La Nación
Peligroso cruzar líneas 1 13 mayo, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Peligroso cruzar líneas

Por: Jorge Luis Salcedo

 

No me voy a oponer a la mayoría de los colombianos que han solicitado el retiro de la Reforma Tributaria, reforma a la salud, laboral y pensional.

Como médico en lo que si no estoy de acuerdo es con la violación a toda la bioseguridad dentro del paro del 28 de abril en adelante.

Lo que hemos visto por los diferentes medios de televisión, e, imágenes, que han filmado los participantes del paro, denotan que no se ha evitado el distanciamiento social ni se ha evitado el contacto entre personas y mucho menos se ha usado siempre el tapabocas con excepciones, obviamente. Pero los tumultos de gente son tantos, que uno no puede sino esperar lo peor para dentro de 15 días. Pobres padres y familiares de los que protestaron, pues son ellos los que van a pagar los platos rotos. Dentro de unos días estos muchachos van a pelear porque sus familiares tengan derecho a una UCI, van a luchar por el oxígeno que le impidieron llegar a los pacientes que hoy en día mueren entre 400 y 500 por día.

En este paro se frenó la vacunación en las capitales como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y otros centros, por impedir el libre paso, o, circulación de medicamentos y vacunas. Pero no solo se ha impedido y se han puesto en peligro vidas, sino que se ha impedido también el transporte de víveres a mercados y supermercados, gasolina, alimento para aves, cerdos y animales en general que son la base de la alimentación del pueblo colombiano.

De otra parte, nadie pone la cara para frenar el brote de violencia y vandalismo, más raterismos al punto de destruir edificios propios del gobierno que se deberán reconstruir con dineros que saldrán del pago de más impuestos a la gente no violenta.

No me explico por qué los jueces no hacen nada por sancionar a toda esa parranda de pillos que fueron atrapados infraganti por la policía.

Creo que el gobierno y Estado social de derecho están en mora de trazar una línea límite en donde los Derechos Humanos ya no pueden hacer nada, pues después de esa línea comienza la de los derechos del resto de la sociedad.

Una cosa es protestar y marchar, y otra cosa es destruir y dañar poniendo en peligro cientos de miles de empleos y de vidas pues son muchos los que van a morir y muchos comerciantes que van a quebrar.

 

Hay una cadena de supertiendas con más de mil en todo el país a la cual se le ha hecho tanto daño que ella ya no podrá generar más empleo.