La Nación
HUILA

Cindy Vanessa: el primer feminicidio de la pandemia en Huila

Cindy Vanessa: el primer feminicidio de la pandemia en Huila 1 27 mayo, 2020

Cindy Vanessa Piña había alertado a varias personas de que algo macabro le sucedería, decía sentir un vacío y dolor que no lograba explicar. La violencia contra la mujer, es otra ‘pandemia’ que está arrebatando vidas.

 

Conforme levantaba tierra con ayuda de una pala, el hueco en el patio trasero de la casa de Edison Dussan Rojas, comenzaba a tomar forma. En cada palada de material que arrojaba al alrededor, pensaba en su esposa,  Cindy Vanessa Piña Oyola, sus hijos y otros planes que se reservaba solo para sí; por eso cuando uno de sus hermanos le inquirió sobre qué estaba haciendo, evadió las preguntas.

“Es porque voy a arreglar la cocina”, le dijo. Y siguió cavando.

A Cindy también le llamó la atención, pero no se percató de cuántas horas al día estuvo allí, si tal vez su hijo más pequeño, entre juegos, también quiso ayudarle al papá con alguna palita, ni qué pensó su hija mayor, de siete años.

La joven, de 23 años, estaba inquieta, pero también debía rebuscar alimentos. Así que el pasado martes salió a tempranas horas de la mañana hacia Los Comuneros, donde se postuló para ser acreedora a una de las ayudas que estaba otorgando la Alcaldía Municipal a los más necesitados. Allí, por casualidad, se encontró a una de las primas.

La ciudad, el país y el mundo entero debido a la pandemia del coronavirus (covid-19), están pasando por la peor crisis que ha vivido la humanidad desde de la Segunda Guerra Mundial, y en hogares de limitados recursos, como el de Cindy, comenzó a escasear la comida y los ingresos, por lo que esperaba ser favorecida con uno de los mercados que había dispuesto la Alcaldía.

Estuvo el tiempo suficiente para poder contarle varias cosas a su prima. Entre esas, los arreglos que estaba haciendo Edison.

-¿Cómo le va con el marido?, – le habría inquirido.

-Está raro-.

-¿Por qué?-

-Hace días está excavando en el patio, yo le pregunto que para qué y me dice que es para arreglar la casa-, dijo Cindy.

 Ese mismo día además le comentó que sentía miedo, según relató su prima.

Cindy, asustada, también se fue hasta la casa de una vecina y le comentó la situación.  Le dijo que de no llegarla a ver, llamaran a la Policía. Esa fue la primera alerta.

 La familia

La joven, oriunda de la vereda Palmita, Natagaima, en el sur del Tolima, hacía poco se había tatuado los nombres de sus dos padres y sus seis hermanos.

El lunes, cuando comentó a su madre y a su hermana mayor el amoroso gesto, también dejó en el aire la vaga idea de que la acechaba un mal presentimiento.

“Estuvimos hablando por celular y nos dijo que se había escrito el nombre de todos. Yo le pregunté que para qué se hacía eso, que eso podría causarle daño al bebé, y me respondió: ‘estos serán los últimos tatuajes que yo me haga’”, contó su hermana mayor, y agregó que al parecer alguien se los hizo gratis.

Días antes, a su mamá también le había comentado que estaba extrañada por un sueño. “Me dijo ‘mami, yo tuve un sueño raro anoche, de que me estaba casando de blanco en un potrero lleno de flores amarillas’. Yo le dije que orara por los  hijos y por ella, que yo iba a estar haciendo lo mismo, para que nada malo me le pasara. Esa fue la última vez que hablamos”, recordó María Piña.

 Para esa ocasión, además, les hizo saber que pronto les estaría visitando, guardaba la esperanza de que Edison Dussan Rojas lograra conseguir un empleo, aunque, no contaba con que pronto el país fuera declarado en cuarentena, por lo que debió confinarse obligatoriamente en su casa.

 “Me dijo, ‘mami yo me voy a ir para la casa y me quedo allá unos días mientras pasa todo esto’, yo le dije que la esperaba con almuercito, pero nunca vino. El pensado de ella era que aquí el marido consiguiera trabajo”, agregó María.

 Amor lesivo

El romance entre Cindy y Edison inició cuando tenían 15 y 21 años, se conocieron cuando él prestaba el servicio militar. Fueron novios durante un año y luego se mudaron juntos a Neiva. Tuvo su primer bebé siendo menor de edad, pagaron arriendo algunos años, pero finalmente invadieron un terreno privado en el norte de Neiva, donde construyeron una pequeña casa, y allí era donde se estaba culminando lo que para el martes en horas de la tarde ya tenía forma de fosa.

