“Detrás de un juguete regalado, hay una transformación social” 1 16 febrero, 2020
HUILA

“Detrás de un juguete regalado, hay una transformación social”

Año tras año, Jaime Camacho y su Fundación De Corazón a Corazón, regalan algo más que una sonrisa y un juguete a un niño en la temporada navideña. Les llevan un mensaje de integración, voluntad y de persistencia por alcanzar sus sueños.

En esta ocasión ya han hecho seis entregas de regalos en los resguardos indígenas Kerakar y Embera Chamí de la vereda El Vergel del municipio de Tarqui, y de La Gabriela en el corregimiento El Caguán. También en el Cedral en Vegalarga, y en varios sectores de la ciudad de Neiva como Villa Magdalena, otra en la Fundación FEI con los jóvenes infractores, y en la Fundación de niños especiales La Vida es Bella.

La más reciente entrega fue el pasado viernes en Villa Regina, que contó con el apoyo de la Parroquia Santa Marta y su Padre Norbey Artunduaga y el Diario La Nación. La Fundación tiene programadas en total 12 entregas para esta navidad, unas de estás se realizarán además en Bogotá y en el espacio territorial de Llano Grande en el municipio de Dabeiba, Antioquia para los hijos de los excombatientes de las Farc y de los pobladores de las veredas de su entorno.

La Fundación De Corazón a Corazón, o From Heart To Heart Foundation cuenta con una red de voluntarios que inicia desde los Estados Unidos, país en donde hace varios años está radicado Jaime. Estas personas recogen juguetes usados y en la Fundación los restauran para regalárselos a más de 2 mil niños en Colombia.

El envío de esta cantidad de juguetes es cubierto en buena parte con los fondos que se recaudan del evento llamado ‘Sancocho al parque’ que realiza la Fundación, y en el que se invita a las personas a, además de deleitar este delicioso plato, a pagarlo al precio que sale desde el fondo de su corazón.

Ese día reúne allí en el Valle de Silicon en el área de la bahía de San Francisco, sitio de residencia de Jaime Camacho, gran cantidad de personas y vienen artistas, cantantes, bailarines, que se unen completamente gratis a este evento de recaudación de fondos que se viene realizando desde hace cuatro años. Colombianos y centro americanos, franceses, rusos, ucranianos, se adhieren a esa bonita labor.

Cada día crece ese acompañamiento, y cada vez este evento es el más esperado luego de la celebración de la Independencia de Colombia.

El resto de los fondos monetarios necesarios para la Fundación salen del trabajo de Jaime en su carro Uber que maneja todos los días en Valle de Silicon. Era ingeniero de software y cuando se dio cuenta que la Fundación demandaba más tiempo y más necesidades económicas, tomó una gran decisión.

“Yo podría ganar más dinero pero no tenía tiempo para la Fundación, fue ahí cuando determiné lo que realmente amo, lo que me gusta, y decidí que la Fundación era mi propósito de vida, renuncié al trabajo como ingeniero de una compañía de tecnología allá en el Valle de Silicon en el área de la bahía de San Francisco, el centro de la tecnología del mundo y decidí comprar mi automóvil con la plataforma Uber, y soy el más feliz del mundo haciendo esto porque siento que aporto algo a la comunidad”, comenta Jaime.

“Detrás de un juguete regalado, hay una transformación social” 2 16 febrero, 2020
La felicidad de un niño al recibir un regalo.

El espíritu de la Fundación

Los niños se emocionan con cada regalo que reciben. Pero además detrás de cada juguete entregado, se realiza toda una transformación social.

La idea de este proyecto, es que las comunidades convocadas propongan un proyecto de impacto y preservación del medio ambiente y a cambio reciben un juguete como premio. Cada juguete se convierte en mínimo 15 horas de servicio social, así, empoderan a las personas para que cuiden el medio ambiente. La Fundación aporta más de 100 mil horas de voluntariado en el departamento del Huila.

De esta manera el juguete actúa como un agente transformador de las comunidades beneficiadas, a través del voluntariado. El día en que realizan el servicio social es llamado el Beautifull Day. Empezó en colegios y los padres de familia fueron muy receptivos, limpiaron paredes y pupitres, barrieron salones y sembraron árboles.

Para Jaime, su iniciativa transforma el mundo, cambia la realidad social y lleva alegría a niños adolescentes. “Estos niños van a recodar toda la vida que algún día recibieron un juguete por haber sembrado un árbol, haber limpiado un parque, una quebrada”, menciona este colombiano emprendedor y con un fino sentido social.

