La Nación
 “No misiles sino microbios” 1 5 marzo, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

 “No misiles sino microbios”

 

María Consuelo Plazas Serrato

En el ranking 2019 de los países más poderosos del planeta, Estados Unidos conserva su posición, seguido de Rusia y China. No obstante y a pesar de su inmenso poder no pudieron librarse de la crisis sanitaria que tiene en vilo al mundo. Es así como de acuerdo con lo registrado por los diferentes medios de comunicación y al momento de escribir la presente nota, Estados Unidos registraba 8.525 casos positivos por Covid-19  y 145 fallecimientos. En tanto que en Rusia se contabilizan 147 casos y China, país que reportó por primera vez la pandemia, registra 3.237 muertes.

Lo anterior nos demuestra que una de las particularidades de la especie humana es su fragilidad. Desde una perspectiva antropológica expertos sobre la materia la definen como “aquella condición de finitud propia del hombre, que lo lleva a concebirse así mismo como un ser indefenso y susceptible de sufrir daño”.

De hecho resulta paradójico que a pesar de los avances de la ciencia, la biología y la tecnología este apocalíptico fenómeno nos esté ganando la batalla, pues hasta el momento como bien se sabe no existe tratamiento alguno ni vacuna probada que pueda detener su propagación y entre tanto el mapa del coronavirus en el mundo  continúa siendo abrumador.

De hecho Bill Gates, el magnate empresarial fundador de Microsoft  teniendo como precedente la epidemia del évola cuyo número de infectados alcanzó a más de 10.000 personas, en 2015 presagió: “Si algo ha de matar a más de 10 millones de personas en las próximas décadas, probablemente  será un virus muy infeccioso más que una guerra. No misiles sino microbios. En parte la razón de esto es que se han invertido enormes cantidades en disuasivos nucleares pero en cambio, muy poco en sistemas para detener epidemias. No estamos preparados para la próxima epidemia”. Agrega que tal y como sucedió con el brote del évola “el problema no fue que el sistema no funcionara adecuadamente, sino que en verdad no teníamos ningún sistema”.

Como se puede evidenciar en el mundo se prioriza la inversión en diversos frentes, menos en el más importante de todos que es precisamente en la preservación de la vida misma y entre tanto las  epidemias y pandemias virales nos seguirán azotando y cobrando millones de existencias humanas.