La Nación
Se destapa nuevo fraude financiero en Baraya 1 29 noviembre, 2021
INVESTIGACIÓN

Se destapa nuevo fraude financiero en Baraya

Increíble. Se repite la historia. El secretario de Hacienda de Baraya, realizó un pago electrónico a un contratista pero terminó, extrañamente, en una cuenta personal de un desconocido. El funcionario, cree que piratas informáticos le desviaron el giro. Para Ripley.

 

RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanacion.com.co

 

Aunque parezca un chiste, el secretario de Hacienda Nelson Eduardo Cuéllar Pajoy realizó un pago electrónico por 89 millones de pesos cuyo destinatario era el consorcio Unidad Deportiva, encargado de la adecuación de escenarios deportivos en Baraya.  Sin embargo, los dineros oficiales, como por arte de magia, terminaron en el bolsillo de un particular, sin ningún vínculo contractual con la administración municipal, a 1.401 kilómetros de Baraya (Huila).

El alcalde Milton Eduardo Pineda denunció un supuesto desvío no autorizado de recursos financieros cuenta oficial del BBVA. La denuncia se realizó tres meses después de haber ocurrido, cuando el dinero había sido retirado por supuestos ladrones informáticos.

Los dineros corresponden a una cuenta oficial abierta en el banco español BBVA destinada a recaudar los ingresos de la sobretasa a la gasolina.

Según el funcionario desde su computador, asignado para cumplir con sus labores, y por supuesto, con las claves y dispositivos de seguridad, realizó el giro al consorcio contratista a una cuenta de ahorros 076000533…abierta en el Banco de Colombia.

Sin embargo el dinero fue transferido sin ninguna lógica explicación a una persona natural, en la costa caribe, sin ningún vínculo contractual con la administración municipal. Los recursos públicos aparecieron por encanto en su cuenta de ahorros No. 91205668280, coincidencialmente habilitada horas de la tramposa transacción.

El soporte presupuestal que habilitaba esa transacción corresponde a cuentas por pagar vigencias anteriores, por la remodelación del polideportivo y construcción de la cancha sintética, contratadas por el ex alcalde Luis Enrique Cardoso Tovar, en cuyo mandato se presentó una cuantiosa defraudación de dineros públicos, que compromete al ex secretario de Hacienda  John Edison Torrejano.

Según el extracto bancario trimestral de la cuenta de ahorros del particular beneficiado suministrado por Bancolombia el pago electrónico se realizó el 17 de noviembre de 2020 desde la cuenta oficial del Municipio de Baraya a la cuenta del particular, sin que existiera ninguna relación comercial o contractual.

LA NACIÓN confirmó que los dineros ingresaron a la cuenta de ahorros de Yorjanis Villalba Madarriaga, radicado en Maicao, la vitrina comercial y puerto libre de La Guajira, en la frontera con Venezuela.

Los retiros

Una vez se confirmó el giro electrónico, el desconocido titular de la cuenta puso en marcha el plan para retirar el dinero.

Durante dos días (17 y 18 de noviembre de 2020) se hicieron transacciones comerciales retiros por ventanilla en la oficina sucursal como en cajeros automáticos de la sucursal de Bancolombia en Maicao, así como numerosas compras de mercancías en establecimientos comerciales. En pocas horas desocupó la cuenta.

“En estas operaciones gastó en su totalidad los recursos monetarios que de manera irregular ingresaron a su cuenta bancaria”, confirmó un funcionario que adelanta la investigación.

Dos semanas después, cuando la cuenta estaba desocupada, el secretario de Hacienda Nelson Eduardo Cuéllar Pajoy radicó una denuncia ante la Fiscalía de Neiva.

Según el funcionario el giro se realizó pero para otro destinatario, por deudas de vigencias anteriores, pero terminaron en otra cuenta de ahorros de un desconocido destinatario.

El presunto pago electrónico irregular, según lo declaró Cuéllar Pajoy, surgió cuando procedió a realizar esta operación desde el computador asignado por la administración municipal para desarrollar sus funciones

“La transacción fue pactada por valor de 89 billones de pesos desde la cuenta corriente oficial del BBVA cuenta de origen denominada sobretasa a la gasolina cuyo destinatario en el principio el consorcio Unidad Deportiva Quién es titular de la cuenta de ahorros”, relató.

“Sin embargo el dinero transferido electrónicamente no se realizó a esa cuenta bancaria sino a la cuenta de ahorros de Bancolombia que previamente fue modificada y cuyo titular es una persona natural que no tiene ningún vínculo contractual con el municipio de Baraya”, confirmó el contralor del Huila, Amaury Luis Flórez Reino, sin dar más detalles.

