críticos de la economía por el aislamiento preventivo obligatorio que no nos permite desarrollar nuestras actividades laborales”, remata la comunicación.

Los estragos del invierno siguen intactos 4 10 agosto, 2020
Las vías tercerías las más impactadas en el sur del Huila.