La Nación
“La mayoría de concejales y diputados no tiene independencia” 1 3 octubre, 2022
Entrevista

“La mayoría de concejales y diputados no tiene independencia”

El director del Observatorio Ciudadano Concejo y Asamblea Visible, Yilber Saavedra, ratifica sus críticas contra los concejales de Neiva y los diputados del Huila. Advierte que muchos de ellos “se acomodan y viven presos de la contratación y sus cuotas burocráticas”.

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

Una radiografía de la realidad política regional y local representada en el Concejo de Neiva y la Asamblea del Huila es la que en esta entrevista con LA NACIÓN entrega el director del Observatorio Ciudadano Concejo y Asamblea Visible, Yilber Leandro Saavedra. “Continúa en este tipo de instituciones un marcado interés por participar en la torta de la contratación, cuotas y clientelismo”, advierte.

Este Observatorio Ciudadano, auspiciado por el sector empresarial, académico y medios de comunicación, ya lleva 14 años haciéndole seguimiento a la labor de los concejales y diputados.

¿Cómo les ha ido este año al Concejo de Neiva y a la Asamblea del Huila?

Este no ha sido un buen año para las dos corporaciones. Tanto concejales como diputados descendieron en materia de indicadores respecto de los dos años anteriores, situación que atribuimos especialmente a dos factores; la falta de independencia de la mayoría de corporados con el ejecutivo, lo que rompe el sistema de contrapesos, vital en la administración pública, y la ausencia de liderazgo por parte de las mesas directivas que terminaron invisibilizando a las corporaciones.  Definitivamente continúa en este tipo de instituciones un marcado interés por participar en la torta de la contratación, cuotas y clientelismo, lo que termina generando vía libre para los hechos de corrupción que evidenciamos todos los días en la ciudad y la región.

En el caso del Concejo de Neiva, ¿por qué se ha destacado? Y ¿en qué casos no ha brillado?

Como aspecto positivo en el Concejo tenemos la realización de algunos debates de control político, en los que han existido propuestas y críticas al ejecutivo, sin embargo, no son más de cuatro concejales los que muestran carácter e independencia, la mayoría se acomodan o viven presos de sus cuotas burocráticas. La mesa directiva no lidera nada, este año ha pasado en blanco y los únicos eventos han sido rellenos de última hora. Este año se volvió a ver el ausentismo, a esto le sumamos que algunos procesos administrativos como la contratación de personal, contratación de pólizas para los concejales, elección de secretario general y elección de Contralor de Neiva, hoy están totalmente cuestionados y son materia de investigación.

Sobre la elección del Contralor, ¿quiénes son los responsables de que a estas alturas Neiva sigue acéfala en materia de control fiscal?

Definitivamente las mesas directivas del año pasado y de este año. Ya llevamos 10 meses dando tumbos en medio de un proceso totalmente cuestionado que se ha movido más por acciones de tutela o decisiones judiciales que por la capacidad de la Universidad de Cartagena o por el liderazgo de los concejales. Esta demora no solo nos ha tenido sin un vigilante en propiedad de los recursos públicos, sino que además a cada contralor encargado hay que hacerle liquidación laboral, es decir son unos 50 millones de pesos adicionales que no estaban presupuestados, lo cual debe generar procesos de responsabilidad fiscal y disciplinaria para los responsables.

¿Qué sigue pensando de la Universidad de Cartagena como encargada del proceso de elección de Contralor?

Definitivamente fue la peor decisión que pudo haber tomado la mesa directiva, y ellos lo saben, incluso ahora reconocen que no les gusta esa universidad pero que ya les toca cumplir con las obligaciones contractuales. Se metieron con una institución sin la autoridad moral, sus directivos condenados por hechos de corrupción, y por eso aquí las fallas han sido permanentes, incluso un juez de la República tuvo que intervenir para que no dejaran por fuera de la terna de finalistas al participante con el mejor puntaje. Lo ideal hubiese sido que al inicio, en la convocatoria de universidades, se hubiese declarado desierta porque no cumplían requisitos o porque estaban altamente cuestionadas. El Concejo es el dueño del proceso y no está obligado a celebrar un contrato con quien no quiere. Lógicamente ahora les toca defender lo indefendible.

