La Nación
¡Un pacto por la vida! 1 21 enero, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

¡Un pacto por la vida!

 

Alejandro Serna

 

Escribo esta segunda columna del año pensando en el valor más sagrado en la existencia y me refiero a la vida, en el marco de este complejo contexto pandémico, que pese a las miles de advertencias y a las múltiples campañas publicitarias de las entidades territoriales y de sus secretarías de salud al enfatizar que el Covid-19 sigue entre nosotros y que el auto-cuidado es de nuestra responsabilidad. Todo un dosier de estrategias que parecen no ser suficientes por la falta de conciencia ciudadana y que hacen ver las nuevas realidades como un juego.

Es más, aterra como después de los festejos de navidad y de Año Nuevo se dispararon las cifras en Neiva, toda vez que se inició el año 2021 con 23.031 casos confirmados y 628 muertos. Ahora bien, al revisar estas cifras de estos primeros días de este año, se observa que se reportaron 24.281 pacientes afectados y 647 fallecimientos, es decir, que se aumentaron a 1.250 nuevos contagios y 19 muertos, lo que seguramente obligará al señor Alcalde de Neiva a replantear las decisiones administrativas, tal como en otrora lo advirtiera, si el escenario se complicaba.

Los neivanos lamentablemente no hemos aprendido y pese a los esfuerzos administrativos de reabrir la economía municipal para alejarnos de los engorrosos primeros puestos de desempleo a nivel nacional y de la titánica labor de recuperar nuestra vida social, laboral y familiar, deberemos seguramente implementar indefinidamente el nuevo ‘pico y cédula’ ante la alarmante ocupación de las UCI en nuestra ciudad capital que supera el 80 por ciento.

Propongo qué: Hagamos un pacto por la vida, liderado por el Alcalde de la mano con los gremios, con el tejido empresarial, con el sector cooperativo, las instituciones educativas y el sector comunitario, para que realicemos un plan choque y aunemos esfuerzos en esta segunda ola de contagios e insistamos en la importancia del cumplimiento de los protocolos de bioseguridad, sin colapsar nuevamente nuestro entorno, obligándonos a repensar la ciudad desde nuestras complejidades y realidades.

Como actor político y ciudadano, pienso que este aislamiento selectivo es necesario y que debemos tomarlo en serio, por lo que el autocuidado es vital, el uso de tapabocas, el lavado de manos, pero sobre todo la conciencia individual y colectiva de que no somos inmunes y que podemos contagiarnos muy fácilmente. El Covid-19 llegó para quedarse, no excluye profesiones ni clases sociales, depende de nosotros si permitimos que llegue a nuestras vidas y a nuestros círculos cercanos o de lo contrario, asumimos el reto de que es mejor prevenir que luego lamentar.

A usted lector, lo invito a que pactemos dentro de nuestro imaginario colectivo la defensa de la vida, insistamos férreamente en nuestro derecho de ciudad y partamos de la acción local y de la ciudadanía para garantizar el cuidado y la salud de los nuestros.