“Detrás de un juguete regalado, hay una transformación social” 3 16 febrero, 2020
Los padres de familia y adolescentes realizaron el Beautifull Day con limpieza en la quebrada y el parque de Villa Regina.

Jaime, el inmigrante

En el año 1999, Jaime Camacho salió de Neiva y Colombia a vivir la vida del inmigrante latino, a buscar un nuevo futuro. Pidió asilo en Estados Unidos donde estuvo de ilegal por tres años. Ahora es ciudadano americano pero nunca olvida su primer trabajo como aseador de sanitarios.

Pasó también por ser barrendero de parqueaderos, lavador de platos en una tienda de comidas rápidas, trabajaba jornadas de hasta 14 horas por necesidad. “trabajaba de tapicero de 8 de la mañana a 3 de la tarde, luego me iba de 4 a 7 a servir comidas en un ancianato de gente de mucho dinero, lo que ellos no se comían yo me lo guardaba para cena, y de ahí salía de 8 a 11 de la noche a otro trabajo. Y no es que fuera un superhombre, hay mucha gente en Estados Unidos que le toca así”, manifiesta Jaime.

Aprendió hablar inglés por su propia cuenta. “La disciplina vencerá la inteligencia”, dice Jaime recordando esta frase de algún gran pensador. Y eso es lo que ha hecho desde hace muchos años. En las horas de descanso, luego de esas largas jornadas de trabajo, se metía dentro del carro hacer planas, a escuchar la radio, no entendía absolutamente nada, pero cada vez aprendía más, le tocaba hacerlo para sobrevivir en ese país.

Fue también inspector de obras, y luego cuando logró entrar como ingeniero en una compañía tecnológica japonesa, con un escritorio y un vaso de café, siguió mejorando su inglés en el college.

 

La idea de los juguetes

Jaime declara que era un comprador compulsivo. Llenaba el carrito de las compras con productos que realmente no necesitaba, solo los adquiría porque estaban en promoción. En una ocasión compró cuatro juguetes en oferta y luego, por primera vez hizo el ejercicio de pensar que tal vez alguien sí podría necesitarlo.

Antes de emigrar de Colombia, había trabajado con comunidades vulnerables de los asentamientos de Neiva en el tema de vivienda de interés social. Así nació la idea, de regalar juguetes, la cual compartió con algunos amigos y arrancó con 24 juguetes nuevos, que envió a Colombia, Después fueron 50 y año siguiente 400. Cuando decidieron traer más de estos regalos, recolectaron juguetes usados que los niños en Estados Unidos ya no utilizaban, y saltaron a 1.500 juguetes.

La Fundación no es solo juguetes. También costea la carrera universitaria a jóvenes de sectores vulnerables a cambio de que cumplan 10 horas de servicio comunitario a la semana. Actualmente tiene 10 jóvenes activos con becas, y 10 más que ya se graduaron por medio del programa que patrocina de Fundación, y que además están comprometidas con el servicio social.

“Abrimos unas escuelas deportivas comunitarias y pusimos dos jóvenes a los que le estábamos costeando la carrera de Educación Física para que enseñaran eso en esa comunidad. Teníamos una escuela de música y entonces una niña que era invidente y estudiaba en el Conservatorio de Música de Huila era la que enseñaba; también teníamos personas que estudiaban carreras de las áreas sociales y entonces teníamos el proyecto ‘Leer te hace grande’ y enseñábamos a los niños el amor por la lectura de los libros. Así funciona esto”, explica el fundador De Corazón a Corazón.

“Tenemos claro para dónde vamos, tenemos disciplina, y ese es mi mensaje, usted puede ayudar a transformar la realidad social de su comunidad si entrega sus talentos, no es Supermán el que nos va a salvar, son ustedes mismos empezando desde sus propios hogares, enseñando a nuestro hijos la integridad, el respeto, la igualdad y cambiando esa mentalidad de pobres y que todo nos lo tienen que dar”, asienta este admirable neivano.

Gracias a la gestión realizada por la Fundación, la Embajada de Colombia le reconoció a Jaime Camacho como uno de los 22 colombianos más sobresalientes en USA poniendo el nombre de del país en alto. El Premio fue entregado en la Embajada de Colombia en Washington.

“Detrás de un juguete regalado, hay una transformación social” 4 16 febrero, 2020
Las comunidades proponen proyectos ambientales y a cambio reciben un bonito regalo.

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