La Nación
EDITORIAL

No bajar la guardia

No bajar la guardia 1 3 agosto, 2020

En medio de esta pandemia y tal como lo habíamos advertido, muchos han aprovechado para saquear el erario de los municipios y departamentos, a través de compras suntuosas, gastos innecesarios y otras irregularidades. Todo eso en el marco de la emergencia, que les ha permitido a los mandatarios contratar a dedo y sin mayores presiones en el proceso de contratación.

Por fortuna, la ciudadanía ha estado atenta denunciando y a los organismos de control –Fiscalía, Contraloría y Procuraduría General de la Nación—tomando decisiones.

Los recursos públicos son totalmente sagrados y la sociedad no puede permitir que un mandatario haga lo que quiera con ellos. En algunos casos, se ha visto que no es ni el gobernante directamente quien incurre en las irregularidades, pero sí el equipo que los rodea.

Es indispensable, en ese orden de ideas, que la ciudadanía no baje la guardia y mantenga la vigilancia sobre las decisiones que tomen los gobernantes y sobre las actuaciones de sus colaboradores en estos tiempos de pandemia.

En los municipios es de conocimiento público quiénes están detrás de los Alcaldes; quiénes son los que rodean a los mandatarios; quiénes, a veces sin estar vinculados formalmente, mueven los hilos del poder al interior de las Administraciones Municipales. Sobre ellos, la ciudadanía debe ejercer especial seguimiento.

“Muchos han pensado que los principios de contratación están en cuarentena y se equivocan, los recursos públicos son más escasos que nunca y por eso debemos cuidarlos con mayor rigor”, dijo recientemente el procurador general de la Nación, Fernando Carrillo.

Los organismos de control, entre tanto, tienen la obligación de continuar siguiendo de cerca los procesos de contratación tanto en Alcaldías como en Gobernaciones y tomando decisiones contundentes.

En el caso del Huila, la Procuraduría, por ejemplo, tiene varias indagaciones preliminares abiertas contra Alcaldes y sería importante que se empiecen a ofrecer resultados.

 

“En los municipios es de conocimiento público quiénes rodean a los mandatarios; quiénes, a veces sin estar vinculados formalmente, mueven los hilos del poder. Sobre ellos, la ciudadanía debe ejercer especial seguimiento”