La Nación
Fiscalía pidió cárcel para expolicía por crimen de ingeniero de El Quimbo 1 27 enero, 2021
JUDICIAL

Fiscalía pidió cárcel para expolicía por crimen de ingeniero de El Quimbo

El ex patrullero de la Policía, Jorge Andrés Tello Aguilar, podría ir a la cárcel, por su presunta responsabilidad en el asesinato del ingeniero Carlos Felipe Forero Muñoz en Gigante. LA NACIÓN reconstruye el relato de Libia Yiceth Polanía Durán, quien contó los detalles del crimen. Fue condenada a 19 años de cárcel.

 

Rafael Rodríguez C.

rafael@lanacion.com.co

 

El brutal asesinato del ingeniero de la hidroeléctrica El Quimbo, Carlos Felipe Forero Muñoz, no fue motivado por un hurto, sino por una venganza. “El que la hace la paga…”, le dijo Leiby Alejandra Contreras Castaño a Libia Yiceth Polanía Durán.

Libia, condenada a 19 años de prisión por el homicidio del profesional, ocurrido el 4 de octubre de 2011 en el municipio de Gigante, en entrevista con LA NACIÓN en junio de 2014, contó pormenores del crimen del ingeniero.

El asesinato fue perpetrado por dos hombres, uno de ellos sería Tello Aguilar y la joven Leiby Alejandra, quien tras llegar a un preacuerdo con la Fiscalía logró una condena de nueve años de cárcel.

En la ‘negociación’ de la pena, Leiby Alejandra entregó la identidad de sus cómplices en el crimen.

Se trata del ex patrullero de la Policía, Tello Aguilar, a quien hoy el juez penal municipal de garantías de Garzón, le definirá si lo cobija con medida de aseguramiento carcelario como lo solicitó el fiscal.

El delegado del ente acusador le imputó ayer los delitos de homicidio agravado y hurto calificado y agravado, cargos que no aceptó. Mientras que el togado legalizó la captura.

 

Piedra y puñal

Libia Yiceth contó en la entrevista, que el 4 de octubre a las 8:00 p.m. se encontró al ingeniero en el parque de Gigante, donde él le dijo que le llevara la hoja de vida porque la iba ayudar a trabajar como paletera en El Quimbo. “Fui a mi casa, recogí la hoja de vida, me encontré en el parque a Alejandra (la que lo asesinó), me preguntó para dónde iba. Le dije que iba para donde el ingeniero Carlos a dejarle la hoja de vida, ella me acompañó”.

Agregó que cuando las dos llegaron al apartamento del ingeniero, él estaba con un compañero de trabajo, “nos invitó a seguir, nos ofreció gaseosa, seguimos hablando, me recibió la hoja de vida. Y a las 9:30 p.m. nos dijo que nos iba a dejar a nuestras casas, nos dejó y media hora después volvió a mi casa y me dice que si vamos a Garzón a rumbear los tres (él, Alejandra y Libia), le dije que bueno, que no nos demorábamos”.

Sostuvo que camino a Garzón, en la zona conocida como La Honda, Alejandra hizo desviar la camioneta, y le dice al ingeniero Forero Muñoz, que nos tomáramos media de aguardiente en el Mirador. “Llegamos al sitio, hablamos, nos tomamos como tres tragos de aguardiente…”.

Recordó que de repente llegaron dos hombres y Alejandra dice ‘empezó la fiesta’. “Inmediatamente se nos vienen encima (uno es el hijo de un ex concejal de Gigante y el otro había llegado dos meses atrás al pueblo). Él y yo empezamos a correr, yo me caí, él me recogió…”.

Precisó que en el momento que el ingeniero se iba a levantar, uno de los hombres le mandó una puñalada en el pecho y él se cayó al suelo, “yo arranqué hacia la camioneta porque él mantenía una pistola en el carro…”.

Cuando Libia Yiceth volvió al sitio donde tenían reducido al ingeniero, observó el ataque con piedras. “Vi con mis propios ojos cómo le tiraban piedra y él suplicaba que ya no más, pero ellos hacían caso omiso. Él les decía que ya, que por favor, que lo dejaran, yo lloraba, gritaba. Le habían propiciado varios golpes en la cabeza con piedras. Uno de los muchachos se me abalanzó, me dijo que me quedara callada, fui a dispararle y la pistola del ingeniero era de mentiras, no funcionaba, era de balines”, manifestó la mujer.

 

“Le amarraron piedras y lanzaron al río”

Las dos mujeres y los hombres subieron el cuerpo de Forero Muñoz a la camioneta y en el cruce Bengala que conduce hacia el río Magdalena, lo bajaron, “lo amarraron, le colocaron una piedra en los pies y lo lanzaron al río”, indicó Libia Yiceth.

La banda limpió la camioneta y se fueron a San Agustín, “Alejandra esa noche estuvo con los dos hombres en el mismo cuarto, fue una sola pieza para los cuatro la que alquiló ella, pero no pude descansar, me daba miedo, no hacía sino pensar”, señaló la mujer.

Sostuvo que en San Agustín pretendían vender la camioneta. “Al amanecer, ella se va con uno de los tipos a ofrecer la camioneta del ingeniero Forero, igual ya la tenía vendida. Al rato llegó con dos tipos en una moto y les mostró la camioneta del occiso que pretendía vender en 30 millones de pesos. El carro estuvo escondido toda la mañana y en la tarde los tipos le iban a cancelar el dinero”.

El negocio no se cerró, los compradores no llegaron con el dinero como lo habían acordado. “Salimos al parque de San Agustín, esperamos el dinero pero no llegaron los tipos. Nos fuimos los cuatro -nunca me dejaban sola-, íbamos por la estación de Policía, nos detuvieron unos soldados, nos dijeron que los acompañáramos hasta la estación. Buscaron nuestros antecedentes y nos soltaron. No había denuncia en ese momento…”, manifestó la mujer.

Recordó que a un soldado, Alejandra le vendió en cien mil pesos el BlackBerry del ingeniero, con esa plata, pagó el expreso a Pitalito esa noche.

 

“Lo mataron por venganza”

Libia Yiceth, manifestó que no entendió porque habían asesinado al ingeniero Forero Muñoz. “Ni siquiera yo entiendo por qué lo mataron, porque nunca fue por matarlo…”.

Sostuvo que no le robaron pertenencias. “Lo encontraron con su reloj, cadena, solo le quitaron cien mil pesos en su bolsillo, sus papeles del carro, dos BlackBerry. La camioneta finalmente no fue vendida. Nunca, nunca fue por robarlo”.

Sostuvo que en la camioneta, Alejandra hablaba de una venganza, “decía ‘el que la hace la paga’, pero en el concepto de que no era el occiso el que estuviera pagando, sino por parte de la familia”.