De otro lado, el alcalde Gorky Muñoz insistirá por tercera vez en su proyecto de crédito de los $40.000 millones, ¿le augura que lo podrá sacar adelante en sesiones extraordinarias?

Hoy la administración depende en gran medida de este proyecto para engrasar su maquinaria de cara al último año, electoral, y es que han movido todas las fichas en el Concejo; montaron a Victoria Castro de presidente de la comisión de Presupuesto, designaron ponentes de su cercanía y vienen limando asperezas con concejales que se habían alejado del rebaño. Sin embargo, nosotros guardamos la esperanza de que el Concejo niegue ese cupo de endeudamiento. Si bien hoy cuentan con los votos necesarios para aprobarlo, los tiempos de trámite legal juegan en su contra por los líos judiciales que atraviesa el alcalde Gorky Muñoz. Desde el Concejo se advierte, incluso por parte de algunos cercanos al gobierno, que si antes de aprobar la iniciativa, se confirma en segunda instancia la medida de aseguramiento dictada contra el mandatario, por la compra irregular de mercados, automáticamente sería la estocada de muerte para el crédito de los $40.000 millones.

Después de muchos años, ¿por qué a algunos concejales les sigue costando que un Observatorio Ciudadano como Concejo Visible les haga seguimiento a sus actuaciones?

Es lógico que en medio del panorama de corrupción, prebendas y clientelismo en el que se mueven históricamente estas corporaciones públicas, el solo hecho de exponerlos ante la ciudadanía genere resistencia. La mejor medida para nosotros es que no nos quieran, eso enmarca el nivel de independencia. Estamos en tiempos en los que ya no se asustan si les abren un proceso en los entes de control, porque saben que acuden a sus amigos senadores para que los archiven. Hoy lo que más les afecta es la exposición pública de sus actuaciones, que la gente termine enterándose de lo que realmente son, que ya no pueden enredar con sus discursitos y que cada día a través de indicadores y elementos de medición podemos mostrar su verdadero rostro ante la comunidad.

 ¿Cómo le ha ido al presidente Camilo Perdomo?

A él bien, pero no al Concejo ni a la ciudad, esperábamos mucho más de Camilo Perdomo, es muy inteligente y tiene tacto, sin embargo, se subió a la presidencia con las manos amarradas por una coalición de gobierno que lo eligió, eso le cercenó su beligerancia y carácter. ¿Tanto les interesa ser presidentes cómo para entregarse de esa forma? ¿De verdad vale la pena? Siempre les cuestionamos eso; son muchachos que arrancan muy bien pero se entregan al sistema y lo pierden todo.  Además de la falta de independencia tampoco ha liderado procesos internos de mejoría, no proyecta a la corporación como protagonista en los temas de ciudad, no convoca a los sectores; el Concejo es una corporación sin liderazgo, al punto que muestra como gran balance de gestión aspectos tan livianos como conseguir practicantes de las universidades o el número de documentos radicados en ventanilla.

 Hablemos ahora de la Asamblea, ¿por qué en su reciente informe el Observatorio considera que la duma se “desdibujó del escenario regional”?

De los tres años de esta Asamblea, este ha sido el más negativo, definitivamente la corporación viene de más a menos; en el primer año reconocimos una duma cohesionada y propositiva en la construcción del Plan de Desarrollo y proyectos. El año pasado hubo algunos avances en materia de organización interna pero fue evidente el desorden generado por las sesiones mixtas en las que podían estar presencialmente sesionando y de repente se evadían para continuar conectados desde sus celulares sin ninguna justificación. Para este año había buenas expectativas en una mesa directiva renovada, pero la verdad ha sido decepcionante. El presidente Alexander Vargas medianamente se remite a cumplir, el primer vicepresidente Helber Yesid Pinzón, anda prófugo de la justicia, y el segundo vicepresidente Virgilio Hüergo, evidentemente fue mucho  más protagonista en los años anteriores. Hoy la Asamblea no lidera procesos, no es la voz sonante del departamento, ni protagonista en el escenario regional como lo fue en el primer año, situación que mucho tiene que ver con la falta de independencia de la mayoría de diputados.

El Observatorio dice además que la Asamblea del Huila ha hecho un “control político liviano y temeroso”, ¿qué está pasando?

