La Nación
Cuando eres débil Él te hace más fuerte 1 21 mayo, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Cuando eres débil Él te hace más fuerte

René Jiménez Cobos.

Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad».                        2 Corintios 12:9

En nuestra manera de pensar, creemos que Dios siempre escoge y busca personas perfectas y llenas de cualidades, virtudes y dones especiales, pero si leemos cada libro de la Biblia, nos encontramos con personas comunes y corrientes, que no tenían nada de especial, y por el contrario, estaban llenos de problemas, temores, inseguridades y limitaciones que aparentemente no les permitiría llegar muy lejos. Lo más impactante es como cada una de estas personas quebrantadas en algún área de su vida, llegaron a ser los más valientes, poderosos y llenos del poder de Dios para cumplir el propósito divino y marcar generaciones enteras.

Dios es nuestro Formador, nuestro Creador, y conocer cada una de nuestras fortalezas y debilidades. Debes entender que a Él le encanta usar las áreas en las que nos sentimos menos fuertes. Tal vez has experimentado debilidades en tu carácter, temperamento, en tu área espiritual, en tu manera de ser; también hay circunstancias que pueden llegar a debilitar nuestra vida de fe, como las limitaciones financieras, problemas familiares, pleitos, enemistades. Pero Dios te está llevando a entender que cuando somos débiles, Él se hace fuerte en nosotros y de esa manera llegamos a ser más que vencedores.

Jesús dijo en el sermón del monte, que bienaventurados son aquellos que son pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos (Mateo 5:3). La pobreza de la que habla este verso no se refiere a aquellos que no poseen bienes materiales, o que todo el tiempo están afligidos, sino a aquellos que reconocen que son débiles en alguna área de su vida y que las exponen delante de Dios.

A Dios no le impresiona nuestra fuerza ni la autosuficiencia del hombre, sino nuestra honestidad y transparencia. No podemos pretender mostrarnos delante de Dios como personas perfectas, porque Él nos conoce, escudriña lo más profundo de nuestro corazón, y anhela perfeccionarse en nuestra debilidad.

Muchas veces se nos dificulta reconocer nuestras debilidades por ese impulso que tenemos de querer tener el control de todas las situaciones. Por eso determina abrir tu corazón, exponerte delante de Dios y permitir que Dios obre en tu interior. Hazte vulnerable delante Dios