La Nación
Entrevista

“Los dineros públicos no se pueden dilapidar en pasacalles”

“Los dineros públicos no se pueden dilapidar en pasacalles” 1 26 septiembre, 2020

El procurador general de la Nación, Fernando Carrillo, habla con LA NACIÓN y llama a los gobernantes del Huila a obrar con honestidad en esta pandemia. Dice que “no es hora de la politiquería”. Les advierte que la Procuraduría no se ha ido de cuarentena.

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

 

Un llamado al Gobernador del Huila y a los Alcaldes para que en esta pandemia obren con honestidad, hace el procurador general de la Nación, Fernando Carrillo.

En entrevista con LA NACIÓN, el alto funcionario les dice a los gobernantes que “la historia los va a juzgar en función de lo transparentes que sean, de lo eficaces que sean y de lo solidarios que sean con las personas más vulnerables”.

 

¿Cómo está ejerciendo su labor la Procuraduría en estos tiempos de pandemia?

Es una gran paradoja porque buena parte de los funcionarios están trabajando desde casa, pero lo estamos haciendo a un ritmo doble o triple de lo normal. Eso, fundamentalmente, no sólo por los actos de corrupción o las irregularidades detectadas en las últimas semanas, sino porque hemos dispuesto que varios procuradores delegados se ocupen de los sectores más afectados por la crisis. Es así como desde el primer día, y ustedes han sido testigos, en el campo de la salud hemos desplegado una acción que comenzó con los aeropuertos, que pasó a los colegios y que hoy está inmersa en el tema de las pruebas, obviamente, en esa gran preocupación que todos tenemos de que exista una infraestructura de salud capaz de atender a los colombianos con necesidades de hospitalización. De ahí en adelante, hemos comenzado a identificar diversos colectivos que pueden ser vulnerados por la crisis en salud y en materia social y todos aquellos que están afectados por fenómenos económicos como el desabastecimiento y el abuso en los precios, los servicios públicos, el sector financiero, los temas laborales, de impuestos, de orden público, entre otros. Estamos trabajando a triple marcha.

 

¿Qué balance dejan hasta ahora las acciones de la Procuraduría?

Estamos haciendo un seguimiento diario de cómo se están afectando los derechos. En materia de establecimientos penitenciarios, hemos dicho que hay que poner en marcha políticas de deshacinamiento; no podemos permitir que las personas privadas de la libertad se les sentencie a ser contagiados y en muchos casos, a morir; a los infectados hay que separarlos, hacerles un seguimiento y evitar el contagio. En el caso de los aeropuertos, fue la Procuraduría la que prendió todas las alertas de la necesidad de cerrar los aeropuertos. Fue por la vía aérea en donde se inoculó, lamentablemente, el coronavirus. De la misma forma, hemos estados al frente del reparto de las ayudas del Estado verificando que lleguen. Lamentablemente, no hay una política social porque es la primera vez para muchos sectores que se está intentando entregar ese tipo de ayudas humanitarias. A nivel de mercados, se han cometidos muchos excesos, muchas anormalidades. Hemos asumido la defensa de los médicos y del personal sanitario con reclamaciones que son absolutamente legítimas y que tienen que ver con la formalización laboral, con el pago de todo lo que se le debe a los hospitales, con la necesidad de crear una prima técnica efectiva y no una suma irrisoria para todos los profesionales de la salud que están en la primera línea y que son quienes nos van a atender si en algún mal momento, desafortunadamente, somos contagiados o tenemos que ser hospitalizados. Estamos, así mismo, en la línea de la protección de los campesinos, quienes son los responsables del 70% de la seguridad alimentaria de los colombianos; son 14 millones de campesinos cuyos derechos deben ser protegidos; ellos también necesitan equipos de bioseguridad y hemos insistido a todos los patronos que tienen que entregar esos elementos de protección. Estamos supervigilando el eventual regreso de sectores económicos; hemos estado en conversaciones con los gremios de la producción para que el retorno sea ordenado, escalonado y responsable, y no se desarrolle una estampida. Estamos buscando proteger los derechos de la gente que pueda verse afectada, o bien por la crisis, o bien por medidas que se están tomando.

 

¿Qué casos en particular le han sorprendido?

Es lamentable registrar que en estos momentos haya personas que se han dedicado a la corrupción y a la politiquería tradicional buscando beneficios particulares o para beneficiar partidos. De cuarentena se fue buena parte del país, pero ni la corrupción ni la politiquería. Y esos abusos hay que contenerlos. Por eso, nosotros creamos esa alianza con las otras dos instituciones de control y estamos dando resultados y tenemos investigaciones en 20 departamentos del país. Ya hemos anunciado resultados en una rueda de prensa y tendremos una segunda rueda de prensa en los próximos días. Tenemos que decirle al país que no podemos tolerar eso. Estamos en uno de los momentos más críticos de la historia de Colombia desde su Independencia y necesitamos la maximización de los recursos públicos, que son de todos los colombianos. Tenemos que proteger a todos los sectores vulnerables y tenemos que seguir combatiendo la corrupción. La Procuraduría no se ha ido de cuarentena, como no se ha ido la Justicia. Seguiremos atentos en la defensa de los colombianos. Le voy a mencionar los casos que me han sorprendido: los sobrecostos de los mercados. El país oyó toda la historia de las latas de atún a 20 mil pesos; de los frascos de gel facturados cuatro o cinco veces más caros; los abusos en los insumos médicos; contratos absolutamente innecesarios que se han suscrito simplemente para pagar favores políticos o por torpeza. Hay hospitales que se han dedicado a hacer gastos suntuarios, hay Alcaldías que se han dedicado a gastarse el dinero en cuestiones que no tienen una relación directa con la crisis. Hay denuncias de proveedores que no tienen la idoneidad para la entrega de mercados. El mensaje a los Alcaldes y a los Gobernadores es que no vamos a tolerar que se juegue con los recursos públicos de los colombianos. Seguimos adelante. Estamos intercambiando pruebas con la Contraloría y la Fiscalía y vamos a actuar contundentemente contra la corrupción que está proliferando en Colombia en este momento tan crítico para el país.

