La Nación
¿Hasta los muertos pagarán impuestos? 1 17 junio, 2021
HUILA

¿Hasta los muertos pagarán impuestos?

 

En medio de la coyuntura por exceso de defunciones relacionadas con la pandemia de COVID-19, han sido muchos los hogares que no han contado con el dinero para los servicios funerarios, pese a la realidad el Gobierno Nacional ha planteado gravar con la tarifa plena del IVA este sector. Estas serían las consecuencias.

huila@lanacion.com.co

Yisela Salcedo portó durante varios días una camiseta grabada con una foto de su hijo Marlon Fabián Salcedo Imbachí, preguntó en muchos lugares de Neiva si alguien lo había visto, pero el desenlace de la fatal noticia la dejó sin aliento.

Marlon Fabián, un joven de escasos recursos económicos, desapareció en aguas del rio Magdalena y días después tras intensas jornadas de búsqueda fue hallado sin vida en Villavieja.

Al sufrimiento de la familia por la desaparición y repentina muerte del menor de 16 años de edad, se sumó la desesperación de no saber cómo ni con qué dinero le darían cristiana sepultura al cuerpo.

Al ser contactada la Personería de Neiva sobre casos de familias auxiliadas económicamente con los servicios funerarios, la respuesta fue tajante: han trajinado bastante durante esta pandemia de COVID-19, que solo en Neiva deja 1.042 fallecidos.

El personero de Neiva, Kleiver Oviedo informó que desde la entidad enrutan los casos como los de Yisela Salcedo hacia la Administración Municipal. “Hay personas de muy escasos recursos o habitantes de calle que fallecen y no hay cómo costear el servicio fúnebre, entonces hacemos la gestión”, dijo.

Fue precisamente por los altos costos que acarrean estos procesos, y por el doble duelo que debe soportar la población vulnerable, que desde los años 80´s se viene implementando la estrategia de previsión exequial, pero para los hogares con limitados recursos económicos continúa siendo complejo acceder a los mismos.

Con la llegada de la pandemia de COVID-19 la muerte sorprendió a miles de familias pobres en Colombia, y también los precios que acarrea los servicios funerarios, que en el caso de las defunciones a causa del virus tienen un tratamiento diferente, más especializado y por ende superior a lo comúnmente establecido.

Por eso sorprendió tanto el anuncio de que se incrementarían más los precios de servicios funerarios, pues el Gobierno Nacional plantea gravarlos con la tarifa plena del IVA.

Quienes desde el sector funerario se oponen a la eliminación de los servicios funerarios de las exclusiones del IVA en el artículo 476 del Estatuto Tributario argumentan, entre otras cosas, que “los servicios funerarios son una manifestación específica del derecho a la libertad de cultos y de religión y gravarlos sería limitar el desarrollo de este derecho fundamental”.

Y que “la previsión funeraria es un producto de alto contenido social y destinado principalmente al cubrimiento de familias de ingresos medios y bajos, y gravarlos sería desincentivar la previsión, dejar desprotegidas a las personas que no podrán pagar estos programas y, en últimas, hacer que el Estado deba asumir los servicios funerarios de quienes no pueden sufragar este servicio de llegar a ser gravado”.

Morir, una tarea cara

El costo de un servicio funerario no está estandarizado en Colombia, aclara María del Pilar Rojas Bustamante, gerente de Servicios Funerarios de La Ascensión, Previsión Exequial. En algunas regiones como Boyacá y Cundinamarca se aprecian los más altos precios del país en materia de ceremonias a cargo del sacerdote o pastor, dependiendo del credo de cada familia.

“Una misa de exequias puede estar entre $250.000 y $350.000. Depende también de los elementos que la familia quiera, hay cofres de diferentes características, materiales, precios, diseños y cada uno tiene un valor diferente, en el mercado un ataúd puede costar desde $800.000 hasta $6.000.000 y $7.000.000”.

Otra variable son las funerarias dada la estratificación de las salas de velación. “Hay algunas funerarios que por el servicio funerario que es el retiro del cuerpo del lugar donde falleció, la preparación del mismo, es decir el proceso de embalsamamiento o tanatopraxia, y traslado hacia el cementerio, pueden tener tasado su servicio básico en $2.000.000 e incluye el cofre”.