El segundo semestre del año anterior registramos los mejores ejercicios de control político en la Asamblea; la mayoría de diputados proponían y elevaban sus voces frente a lo que les parecía que no funcionaba en el gobierno. Sin embargo este año, ante la proximidad de las elecciones regionales, en donde aspiran a reelegirse o a saltar a otros cargos, la mayoría de diputados ha optado por bajarle el tono a la crítica y no generar resistencia, esperanzados en que les cumplan con algunos compromisos de obras y proyectos, que ellos exóticamente traducen como gestiones, para poder volver a las comunidades y alimentar su caudal electoral. Hoy prácticamente las únicas voces que mantienen la exigencia permanente a los funcionarios son Sandra Hernández, Tatiana Méndez y Camilo Ospina.

¿Le sorprendió que la clausura del segundo periodo de sesiones de la Asamblea fuera virtual y se llevará a cabo en menos de media hora?

Por supuesto, pero le confieso que me sorprendió más la respuesta del presidente Alexander Vargas. Es que estamos ante una sesión virtual tan corta que facilitó la asistencia de algunos diputados a Cartagena a hacer vida social, y no esperábamos que el presidente viera esto como algo sensacionalista o como un show que montamos. Creo que ahí demostró su enorme desconexión con el sentir de la gente, es precisamente ese tipo de actuaciones las que tienen cansada a la comunidad respecto de la clase política, que no cumplan lo que prometieron, que se valgan de artimañas para evadir sus responsabilidades. Claro está, que desde la comodidad de la playa y con un salario mensual de 25 millones de pesos, la queja ciudadana siempre le va a saber a show.

El ingreso de Omar Alexis Díaz a la Asamblea en reemplazo de Helber Yesid ‘Chepe’ Pinzón, en líos judiciales, ¿cambia en algo el papel de los conservadores en la duma departamental?

Los conservadores son la bancada mayoritaria, tienen cuatro curules, es decir una tercera parte de la Asamblea, se declararon  independientes pero esa unidad se ha ido desgranando desde el año pasado, al punto que hoy solo Sandra Hernández y Camilo Ospina se mantienen en esa independencia. No sabemos qué posición asumirá Omar Alexis, esperemos que sea en defensa de los intereses de la comunidad, que oxigene la mesa directiva y que le retorne los bríos a una corporación que cada vez más está en segundo plano. Esperamos que haga control político respetuoso, beligerante pero propositivo. No puede llegar a acomodarse porque al igual que muchos de los que están allá sentados, pasaría sin pena ni gloria por la duma.

¿Cómo le ha ido al presidente Álex Vargas?

Teníamos muchas expectativas de la presidencia de Alexander Vargas por el trabajo positivo que había venido desarrollando en los dos años anteriores, incluso hacía parte de los tres diputados más destacados por su labor. Hoy es una completa decepción, no ejerce ningún liderazgo, asumió una posición en la que parece no importarle nada, situación que ha afectado directamente a la corporación que dirige. Cuando está en la sesión, se remite casi que exclusivamente a otorgar el uso de la palabra sin asumir el rol de moderador que requiere la Asamblea. Pero quizá un hecho coyuntural que marcó su caída fue el día en que metió a la brava la elección de Contralor Departamental a pocas horas de las elecciones al Congreso de la Republica, eso le salió muy mal. Ese día Alexander seguramente le cumplió a sus jefes políticos, pero torció la confianza que muchos le teníamos, y sé que él es consciente del costo que asumió.

¿Qué recomendaciones le hace para este segundo semestre del año al Concejo de Neiva y a la Asamblea del Huila?

Estamos atravesando por uno de los momentos más complejos en la política regional, liderados por personajes que perdieron la moralidad y la decencia en la política; el Alcalde de Neiva con medida de aseguramiento en primera instancia, un diputado de la mesa directiva de la Asamblea prófugo de la justicia, corporaciones cooptadas en su mayoría por los gobiernos de turno, funcionarios dedicados de tiempo completo a hacer campaña política, órganos de control politizados, ausencia de liderazgo, contratación publica direccionada para los amigos o financiadores y obras que no se ven por ningún lado. Si los concejales y diputados, elegidos precisamente para evitar todo esto, no reflexionan y asumen una posición en defensa de los intereses de la comunidad, tendrán que cargar con el peso que esto significa jurídica y socialmente; no podrán posar como víctimas de la corrupción en las próximas elecciones, sino que se graduarán de cómplices, ya sea por acción o por omisión.