Según el informe presentado por el banco concerniente a las operaciones fraudulentas realizadas el 17 y 18 de noviembre, en el momento en que la entidad financiera realizó una llamada de seguridad para confirmar la transacción electrónica del pago cuestionado, el Secretario Hacienda de Baraya no se tomó el tiempo suficiente para verificar cabalmente los datos del beneficiario de ese pago. Entre otros, el nombre completo del beneficiario y el número de la cuenta bancaria.

Según la versión del Secretario de Hacienda, difícil de creer, aparentemente, piratas informáticos, desviaron el dinero que iba para el pago de deudas atrasadas para un particular ajeno, sin ningún vínculo con la alcaldía de Baraya. Increíble.

Creyendo que con esa sola versión el banco devolverá la plata, esperan un milagroso reintegro.

La administración municipal, aseguró que diez meses después del insólito fraude financiero, “no se ha obtenido por parte de la entidad financiera banco BBVA ningún reintegro de los dineros extraviados”.

“Tampoco se está adelantado ninguna actuación administrativa ante la empresa aseguradora La Previsora para hacer efectiva la póliza de cobertura de estos dineros del Estado”.

El contralor Flórez Reino anunció que la entidad inició las investigaciones preliminares para esclarecer la pérdida de los 89 millones de la cuenta bancaria y con ello una disminución del patrimonio público y en consecuencia la ocurrencia de un presunto daño patrimonial.

Explicó que a pesar de los antecedentes la administración, con otro millonario fraude financiero, durante la pasada administración, la Alcaldía sigue sin controles de seguridad en el manejo de las cuentas bancarias así como la ausencia de planes de mejoramiento que permitan mitigar estos hechos

El contralor impartió instrucciones al jefe de responsabilidad Fiscal, Roberto Carranza para que inicie las acciones fiscales que sean procedentes en este nuevo escándalo. Mientras tanto en la Fiscalía no hay avances. El proceso radicado desde diciembre de 2020 sigue quieto, como el robo similar perpetrado en el hospital de Aipe.

Grave antecedente

Este nuevo fraude no es el primero. Durante la pasada administración estalló otro escandaloso episodio, aun en desarrollo.

Durante los primeros diez meses que estuvo al frente de las finanzas públicas, el ex secretario de Hacienda John Edison Torrejano realizó numerosas transacciones fraudulentas y se apropió por lo menos de mil millones de pesos.

Se documentaron 79 transacciones bancarias  sin afectación presupuestal. Las anomalías se realizaron a través de dos cuentas oficiales, una del Banco de Bogotá y la segunda del BBVA. Las transferencias irregulares las realizaba el propio Secretario de Hacienda, John Edison Torrejano quien tenía las respectivas claves.

Las transferencias bancarias irregulares fueron realizadas entre 2017 y 2018 a personas que para la fecha de estos movimientos, no tenían ninguna relación legal, contractual o de otra índole con la administración del municipio de Baraya.

La defraudación, según la Contraloría, ascendió a 749, 85millones de pesos.

La última operación fraudulenta, la realizó el 4 de septiembre de 2018, estando por fuera de la administración, conducta que amerita otra calificación jurídica.

Robo en Garzón

El robo de 581,20 millones de pesos de dos cuentas oficiales de la Alcaldía de Garzón, fue perpetrado desde las propias oficinas de la administración municipal, con la complicidad de uno o varios funcionarios de la entidad territorial.

El supuesto hacker, Andrés Mauricio Carabalí Rodríguez, capturado el año pasado en Cali, era apenas un eslabón de la cadena de corrupción.

En principio, quedó desvirtuado que la defraudación hubiese sido perpetrada a control remoto, por ladrones informáticos, como se quiso aparentar.

La operación se planeó desde la propia tesorería, con el concurso de varias personas. Carabalí prestó sus cuentas y participó en asocio de otras personas en el retiro de los dineros públicos. Por esta razón, fue condenado, sin ningún beneficio, a 12 años y ocho meses de prisión.

El juez Primero Penal del Circuito Luis Alberto Chacón Díaz confirmó que las dos transferencias ilícitas de los dineros públicos, necesariamente debieron realizarse desde la misma Alcaldía de Garzón, utilizando uno de los equipos de cómputo que funcionan en la Tesorería o de un computador externo ingresado y conectado a su red local.

El funcionario compulsó copias para que investiguen a la Tesorera.

Robo en Paicol

La misma situación se repitió en Paicol. La defraudación alcanza los 810 millones de pesos.

En el 2015 se descubrieron transacciones electrónicas sin afectación presupuestal y contable sin soportes para pago por a favor del beneficiario por $337.371.103.

Según lo detectado, se presentaron pagos dobles y pagos adicionales a funcionarios en esa época (2015) sin el respectivo soporte presupuestal o administrativo que generaran obligaciones laborales.