Pero otras salas dadas sus servicios pueden cobrar por la prestación entre $10 millones y $12 millones. En Neiva, los costos también están estratificados, la mejor categorizada es Los Olivos y su tarifa es más alta frente a las demás.

No obstante, la jornada no concluye ahí. Posteriormente debe decidirse sobre el destino final del cuerpo, es decir entre la cremación o inhumación que también tienen costos. El segundo a su vez está dividido en bóveda o lote, cuando no se cuenta ninguno en propiedad, generalmente están en periodo de arrendamiento durante cuatro años.

Cuando un hogar tiene contratado el servicio de previsión exequial o un seguro, la funeraria se hace cargo según lo pactado. Pero cuando no es el caso, todo lo deben asumir las familias.

De acuerdo con la Corporación Remanso, el 47,5% de los hogares colombianos tiene contratado un plan de previsión exequial, es decir un aproximado de 23 millones de personas de los más de 48 millones de habitantes; el resto son casos como la familia de Yisela Salcedo.

El Gobierno Nacional plantea que se graven con IVA los servicios funerarios, con lo cual los costos se incrementarían en un 19% en toda la cadena ya descrita.

La particularidad

En Colombia a diferencia de otros países que sí tienen las condiciones, este tipo de procesos no dan espera y prima la inmediatez. La preparación de los cuerpos y refrigeración permite por ejemplo que en los Estados Unidos un cadáver pueda conservarse incluso meses, contextualizó Rojas Bustamante.

Las familias que no cuentan con una medida de seguridad deben ser socorridas por las Alcaldías. En medio de la coyuntura por la pandemia de COVID-19, ya se buscaron aliados.

“Sabemos que cuando comenzó el COVID-19 algunas alcaldías iniciaron unas licitaciones con las funerarias que quisieran participar, para que en el momento en que ocurrieran estos fallecimientos se pudiera garantizar la prestación del servicio en las clases menos favorecidas”, informó María del Pilar Rojas Bustamante, gerente de Servicios Funerarios de La Ascensión, Previsión Exequial.

Para las personas que tienen contratada una medida de seguridad ese aumento se vería reflejado en cada cuota mensual o anual, cuando fuere el caso. Los planes más básicos rondan los $25.000 y $40.000 mensuales. Los intermedios entre $30.000 y $60.000. Y el superior entre los $80.000 y $150.000 mensuales.

Ayer increíblemente el presidente Iván Duque afirmó que no conocía de esta propuesta. Al tiempo varios senadores y parte de la población colombiana criticaron le hecho. “La respuesta de Iván Duque diciendo: “Yo no sé por qué los servicios funerarios terminaron con IVA”, me parece un lindo epitafio para la reforma tributaria”, trinaron las reconocidas columnistas Tola y Maruja.

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La pandemia ha provocado un exceso de defunciones y la población de estratos bajos arroja las mayores proporciones de fallecimientos.

Oposición a la propuesta

El sector solidario se mostró en contra de la propuesta de eliminar los servicios funerarios de las exclusiones del IVA, entre las razones figura:

– Los servicios relativos al culto, y específicamente los servicios funerarios no se hallan sujetos al impuesto sobre las ventas.

– Los servicios funerarios son de primera necesidad, e integran el orden público al hacer parte integral de la salubridad pública y de la salud en general.

-El ritual funerario expresado con los servicios funerarios es pilar fundamental de la elaboración del duelo para los deudos, pues el duelo no elaborado con un adecuado servicio funerario se refleja en un deterioro de la salud mental.

– El IVA es un impuesto al consumo que grava las decisiones de consumo de quien demuestra su capacidad contributiva. En los servicios funerarios, la muerte, como hecho inevitable y obligante, no le deja otra alternativa a los deudos que contratar un servicio funerario. No existe una decisión de consumo, sino una necesidad imperiosa de dar despedida digna a los fallecidos. Los servicios funerarios –de primera necesidad- no son opcionales.

“No le tengo una explicación clara”

El presidente Iván Duque dijo en entrevista con Semana que no tiene “una explicación clara” sobre por qué su propio Gobierno propone gravar los servicios funerarios. “Tal vez cuando se hizo la extrapolación de algunas cosas que no eran de consumo básico, etcétera, se metió ahí, pero los servicios funerarios no deberían llevar IVA”.

Para el jefe de Estado se debió a un “error”.