La Nación
Un sistema de salud asesino 1 5 agosto, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Un sistema de salud asesino

Piero Emmanuel Silva Arce

Con el Covid-19 llegaron los pretextos. Que la pobreza es culpa de la pandemia, el sistema de salud colapsó por el virus dicen los políticos, otros manifiestan que a la economía la devastó la enfermedad. Mentira. La pandemia lo único que hizo fue desnudar la podredumbre, abrió las alcantarillas y la toxicidad, ya no se puede camuflar con discursos mentirosos como el del castrochavismo. En este marco, y con auspicio de gobiernos corruptos, se puede observar que se ha construido un sistema de salud más pendiente del dinero que del cuidado de la vida.

Las historias en los hospitales y en los centros de salud son aterradoras; el personal trabaja en condiciones precarias en medio de una infraestructura deficiente. Para este modelo sanitario las personas no son pacientes, son clientes pagando por un servicio que dura mientras tienen un contrato laboral (los que cuentan con suerte por dos o tres meses) para después estar desafiliados de la salud; por su parte, el régimen subsidiado es limitado y restringido. En este país miles de ciudadanos caminan por las calles sin tener la plena seguridad de que van a poder ser atendidos en un momento de emergencia o enfermedad. Por otra parte, para otorgar una incapacidad médica se debe estar al borde de la muerte, de lo contrario están perdiendo rentabilidad. Todo es un negocio y los máximos beneficiados son los monopolios del sistema de salud privado, las farmacéuticas, las EPS y los políticos corruptos. Las recetas del neoliberalismo impuestas a partir de la década de 1980 convirtieron los derechos en una mercancía que se vende al mejor postor, el sistema público se fue derribando y hoy solo quedan las ruinas; en algunos países donde el proceso privatizador no ha avanzado tan rápido, no entienden el modelo de salud de Colombia, no comprenden que un ciudadano no pueda acceder a la salud en algún momento. Es una barbaridad.

En el marco de un sistema de salud que no funciona, los medios de comunicación han convertido al personal en héroes, lo cual es un sofisma para tapar la alcantarilla. Estamos ante trabajadores precarizados, atrapados en un modelo podrido, como sucede con la mayoría de los colombianos. En la coyuntura del Paro Nacional, el sector de la salud ha contribuido de manera decidida en la lucha por la justicia y por el cumplimiento de los derechos fundamentales. No se necesitan héroes y heroínas, se requieren condiciones de trabajo dignas donde lo que prime sea el bienestar humano. Eso lo exige un pueblo hastiado de años de corrupción, desigualdad, pobreza, violencia y muerte.

Investigador del grupo Estudios Políticos.