 

¿Se está abusando en el país de la figura de la calamidad pública?

Sí, lamentablemente. Muchos creyeron que la emergencia económica y social, la urgencia manifiesta o la calamidad pública, los autoriza para contratar con quién quiera. Eso no es así. Los controles del Estado siguen vigentes. El sentido común tiene que prevalecer a la hora de determinar qué se debe contratar y cómo se deben destinar los recursos públicos a nivel nacional, departamental y municipal. Muchos creyeron que por la emergencia, se podían obviar requisitos clásicos de la contratación pública e incurrir en las prácticas corruptas de siempre. Eso hay rechazarlo. Hay que rechazar esa práctica de algunos diputados y concejales participando en la repartición de mercados con fines proselitistas. Eso no tiene ningún sentido. Hay que condenar esa actitud. A la gente no hay que engañarla de esa manera. Los recursos públicos son de todos los colombianos, no son de los partidos políticos, ni de un diputado o un concejal. Si por su propia cuenta y con sus propios recursos económicos, reparten mercados, que lo hagan, pero no acudiendo a los recursos públicos y abusando del fisco nacional, departamental o municipal. Por eso, es tan importante que la ciudadanía denuncie este tipo de prácticas. Nosotros no podemos permitir que se estén feriando los recursos de los colombianos para hacer política o para enriquecer a los amigos.

 

¿Quiénes están detrás de la corrupción en esta pandemia? ¿Son los Alcaldes, los asesores o los funcionarios de medio rango?

Es un poco difícil de analizar. Uno no puede decir que la mayoría de Alcaldes están en eso porque no es así. Como se ha dicho tradicionalmente, son las manzanas podridas las que creen que llegan a los cargos del Estado para enriquecerse personalmente o para enriquecer a sus amigos o sus familiares. Lo que hay que hacer es determinar con ese bisturí anticorrupción dónde están quienes están abusando de los recursos públicos. Tenemos 20 investigaciones en las gobernaciones y más de 90 investigaciones en los municipios de Colombia. Los recursos públicos tienen en este momento la prioridad de tratar de mitigar los efectos de esta crisis, que es una crisis sanitaria, pero que será una crisis humanitaria por la desigualdad y la pobreza que hay en muchos departamentos del país. Los recursos del Estado no se pueden dilapidar en pasacalles cuando la gente no está saliendo a la calle o en campañas inventadas a nivel local que no tienen ningún valor agregado para los ciudadanos. Eso hace parte del sentido común de un Alcalde o un Gobernador que tiene que saber qué gasto es prioritario. Los mandatarios y ordenadores del gasto no pueden esconder los contratos porque estamos en emergencia. Todo lo contrario, más que nunca se necesita transparencia. La ciudadanía y medios de comunicación regionales como LA NACIÓN tienen que estar muy atentos para que los contratos sean a la luz del día. El que esconde un contrato, está ocultando una irregularidad o un ilícito.

 

¿Hasta dónde van a llegar las investigaciones de la Procuraduría por hechos irregulares en esta pandemia?

Nosotros disponemos de herramientas excepcionales para sancionar. En la Procuraduría General de la Nación, ya las pusimos en marcha. La Procuraduría, como medida cautelar, puede pedir la suspensión de contratos, la suspensión de funcionarios e imponer las sanciones disciplinarias que pueden llevar a la suspensión o a la destitución de servidores públicos. Que lo sepan aquellos que creen que no les va a pasar nada: estamos más activos que nunca y que estamos poniéndole la lupa a toda la contratación porque ese es el primer deber que tienen los organismos de control. En esa materia no hay suspensión de los términos disciplinarios. La Procuraduría está a toda marcha. Un mandatario, un ordenador del gasto, que sea probo, íntegro, que obre con transparencia y honestidad, nunca va a tener problemas con un organismo de control.

 

¿Qué reflexiones tiene sobre esta crisis?

Nadie estaba preparado para esto. Esto ha sido impredecible, inédito e imprevisible porque no sabemos cuándo va a terminar. Por eso es importante estar fortalecidos por la unidad. Tenemos una crisis que no es contra un misil, pero es contra un microbio, que tiene una gran capacidad de contagio, de daño y letalidad. Hemos visto caer, como si fueran primíparos en el manejo de políticas de salud, a los países desarrollados. Eso es muy grave porque en el caso nuestro que tenemos un sistema de salud con pies de barro, tan frágiles, la pregunta es qué va a pasar cuándo venga el pico de la pandemia en Colombia.

 

¿Cuál es el mensaje que le envía a través de LA NACIÓN al Gobernador del Huila y a los Alcaldes del departamento?

Los invito a que obren en virtud de parámetros de ética pública, que obren responsablemente. El señor Gobernador, los señores Alcaldes y todos los funcionarios públicos, les pido que obren con honestidad, con integridad, con probidad; obren pensando en que estamos en la hora más crítica del país y que la historia los va a juzgar en función de lo transparentes que sean, de lo eficaces que sean y de lo solidarios que sean con las personas más vulnerables. No es hora ni de la politiquería, ni de las divisiones, ni sacar partido ni beneficios electorales de lo que está sucediendo. Es hora de unirse y de ser responsables al máximo.

 

 

 

 

 

 

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