Mientras millones de personas permanecían confinadas en sus casas, evadiendo la pandemia, Edison continuó con su propósito. Lo hizo durante varios días, logró una hendidura de aproximadamente un metro de hondo.

Fue desde el miércoles que las vecinas de Cindy no volvieron a verla. Y por los antecedentes, para el jueves elevaron el llamado de alerta a las autoridades, augurando un macabro hecho.

“La Policía Metropolitana de Neiva se permite dar el lamentable reporte de la pérdida de vida de una persona. Algunos vecinos del sector Granjas Comunitarias Zona Verde, reportaron que al parecer una mujer habría desaparecido y se tenía información de que hubiera sido asesinada por su excompañero sentimental. Es así como personal de nuestro modelo nacional de vigilancia llegó hasta este sector realizando pesquisas y verificación. De esta manera se logra ubicar una residencia donde al parecer estaría la víctima. Allí se encontraba un hombre de aproximadamente 29 años, quien después de varias preguntas, dijo entre llanto que él la había asesinado”, informaron las autoridades la noche del jueves.

Según la Policía, el reprochable hecho se dio posterior a una discusión y bajo los efectos de bebidas embriagantes. Edison habría acabado con la vida de Cindy, hiriéndola con elementos contundentes o golpes, y posteriormente, tomó el cuerpo y lo arrojó al hueco. Entre los familiares se comenta que llevaba días cavando;  y aún no encuentran una explicación a lo que sucedió, pues no habían recibido reportes de que la pareja tuviera problemas.

Tres hijos y cuatro meses de gestación

Cindy tenía cuatro meses de embarazo, una niña de 7 años, y dos niños de 4 y 2 años de edad; ahora su familia implora por justicia terrenal, siendo conscientes que en tiempos de coronavirus y Semana Santa, “es Dios quien hace justicia, nosotros no somos nadie para juzgar, solo él puede hacerlo”.

Cindy, de la zona rural, estudió hasta cuarto de primaria y se dedicaba a oficios varios. En el hogar era quien más aportaba para el mínimo vital. Cumplió 23 años hace nueve días.

“Cuando ella lo conoció, él vino hasta la casa a pedir permiso. No nos explicamos qué fue lo que pasó. Siempre supimos que la que trabajaba ahí, quien llevaba el sustento a la casa era ella. Él se la pasaba mirando televisión y cuidando de los niños mientras ella salía a trabajar. Nunca se le vio iniciativa de hacer algo, por eso muchas veces le aconsejamos que lo dejara, ella nos decía que sí, pero nunca pasó, ella se encontraba tan enamorada de él que nunca tuvo al valor de dejarlo”.

Solo una vez se habían distanciado, pero la separación no duró más de 15 días.

“No sé cómo fue que me la mató, si fue asfixiada o golpeada, no me han dado respuesta alguna. Los medios dicen que golpeada, solo conocemos eso”, lamentó su mamá, María.

Ayer a las ocho de la mañana sus familiares le dieron el último adiós en la vereda La Palmita, a aproximadamente dos horas de Ibagué, donde viven sus padres y hermanos.

“Mi pensado es luchar para quedarme con mis nietos porque son una partecita de mi hija, es mi único consuelo.  Siento mucho dolor e impotencia de no poder haber estado ahí para haberla protegido”.

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Imputan cargos

La Fiscalía General de la Nación imputó a Edison Dussan Rojas como presunto responsable de feminicidio agravado.

Los hechos investigados ocurrieron el pasado 31 de marzo, en el barrio Granjas Comunitarias, en Neiva. “Los testimonios de vecinos y otros elementos probatorios permitieron conocer que el hoy procesado tuvo una fuerte discusión con su ex compañera sentimental, quien estaba en embarazo, y supuestamente la golpeó en la cabeza con una piedra”, informó la Fiscalía.

Cindy Vanessa Piña murió por la gravedad de la lesión. Dos días después, personal de la Policía Nacional llegó al inmueble, encontró a la víctima en una fosa y capturó al presunto agresor.

Ante los argumentos presentados por la Fiscalía, un juez de control de garantías de Neiva impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra el detenido.

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Tenga en cuenta las líneas de atención en Neiva.

  • 313 268 2370; 315 717 88053; 310 274 5716; 318 813 0800; y 312 380 2510, para reportar casos de violencia contra la mujer o intrafamiliar en Neiva. También puede acudir a la línea nacional 155.
  • Centro de Salud de Granjas 8 630 837; Centro de Salud IPC 8 630 992 Ext 6202 y 8 631 818 Ext 6200); Policía Metropolitana 123 – 156; Centro de Escucha Psicológico 321 907 3439.

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