Estos giros se hicieron desde las cuenta de la Alcaldía de Paicol en el Banco Agrario y Davivienda directamente a las cuentas personales de funcionarios como el entonces Alcalde, el Personero, los  secretario de Gobierno, General y Hacienda. Los primeros montos ascendieron a 340 millones de pesos. También aparecieron pagos dobles o pagos adicionales en cuantía de 284 millones a nombre de terceros, generalmente contratistas sin vínculo laboral o contractual sin afectación presupuestal.

El monto de la defraudación ascendió a 641 millones, según la Contraloría. Otras fuentes lo estimaron en 810 millones de pesos.

Otros giros ficticios aparecían a nombre de a la ESE de Paicol, el Fondo Mixto de Cultura, Empresas Públicas de Neiva, Electrohuila, la Alcaldía de La Plata, la CAM, Ciudad Limpia, Federación de Municipios, y  el Icbf. Sin embargo, otros eran los beneficiarios.

Robo en Campoalegre

El misterioso robo, en Campoalegre, aun sin esclarecerse, ocurrió en la primera semana de mayo de 2020.

Los supuestos delincuentes cibernéticos accedieron a una de las cuentas oficiales de la Alcaldía de Campoalegre y se sustrajeron 480,54 millones de pesos, en tres giros distintos realizados a una cuenta foránea de un supuesto proveedor, sin que los encargados de la custodia se percataran.

El primero ocurrió el miércoles 6 de mayo de 2020 a las 8:52 de la mañana. El giro fue por 129,80 millones de pesos. El mismo día giraron otros 71,81 millones de pesos. La operación se registró a las 3:18 de la tarde.

El jueves7 de mayo a las 2:56 p.m. repitieron la operación delictiva y se robaron otros 139,46 millones de pesos. El viernes 8 de mayo, alasc3: 26 p.m. sacaron otra cifra similar de la cuenta oficial con el Banco de Colombia.

Curiosamente, el dinero fue retirado de la cuenta receptora 268-000121… a través de cajeros automáticos, corresponsables bancarios, traslados por la sucursal virtual y en sucursales físicas, usando una tarjeta débito.

Durante los tres días la mujer realizó 51 operaciones de retiro del dinero. La última transferencia fue realizada el lunes 11 de mayo a las 11:36 a.m. por 530 mil pesos. Al día siguiente estalló el escándalo por el robo cibernético.

Para realizar estos retiros por cajero automático y corresponsal bancario se requiere la tarjeta débito física y la primera clave del cliente.

Para los retiros en cualquier sucursal física, adicional a estos dos elementos deben pasar el proceso de biometría, el cual pasaron exitosamente, según lo certificó la institución bancaria.

Finalmente, para el traslado de fondos se requiere el usuario, la primera clave y la clave dinámica. Según Bancolombia los retiros de la cuenta receptora por sucursal física pasaron las pruebas biométricas y copia de ellas, remitieron a las autoridades.

Cuando los ladrones cibernéticos retiraron los últimos 530 mil pesos que quedaban de la cuenta receptora, los responsables del manejo financiero declararon la alerta roja.

Las transacciones correspondían a un supuesto pago de proveedor a la cuenta No. 268-000121-38, registrada a nombre de Karina Margarita Mestra Fuentes, ya capturada.

Según la institución bancaria, el fraude financiero se hizo a través del portal virtual SVE (Sucursal Virtual Empresas) manejado por Carlos Alberto Fierro tesorero del municipio y por el secretario de Hacienda Rodrigo Soto Rojas, quienes son los encargados de realizar los pagos.

Los dos funcionarios solo se percataron del fraude cuatro días después. Las operaciones nunca fueron autorizadas por ellos y anunciaron que desconocían el origen de las transacciones fraudulentas.

Fraude en Aipe

El subgerente financiero del hospital San Carlos de Aipe, Edilberto Macías Villarraga, la auxiliar de facturación y el almacenista general, entre otros empleados,  se apropiaron de 1.621 millones de pesos, a través de giros fraudulentos, dobles pagos y mayores valores cancelados sin justificación ni soportes, la mayoría cobrados personalmente y otros endosados a terceros, ajenos a la institución.

Las irregularidades fueron develadas a mediados de enero de 2019 al revisar los pagos efectuados por concepto de nómina y demás prestaciones laborales correspondientes en las vigencias 2017 y 2018.

El escándalo se destapó el 17 de enero de 2019. Ese día, el subgerente Edilberto Macías fue citado con urgencia a un comité de gerencia para que explicara las anomalías. La reunión duró 48 minutos.

El funcionario, sin ruborizarse, confesó el robo; aceptó su responsabilidad y anunció que devolvería parte del dinero. Aún no ha devuelto nada y sigue campante.